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Osasuna no pierde, pero tampoco gana

Por José Mª Esparza 29 septiembre, 2019 - 22:05

Pesó demasiado el gol inicial, impropio de para una de las mejores defensas del campeonato, faltó mordiente para buscar más, y se dio por bueno el punto.

El centrocampista serbio del Levante, Nemanja Radoja (i), intenta llevarse el balón ante la falta del defensa de Osasuna, Oier Sanjurjo, durante el encuentro correspondiente a la séptima jornada de primera división que disputan esta tarde en el Ciutat de Valencia. EFE/Kai Försterling.
El centrocampista serbio del Levante, Nemanja Radoja (i), intenta llevarse el balón ante la falta del defensa de Osasuna, Oier Sanjurjo, durante el encuentro correspondiente a la séptima jornada de primera división que disputan esta tarde en el Ciutat de Valencia. EFE/Kai Försterling.

Empate justo, y van… ¡tropecientos cinco! No es malo. Suma a domicilio, en el campo de un conjunto compacto, hecho, con recursos, pese a no tener su día. Tampoco Osasuna. El increíble fallo defensivo del gol inicial le pesó, descompuso y sembró dudas. Además, los levantinos supieron amarrarle. Jugaban posicionalmente bien colocados,  con la tranquilidad del marcador favorable, mientras que el cuadro navarro se trabó, no daba con los pases, perdió balones y no pudo hacer su juego. No resultó un partido brillante por ninguno de los dos equipos, con falta de ritmo. Ambos cuadros llegaron extenuados al final, fruto del trabajo pero no de las prestaciones.

Realmente, en ningún momento pudo hacer su fútbol el equipo de Jagoba Arrasate. Ni siquiera en el cuarto de hora final que disfrutó de superioridad numérica. Los rojillos han demostrado que se sienten muy a gusto con el juego largo, y también con los contragolpes. De hecho, el gol vino de un pase larguísimo, medido por Roberto Torres, que Rubén García supo gestionar. Por cierto, el ex levantino mejoró prestaciones con respecto a otros encuentros. Participó más en la dinámica de grupo, reconvirtiéndose más hacia el trabajo oscuro que al brillo individual que nos tenía acostumbrados.

Decíamos que Osasuna no concretó su juego, especialmente en la primera mitad, en la que perdió demasiados balones, con sus creadores muy tapados, especialmente Mérida y Torres. No hubo forma de subir balones o de crear peligro. El Levante anduvo tan cómodo como trastabillados los rojillos. La salida de Moncayola tras el descanso en lugar de Mérida resultó mano de santo, puso orden, asentó el centro del campo y miró hacia arriba. El canterano crece partido a partido, gana confianza y ejercita su visión de juego, que es mucha. En el Ciutat de Valencia de alguna forma se echó el equipo a la espalda.

No obstante, pese al paso adelantado con el que Osasuna salió del vestuario, los rojillos apenas se hicieron con algo más que el control del balón, no con la creación de peligro. Los locales se plantaron bien en defensa, y en la jugada del gol tuvieron teóricamente controlado a Rubén García entre dos defensas, es decir, emparedado. De hecho marcó trastabillado. Después, con el partido igualado y los locales nerviosos, el juego siguió por las mismas coordenadas. Faltó un plus. Lo mismo que con la posterior superioridad numérica. Los cambios tardaron en llegar.

Decíamos que el resultado es justo. No se trata de uno de esos empates con el regusto amargo de los dos puntos perdidos, fruto de un juego solvente. Visto así, además de justo, el resultado sabe bien. Por otra parte, los rivales también juegan y el Levante, pese a disputar la misma Liga que el equipo navarro, no apunta a pasar excesivos  en Primera. Los rojillos compitieron bien contra los levantinos. Pero urge ganar, y el próximo visitante de El Sadar se llama Villarreal. A ver si es verdad puede con todo y con todos. Falta hace.


POST DATA. Osasuna es mucho más que lo futbolístico (7). Decía que, si alguien me demuestra lo contrario, rectificaré con sumo gusto cualquiera de mis afirmaciones. Pues bien, ha llegado un matiz, que recojo con agradecimiento.  Me dicen que el presidente del Numancia no presentó al ‘factótum’ a Luis Sabalza, afirmación que hice al respecto de que el proyecto del  Grupo Herce, ligado al club soriano, resultó uno de los presuntamente beneficiados de la decisión de dar a votar los cinco proyectos en lugar de tres máximos que obligaba la normativa.

Según me dicen por otro lado, les presentó Vasiljevic.

Sin embargo, lo importante es la presencia del Grupo Herce en el concurso, a través de quién llegó y los presuntos apoyos que tuvo al principio (y no tanto al final). Que lo explique el ‘factotum’ si quiere. Yo, no. No profundizo más. No quiero ganarme otra querella. El ‘factotum’ ya repartió amenazas de otra querella más entre quienes le relacionaron con algún proyecto.

Finalmente, sobre el incumplimiento del organismo asesor,  que obligaba a dar a los socios un máximo de tres proyectos  para votar, y dejaba  fuera o bien a VDR (que ganó), o bien a Victorino Vicente (patrocinador del club), o al Grupo Herce, después de que la Mesa Técnica primara el proyecto de ACR, no he recibido rectificación alguna. Al menos, de momento.

 Así que los socios tuvieron que elegir entre cinco. Los socios y, sobre todo, la democracia digital.


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Osasuna no pierde, pero tampoco gana