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Opinión / osasuNAvarra

En el Alcoraz todos se quedaron a cero

Por José Mª Esparza 20 marzo, 2021 - 22:54

Un partido conservador de Osasuna, de los de ir a no perder, otorgó a los rojillos el punto que fueron a buscar.

El defensa eslovaco de la SD Huesca Denis Vavro (d) lucha con Kike Barja, delantero de Osasuna, durante el partido de la jornada 28 de Liga en Primera División que se juega hoy sábado en el campo de El Alcoraz. EFE/JAVIER BLASCO
El defensa eslovaco de la SD Huesca Denis Vavro (d) lucha con Kike Barja, delantero de Osasuna, durante el partido de la jornada 28 de Liga en Primera División que se juega hoy sábado en el campo de El Alcoraz. EFE/JAVIER BLASCO

“¡Vaya partidito!” oí comentar a mitad de la segunda parte. Hasta entonces, el fútbol, el bueno, se entiende, brilló por su ausencia. A partir de ahí, por lo menos llegó la emoción. Entonces el Huesca se fue arriba en busca de una victoria salvadora que pudo lograr, mientras que Osasuna siguió a lo suyo, a no perder. Quiso Arrasate intentar algo diferente con los tres cambios que guardaba para el final, pero ni eso. Era tarde. El punto recordó al del Valladolid, es decir, otro partido ganable en el que hay que dar por bueno no perder. El Getafe completará la fotografía de tres encuentros en los que el cuadro rojillo define sus aspiraciones. De momento…

Kike Barja podría expresar mejor que nadie el partido de Osasuna. Pese a ser quien más destacó en ataque, no se le vio en el extremo como acostumbra. A cambio, apareció en defensa, corrió por todo el campo persiguiendo a su marca, realizó un trabajo oscuro donde los haya. Nada que reprocharle, si ésas fueron las consignas del míster. Alguno podrá preguntarse si jugó el de Noain, pero lo cierto es que acabó reventado por un trabajo bien realizado. Tanto, que sorprendió la tardanza en ser sustituido por Roberto Torres, por aquello de intentar un cambio de dibujo, algo diferente, continuar la recuperación de las señas de identidad iniciada unos minutos antes con la entrada en el campo de Rubén García. Nada, un puro formalismo.

El partido en el que más desapercibido ha pasado Jonathan Calleri. El gladiador no tuvo ni con quien pelear. No le llegaron balones. Trató Jony de ejercer de media punta, sin éxito, para buscar un hipotético enlace con la línea de creación, pero ni por ésas. A cambio, las bandas desaprovechadas con la orden de no cruzar la divisoria recibida por los laterales. Al menos, eso pareció. El caso es que un centro del campo formado por Torró con Moncayola y el desaparecido Brasanac por delante, una apuesta tan ahormada como polivalente, quedó desdibujada igualmente en el trabajo sucio, dedicada a mantener la puerta a cero en lugar de ir a buscar los tres puntos. Cero es el resumen del paertido.

Un valioso punto en un partido feo donde los haya, de los que han llevado a estrellarse a la otrora llamada Liga de las Estrellas. Ni la incertidumbre del marcador alteró el orden anímico de los factores. El Huesca, que tiene más fútbol que goles y puntos juntos, salió a la desesperada en busca de la victoria y cualquier otro equipo la hubiera encontrado con las ocasiones que disfrutó, pero definitivamente el cuadro oscense inquieta poco. Sufre de lo lindo su nuevo entrenador, Pacheta, pero él ya no puede hacer goles como solía. No obstante, incluso podría alcanzar la salvación. Lo tiene difícil, pero en absoluto imposible. Lo dicho, el nivel de esta Liga que la Champions ha dejado en evidencia.

Poco más que comentar de un partido que volvió a regalar la presencia de Juan Pérez bajo palos, con tres intervenciones meritorias, y también la de Ezequiel Ávila en la convocatoria después de que Komisario Productions lo sacara de toriles al coso pamplonés. Somos un equipo. Ya recordaremos otro su alineación y presupuesto. El caso es que Brasanac saltó al césped desde la Estafeta. El Chimy, del albero. Bienvenido en cualquier caso, siempre. Osasuna le necesita, el osasunismo cuenta los minutos, y el jugador se lo merece. El final tan enredado del partido de El Alcoraz no resultó el escenario más propicio para su regreso. Mejor, en casa y colaborando con la victoria. Ojalá que ante el Getafe.


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