Opinión / osasuNAvarra

Penas máximas en Anduva

Por José Mª Esparza 31 enero, 2016 - 21:43

El Mirandés tuvo las ideas más claras que Osasuna, acorralado la primera parte y goleado en la segunda tras ser víctima de dos tempraneros penaltis.

Poco que objetar a la derrota. Lo cierto es que Osasuna apenas llegó a desperezarse cuando el partido quedó visto para sentencia con sendos penaltis, fortuito el primero y evitable el segundo pero ambos con el mismo reflejo en el marcado.

Después llegó la debacle con el Mirandés disfrutando de un partido soñado, mientras Enrique Martín perdió con tarjeta roja a Miguel Flaño y Mikel Merino, el ochenta por ciento de su poder en la medular.

Lo cierto es que a los rojillos no les salió nada en Miranda. Dio la impresión de que fueron víctimas de mal de altura. Tenían tan cerca la segunda plaza de la tabla que salieron demasiado timoratos, dubitativos, a la defensiva, neutralizados. Osasuna sumó en Anduva más penas máximas que las dos señaladas en el césped. Perdió importantes señas de identidad.  

El equipo de Martín estuvo demasiado anquilosado, torpe, sin iniciativa, padeciendo la ley del rival sin imponer la suya, a la espera. Y lo pagó muy caro, porque los locales se hicieron con el partido física y, sobre todo, mentalmente. Los locales nunca le perdieron el pulso al juego, en tanto que los rojillos apenas enseñaron a qué querían jugar.

Trataron de hacerlo después del primer penalti, cuando Martín agotó los cambios en pro de una mayor profundidad que nunca llegó, porque lo impidió el segundo penalti y expulsión de Miguel Flaño. Los dos técnicos sabían que quien sumara el primer gol tendría todas las posibilidades de hacerse con los tres puntos. La diferencia es que Carlos Terrazas se lanzó a por él desde el primer minuto, mientras que Enrique Martín trató de contener el temporal a la espera de una oportunidad que no tuvo.

En ningún momento gozó Osasuna en Anduva. El Mirandés sabe a qué juega. El ‘científico’ Carlos Terrazas ha logrado un buewn conjunto, joven, bien posicionado, con ritmo, que mira hacia adelante, presiona, conserva el orden y no deja espacios.

Se hace con el balón y lo monopoliza Osasuna sufrió como pocas veces en esta temporada. Los burgaleses perdían la pelota en las inmediaciones de Nauzet, pero es que los rojillos lo hacían en el centro del campo.

Apenas entraban en el terreno rival, sin articular más tres pases seguidos. Además, los burgaleses marcaron siempre los tiempos, primero con sus continuas llegadas, con su velocidad y verticalidad, y al contragolpe después. La clave la tuvieron en el cortocircuito que provocaron en el la medular, donde Merino se encontró siempre muy tapado.

Casi tuvo más apoyo en sus compañeros de atrás que conexión con los de adelante, especialmente con Olavide y Torres, con muchas dificultades para enlazar con los puntas, casi ausentes a no ser por la movilidad de Alex Berenguer.

Mientras los hombres de Terrazas mantuvieron su continuidad de principio a fin, el conjunto navarro nunca la encontró. Sus acciones siempre fueron puntuales, como a empujoncicos.

En toda la primera parte tiró una vez entre los tres palos, y solo entró en tres ocasiones en el área. Con el marcador en contra, anotó dos ocasiones de Pucko y dos cabezazos. Escaso bagaje para obtener algo positivo ante un rival tan agresivo y veloz.

Hay que salir al campo con las ideas más resueltas ante un contrario que no deja pensar. En definitiva, un partido para olvidar. Ni siquiera dejó calibrar mínimamente las prestaciones de Urko Vera. Visto lo visto, mejor habría resultado sumar minutos desde el inicio con el fin de adelantar su puesta a punto.

Tampoco pasa nada. Unos partidos se ganan y otros se pierden. Cierto es que a Osasuna se le dan mejor los de fuera de casa, y quizás por ello este contratiempo se encaje peor, pero es en Pamplona donde debe buscar la mejoría con mayor exigencia.

Si en El Sadar no deja escapar tantos puntos y conserva su eficacia mostrada a domicilio, la lucha por el ascenso seguirá viva hasta el último partido.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Penas máximas en Anduva