Opinión / osasuNAvarra

La promoción queda como objetivo

Por José Mª Esparza 25 mayo, 2016 - 23:19

Solo una genialidad podía decidir el partido de Tarragona, táctico donde los haya, y así ocurrió. A Osasuna le queda ahora centrarse en lograr una plaza en el ‘play-off’.

No se le puede pedir más a Osasuna. Perdió con la cabeza alta. El empate habría sido lo más justo, y de hecho puede afirmarse sin ningún rubor que el cuadro navarro también hizo méritos para una victoria. Sin embargo, esta vez la fortuna resultó esquiva.

El equipo de Martín Monreal cayó víctima de un tiro de gracia, de una falta magistralmente lanzada. Eso es lo que hay, habría afirmado  Javier Aguirre tras este encuentro  que condena a los rojillos a centrar sus esfuerzos en lograr una plaza en el play-off de promoción, ya que el ascenso directo se ha quedado en una quimera. A principios de temporada todo el mundo hubiese firmado un final de temporada así, y ahora no hay que darle más vueltas al destino que toca. Esto es lo que hay, que no es poco.

Si algo quedó claro en el Nou Stadi tarraconense, es que los dos equipos se temían, y trazaron un partido táctico de principio a fin. Mucho respeto y centrocampismo. El Nàstic jugaba en casa y Osasuna lo maniató. Le cortó vías respiratorias y circulación. Los locales fueron a por el partido, pero Osasuna también, y además acabó dueño y señor del juego.

La Gimnástica salía con empuje y presionaba en defensa, mientras los navarros esperaban en una disposición táctica tan eficaz como disciplinada. También aquí se invirtieron las tornas después, ya que los catalanes sufrieron casi toda la segunda parte, cuando los rojillos les arrebataron el balón de sus pies, dieron un paso adelante, y buscaron el gol con mayor decisión. En cualquier caso, la igualdad se imponía. El partido no parecía de nadie aunque era de todos, la igualdad se imponía, y  el empate se antojaba lo más justo.

Obvia decir que las defensas pudieron con los ataques. Ni siquiera hubo una ocasión clara para uno u otro en todo el encuentro, ni tampoco entradas en el área con una claridad relativa. Nada de nada.

Sin embargo, tampoco puede decirse que el partido saliera espeso, aburrido o cicatero. Para nada. Hubo intensidad, el balón corrió con velocidad, las jugadas se apuraron al máximo. Es preciso insistir en que los dos equipos querían ganar, pero el rival lo impedía y, visto lo visto, lo importante era no perder. El encuentro se atascó, pese a que los dos entrenadores realizaron cambios ofensivos. Permaneció en todo momento abierto, pero atascado de cara al gol.  Solo el empate era el desenlace lógico.

En tales casos, o uno de los dos desborda fácil o impone su empuje, o el colapso toma más y más terreno, que es lo que ocurrió, pese al mayor dominio e ideas claras de los rojillos en la segunda parte, cuando al Nàstic le costaba encadenar más de tres pases y se vio obligado a buscar un juego más directo.

Por el contrario, pese a que a Osasuna a lo largo de esa segunda mitad armó con mayor fluidez su juego, tampoco pisó área rival, excepto en jugadas de estrategia a balón parado. Llegados a ese punto, solo una pifia o una genialidad pueden romper el marcador. Sucedió lo segundo, y no hay nada que reprochar. A casa, y a centrarse en ganar al Huesca y al Oviedo.

Tal y como transcurrió el encuentro, en el terreno de la táctica, donde  Martín se mueve como pez en el agua, y sobre todo dada la entrega que pusieron todos los jugadores, no merece la pena entrar a comentar si debió salir tal o cual jugador, o si que habría sido mejor hacer una cosa u otra antes o después.

Las cosas son como son, y tras un partido como el de Tarragona solo queda recordar que esto es deporte, se gana o se pierde, y que lo importante es hacerlo con la cabeza bien alta, algo que ya ha quedado más arriba constatado. Cuando un equipo pone toda la carne en el asador en busca de la victoria, solo queda felicitarle aunque no lo consiga. Es lo que le sucedió a Osasuna ante el Nàstic.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
La promoción queda como objetivo