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Uxue Barkos, el caso que todos quieren tapar

Por José Mª Esparza 11 junio, 2017 - 9:32

El juez asegura que las informaciones publicadas en NAVARRA.COM sobre las dietas de Uxue Barkos son veraces, tratan de hechos ciertos, debidamente contrastados, y resultan de interés público. Y aquí nadie dice esta boca es mía.

Uxue Barkos entre la consejera Ollo y Patxi Leuza (Geroa Bai). IÑIGO ALZUGARAY
Uxue Barkos entre la consejera Ollo y Patxi Leuza (Geroa Bai). IÑIGO ALZUGARAY

Desde los tiempos de Gabriel Urralburu no había estado un presidente del Gobierno de Navarra tan señalado personalmente por la Justicia con un auto tan directo, culpatorio, y urgente. Ni siquiera Javier Otano, ni mucho menos los relacionados con las dietas de la CAN. En el caso de Uxue Barkos, el Juzgado de Instrucción Nº 2 Pamplona confirma que las noticias publicadas por NAVARRA.COM sobre la presidenta son veraces. En esas noticias se aseguraba que la actual presidenta cobró dietas de forma irregular, para lo que se falsificaron firmas. Además, el dinero pertenece a un organismo público, es decir, a los ciudadanos, por lo que además de una posible apropiación y cobro indebido no cuesta mucho pensar en administración desleal en el manejo del erario, lo que debería acarrear inhabilitación para cargo público…

En fín, el ‘Caso Barkos’ acaba de comenzar. De momento, el Juzgado de Instrucción pamplonés se ha limitado a constatar unos hechos que no entra a juzgar. Ni tampoco califica, ni siquiera valora moralmente. No le corresponde en este momento. Se limitó a dejarlos ahí, de paso que justifica la ausencia de injurias o difamaciones, pero dando cuenta de los hechos y dejarlos a la vista de todo el mundo, incluidos los fiscales, a uno de los cuales señala por falta de celo (“mínima investigación”) y sobre el que levanta sospechas graves. Ni firma el auto, ni toma medidas sobre hechos que califica con “adjetivos gruesos”.

Uxue Barkos está muy nerviosa. Seguro. Tan nerviosa que ha metido la pata hasta el corvejón. Puso una demanda disuasoria por injurias y calumnias contra NAVARRA.COM y el juez le ha respondido con las líneas maestras por donde debería ir su proceso judicial a partir de ahora. Esto acaba de empezar. Nada está juzgado todavía, pero a la espera de la resolución del Tribunal de Cuentas sobre el cobro de 208.000 euros del erario público, el auto del juez de Instrucción ya bombardea la línea de flotación de la presidenta. Nada tacha de delito, pero menciona la palabra.

Hechos objetivos graves, muy graves, con los que Maki Navaja habría agotado calificativos, o con los que Kontuz ya habría dinamitado al Gobierno y firmado adelanto electoral. Sin embargo, aquí y ahora, los vientos del cambio responden con el silencio a un caso flagrante de corrupción, se mire por donde se mire. Las fuerzas progresistas del cuatripartito ven la paja en el ojo ajeno pero echan tierra sobre la viga en el suyo.

Cualquier persona de coeficiente intelectual medio ha podido morirse de risa con los argumentos en defensa de Uxue y de los 208.000 euros. “La culpa es de UPN que los pagó”, concluyen sin que la cara se les caiga de vergüenza. Miente que algo queda y si mientes repetidamente, la mentira será verdad. Así son los vientos del cambio. La progresía defiende la corrupción para seguir manejando los presupuestos.

NULA RESPUESTA DE LA OPOSICIÓN

Sin embargo, mucho más preocupante que la respuesta de los cuatro partidos del pesebre gubernamental, que todo lo justifica, es la falta de respuesta de la oposición. Al menos UPN y PP han abierto la boca, la pequeña pero la han abierto. Sigo creyendo, de todas formas que el “Caso Barkos” resulta lo suficientemente grave, ya lo era desde el principio en 2013 aunque se hubiera tratado de un puñetero euro, como para ir directamente a los hechos sin pasar por las palabras.

Decíamos que al menos UPN y PP han abierto la boca pequeña, pero es que el PSN ni eso. Imposible mayor grado de ineptitud. El auto judicial no se queda en un problema entre Uxue Barkos y un medio de comunicación, va mucho más lejos señora Chivite.

El auto da carta de veracidad a unos hechos suficientemente contrastados como para poner en solfa a la presidenta del Gobierno de Navarra. La última encuesta del CIS da cuenta del repunte de la preocupación ciudadana por la corrupción. Si un partido socialista no sabe valorar el ‘Caso Barkos’, acabará como el vecino partido socialista galo.

El del PSN no es el único caso que sonroja. Silencios injustificables, mezquinos, hay más. Allá cada cual con su responsabilidad, con la información que hurta a sus lectores u oyentes, o con el reparto del dinero de la publicidad institucional, que todo puede ser. De todas formas, hay un silencio que no puedo dejar por alto, el de la Asociación de la Prensa de Navarra.

En cada ataque que la libertad de expresión ha sufrido en este país, los periodistas han saltado al unísono en defensa de su derecho. Personalmente, no recuerdo desde los tiempos de Franco una prohibición previa a la publicación de la noticia para conculcar este derecho, hasta que Uxue Barkos ha querido censurar cuatro noticias. Se querella por "informaciones veraces de hechos ciertos y debidamente contrastados", y también quiere impedir su publicación. Vamos, que Hitler y Goebbels juntos.

Entre tanto, la Asociación de la Prensa de Navarra, sin rechistar. Calladita. Ocupada en las risas de los premios cebolla y limón. El naranja se lo darán a Uxue.

El auto del Juez de Instrucción Nº 2 vale oro por el acierto en poner a Uxue Barkos donde merece y en situar al director de NAVARRA.COM donde se ha ganado, pero no sólo por eso. Es mucho más importante la lección que dicta a políticos y a periodistas. Hace lo que unos no se atreven, o son incapaces, y otros no quieren.

Los procesos de corrupción resultan siempre mediáticos y políticos antes que judiciales. Desgraciada o afortunadamente, el tiempo lo dirá, en este caso ha ocurrido al revés: un juez y, contra viento y demandas, solo un periodista han ido por delante.


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