Opinión / EntreArtes

El Partido Popular impone la prohibición

Por Juan Pedro Cano 14 junio, 2016 - 7:54

Con mi voto, y el de miles de aficionados, han jugado tan sucio en relación al Toro de la Vega de Tordesillas que denominarlo traición queda hasta demasiado elegante.

Dicen que la realidad supera la ficción, y así ha pasado en Castilla y León en relación al Partido Popular y el torneo del Toro de la Vega. Mientras unos se ponían bravucones apostando por su prohibición en el primer momento que estuvieran gobernando, resulta que los que se postulaban como garantes de la Tauromaquia lo han prohibido al amparo de las presiones y fundamentos irrisorios que manejan los interesados movimientos antitaurinos.

Olvidados quedan otros compromisos del pasado y de los que tanto alardeaban en las redes sociales, sin ir más lejos, la cuenta de twitter de Mariano Rajoy llegó a publicar en 2011: «Fomentaremos la protección de las manifestaciones artísticas tradicionales que sean parte de nuestra cultura, como la tauromaquia». Más allá de las redes sociales quedan sus años con mayoría absoluta donde hubieran podido blindar la fiesta de los toros, y sin embargo, ni tan siquiera hicieron un brindis al sol.

De nada vale la Ley de 12 de noviembre de 2013, que regula la Tauromaquia como patrimonio cultural, si luego todos se la saltan a la torera. Prometen y prometen hasta conseguir el voto, y una vez conseguido, se acabó lo prometido. Pues bien, el próximo 26 de junio estamos llamados a las urnas y parafraseando a Juncal: “Tomo nota”.

El torneo del Toro de la Vega, de la localidad vallisoletana de Tordesillas, estaba en el punto de mira de los antitaurinos, sabedores que su prohibición puede ser el principio del fin para el conjunto de la tauromaquia. Ahí, el Partido Popular ha estado tan poco hábil que ha hecho suyas premisas antitaurinas para avalar la prohibición. Premisas, que por otro lado, valen para seguir prohibiendo lo que a bien tengan en gana. En el ocaso de su carrera política, Juan Vicente Herrera, pocas acciones podía haber hecho para dejar tan mal recuerdo personal como herencia nefasta para la historia de su partido.

No me vale separar el Toro de la Vega de las corridas de toros, todo ello y mucho más suman en el contexto global de la Tauromaquia. Gusten más o menos, los festejos populares son semilla de afición y cuentan con una alargada tradición en el tiempo. El origen de estas manifestaciones de toros en las calles lo encontramos en la nobleza, que mantuvieron e impulsaron estas celebraciones. Lo que empezó siendo algo exclusivo pasó con el tiempo al pueblo llano, gracias al cual estos festejos han pervivido hasta nuestros días. Cada región guarda su historia, su tradición y su rito, convirtiéndose en algo imprescindible, arraigado y seña de identidad. La suma de todas estas manifestaciones representa una enorme riqueza centrada en el toro como eje y protagonista.

Si bien es cierto que el encierro es la manifestación más extendida hay muchas otras como por ejemplo: el toro del aguardiente, el toro embolao, los espantes, toros de fuego, el toro enmaromado, el toro de Coria, y el tan de actualidad en estos días el toro de la Vega de Tordesillas…que ya es historia y puede suponer el inicio del fin.

Algunos de estos festejos están declarados de Interés Turístico Nacional y atienden a una regulación bajo un reglamento que asegura la defensa y derecho de todas las partes implicadas, garantizando el respeto al toro y la seguridad de las personas. Pero nada de esto importa para quienes dan más importancia a los derechos de los animales que de las personas. Mientras mil niños mueren cada día por no tener acceso a agua potable, el esfuerzo, trabajo y dinero de muchos se fija como meta Tordesillas y su Toro de La Vega. Este es el pan nuestro de cada día y las miserias de la sociedad actual.

Nunca fui a Tordesillas al Toro de La Vega, ni tenía pensado ir. No conozco el torneo, desde fuera no termino de entenderlo y me crea sensaciones diversas. Desde mi desconocimiento lo respeto, mi respeto y tolerancia es la libertad de otros, la que pido para mí en otros contextos.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
El Partido Popular impone la prohibición