Opinión / Desde la Estafeta

Cousteau

Por Jimi Jiménez 08 julio, 2018 - 8:53

En nuestro travesía por las aguas del Cantábrico Norte, el Calypso nos acerca al mítico atolón de Pamplona donde se agolpa la muchedumbre para celebrar unas fiestas universalmente conocidas.

El encierro del 8 de julio de la ganadería José Escolar a su paso por la Plaza del Ayuntamiento. ALEJANDRO VELASCO.
El encierro del 8 de julio de la ganadería José Escolar a su paso por la Plaza del Ayuntamiento. ALEJANDRO VELASCO.

En los años en los que el cambio climático no había transformado radicalmente el tiempo, se asegura que había una carrera matutina en la que participaban mozos y mozas y unos animales mitológicos que atendían al nombre de toros. Eso ya acabó con la proliferación de trombas de agua y tormentas de todo tipo que llevó al excelentísimo Ayuntamiento de Pamplona a cambiar las fiestas de San Fermín por las fiestas en honor a Poseidón, dios del mar y los encierros con bureles por carreras con delfines. Se descartó los tiburones por cuestión de mala prensa con los majos que son los pobricos jeje.

Total que como preámbulo a ese futuro más o menos próximo que nos espera, hoy hemos vivido una carrera en la que la protagonista ha sido -como en el resto del año- la lluvia persistente. Cabe apuntar aquí que, pese a todo, se ha cumplido el guión de una carrera masificada y, también, el buen resultado del antideslizante que, sin duda, hoy ha superado con nota la prueba a la que ha sido sometido. Y eso que a los Escolar ya se les había endiñado el aditivo de "los toros que se vuelven" por sus anteriores comparecencias en esta nuestra plaza. 

Pero como no hay nada más delicioso que romper estadísticas, hoy los toricos han preferido ir hermanados porque ya se sabe que mejor en buena compañía que mal acompañado. Solo uno de los bragados ha perdido las manos al inicio de Mercaderes y ha tenido que hacer el recorrido descolgado pero, como contábamos ayer, se trata de un animalico grandullón bien noblote que no hizo en ningún momento por soltar aunque sea un mal derrote. Nada. 

Así que lo que pintaba muy mal, resulta que ha resultado ser una carrera rápida y, al contrario que ayer, sin heridos por asta. No obstante, dado el tiempo que llevamos habrá que irse planteando ir a la cita de mañana con neopreno como poco... En fin, ya se sabe. This is Pamplona. Nos adaptaremos, que a nadie le quepa duda porque todavía queda mucha fiesta (y muchos cuernos) que disfrutar... Aunque sea bajo la lluvia... 


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Cousteau