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La peor versión de Osasuna

Por José Mª Esparza 19 noviembre, 2017 - 21:44

Al club navarro se le juntó todo lo malo. A la consumación del pucherazo electoral unió la incapacidad manifiesta para ganar al Alcorcón. Luis Sabalza y Diego Martínez deben reflexionar seriamente.

El portero Sergio Herrera se retira lesionado durante el partido entre Osasuna y el Alcorcón en El Sadar.  OSASUNA
El portero Sergio Herrera se retira lesionado durante el partido entre Osasuna y el Alcorcón en El Sadar. OSASUNA

Sin duda, la derrota ante el Alcorcón evidencia las peores versiones del primer club navarro. La semana que ha proclamado a un presidente que boicoteó las elecciones culmina con un equipo aspirante a todo incapaz de ganar al Alcorcón.  ‘Alcorconazo’ en El Sadar sería el titular facilón. Pero el asunto resulta mucho más grave, y es que no puede obviarse que así estrena Luis Sabalza su segundo mandato al frente de Osasuna. No pudo ser peor.

Su entrenador, el gallego Diego Martínez, como también son gallegos Fran Canal, y el director deportivo Braulio, además de su ayudante Cata, ofreció también su peor versión. La del ‘cagueta’. ¿Cómo es posible que Osasuna no pise área de un rival presumiblemente muy inferior hasta el minuto 40? Podríamos entenderlo si el rival se llamara Real Madrid o Barça, pero es que Osasuna jugó en casa contra el Alcorcón, ¡y perdió! No fue capaz de ganar, ni por actitud, ni por planteamiento.

Volvieron a jugar los consabidos diez de los once fichajes. No lo hizo esta vez el sancionado Lillo, pero a cambio completó estadísticas el portero suplente, Manu Herrera, sustituyendo durante el encuentro al lesionado Sergio. El técnico Diego Martínez sigue fiel a sí mismo, insultando a la cantera. Alineó de lateral derecho a Sebas Coris, y así le fue. Lo pagó bien caro.

Por ahí se le coló repetidamente el Alcorcón y, sobre todo, se descompensó su formación. La remontada madrileña final llegó por esa maldita banda derecha -¿dónde estaban Buñuel o Flaño?-  que acabó sin lateral. Incomprensiblemente Sebas Coris acabó por la izquierda, por delante de Clerc, mientras a Torres le tocaba por minutos cubrir el lado diestro, definitivamente desierto tras ser sustituido por De las Cuevas.

Un desastre. Si el fuerte de Diego Martínez había salido la disciplina táctica, ante el Alcorcón también brilló por su ausencia. Resultó un puro desbarajuste. Este Osasuna regala tiempo y más tiempo, deja correr los minutos tratando de desestabilizar a un rival que se siente cómodo dejando correr el reloj, es decir, sin crear o proponer, jugando igualmente a nada, y acaba víctima de sus errores y desaciertos. Como su entrenador. De acuerdo que en Segunda lo más importante se llama puntuar, pero a fuerza de apurar a la propuesta de jugar a no perder ya le tocaba hundirse en su miseria. El Alcorcón le propinó un más que merecido tortazo. Si el técnico aprende, al menos habrá servido de algo.

El pasado año el ‘factotum’ Fran Canal reprendía a Martín. Al menos en sus aseveraciones programáticas. ¿Será capaz de hacer lo mismo con Diego Martínez? Además de ‘canalizar’ las fallidas elecciones, con la aquiescencia de Luis Sabalza, plenamente conocedor de lo que implicaba la reforma estatutaria, el club sigue funcionando como el ‘factotum’ desea, con el área deportiva, la que mueve el dinero, bajo control absoluto del clan gallego. El director general sigue sin dar explicaciones de la campaña pasada, y sigue sin abrir la boca en ésta. Manda callar en público a un directivo sin que nadie le pare los pies, de la misma forma que controla a su antojo la parte deportiva, la que ofreció un fiasco tal como la injustificable derrota ante el Alcorcón.

¿A qué juega Osasuna? Desde luego que ante el Alcorcón, a nada. La megafonía que Fran Canal facilitó a Graderío Sur cantó en numerosas ocasiones lo de ‘Osasuna échale güevos’. Eso en el terreno de juego, pero es que fuera del césped la ausencia de elecciones también dejan demasiados interrogantes, desde el que planteó el pre candidato Víctor Álvarez sobre el asiento contable de 1.6 millones, hasta los futuros roles que asumirá Fran Canal de cara al centenario del club rojillo, meta planteada por Luis Sabalza para su mandato, sin presentar otro programa para entonces que el elaborado por sus escribanos, pero que él ni desarrolla o concreta.

Osasuna ha apostado sí o sí por el ascenso. Ha hipotecado el funcionamiento del club en ello, justifica la dejación de funciones en tal empeño, entregó la parcela deportiva confiado en el éxito de la apuesta, por lo que todo se irá al traste con fiascos como la merecida derrota ente el Alcorcón. Luis Sabalza juega con fuego. El centenario no justifica todo.


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