Opinión / EntreArtes

De moda

Por Juan Pedro Cano 27 abril, 2016 - 9:41

Pamplona no se libra de la moda anti-taurina en auge hoy en día y de tan atrevida ignorancia como de nulo sentido del ridículo.

De no estar financiado, en busca de otros intereses, no se entendería este boom mediático en contra de una seña de identidad nuestra como es la tauromaquia. Cualquier manifestación en contra de la fiesta de los toros es fruto de la ignorancia, en mayor o menor medida, pero ignorancia al fin y al cabo a la que hay que sumar un nulo sentido del ridículo al posicionarse en contra de lo que son nuestras raíces, cultura, arte, así como del impacto económico y medioambiental que supone el mundo del toro.

En Pamplona por San Fermín todo gira en torno al toro, abrir debates buscando otras alternativas es de un absurdo que da vergüenza ajena. Guste o no, la singularidad de la tauromaquia es un reclamo y cada año el mito del toro atrae a millones de turistas a España en general y Pamplona en particular, que tiene en el encierro una proyección internacional incomparable. Un espectáculo único que como dijo Hemingway: «es el único espectáculo capaz de hacer que uno se levante a las cinco de la mañana varios días seguidos».

No debemos olvidar que el encierro tiene sentido y significado por el festejo de la tarde y ahí los datos dejan una clara realidad. El pulso taurino navarro es incuestionable, cierto es que son ferias distintas pero mientras que Sevilla tiene 2.335 abonados y Madrid 15.745, Pamplona y su Feria del Toro manejan cifras en torno a 18.000 en número redondos.

Una feria que teniendo el toro como base pone muchas otras cosas en valor y que en un mes aproximadamente sabremos sus combinaciones. Mientras tanto los rumores alimentan todos los gustos, incluso para el morantismo andante que puede volver a ver al de La Puebla del Río haciendo el paseíllo en la Feria del Toro. Si tuviera que apostar no lo haría, pero bienvenida será su presencia si finalmente se confirma.

El que tiene todas las papeletas para estar el día 5 en la tradicional novillada que abre el ciclo es el cirbonero Javier Marín tras cortar una oreja, a un novillo de Los Rodeos, en lo que fue su presentación en Las Ventas el pasado 24 de abril. El de Cintruénigo destacó en su actuación tanto con el capote como con la muleta dentro de un conjunto que dejó evidente su buen corte y concepto. Otro nombre para ese cartel bien pudiera ser el del sevillano Pablo Aguado, sin duda, el novillero que con paso más firme ha pasado en este inicio de temporada por Madrid.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.