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El espíritu y organización defensiva se quedaron en Pamplona

Por Jesús Corera 03 abril, 2022 - 20:47

La excursión a uno de los campos malditos de Osasuna se selló con un 4- 1 en cierto modo vergonzoso.

Los jugadores del Betis celebran uno de los goles ante Osasuna. Joaquin Corchero / AFP7 /

Las posibilidades que teníamos antes de comenzar el encuentro, debido a las importantes bajas del Betis, a nuestra situación en la clasificación y la alineación de gala que puso Jagoba sobre el césped, nos hacían concebir esperanzas de victoria, no de empate.

Tengo mis dudas de si la “motivación” que trasladó el entrenador en su rueda de prensa previa a jugadores y afición fue la adecuada o no: “Una cosa es conseguir el objetivo y otra saltar a otro mayor”. Estando de acuerdo en el fondo, no parece adecuado dejar de pensar en objetivos superiores, hasta que la competición finalice con el fin de mantener la tensión e ilusión por ganar o puntuar donde sea.

En un gran estadio y ante 50.000 espectadores, Osasuna comienza con desparpajo y no le tiembla el pulso de atacar la portería del Betis. Pero en el minuto 11 vemos por donde pueden venir los males de Osasuna, errores defensivos en cadena y balón al poste de Joaquín, todo un aviso.

el equipo, aunque con los mismos errores de siempre, llega a la portería contraria y parece un partido esperanzador para los rojillos. Hasta que nos damos cuenta de que el orden defensivo, la agresividad individual en las disputas y los errores de siempre en las entregas, ofrecen toda una autopista a los verdes que no desprecian el ofrecimiento y se ponen por delante por dos veces, 2 a 0 en el descanso.

Hace bien Jagoba en realizar dos cambios Aridane y Cote por Manu y Juan Cruz. El Betis, con todo a favor, parece dormirse un poco y Osasuna aprovecha para hacer su gol. Pero es curioso comprobar que, cuando tienen el balón los verdes, el pensamiento es “a ver qué pasa”; mientras que cuando lo tienen los rojos, el pensamiento es “a ver cuándo lo pierden”.

El equipo ataca a empujones, con balones largos o perpendiculares al marco contrario o pases a las bandas para buscar centros. Echamos en falta balones a la espalda de los defensas contrarios o filtrados entre jugadores, como lo han hecho una y otra vez los compañeros de Joaquín; esto no tiene muchos secretos, sólo manejo de balón y movimiento oportuno de los jugadores sin balón y en esto el Betis nos ha dado dos lecciones, una en Pamplona y otra en Sevilla. En general los equipos que han manejado bien el balón en el centro del campo nos han hecho mucho daño y sacado los colores.

Creo que hoy hemos recibido una lección a todos los niveles y habría que pensar si solo con salvarnos basta (que no es poco) y a partir de momentos como éste ¿qué hacemos?

Estoy seguro de que, si nos hubieran hecho falta los puntos, habríamos visto otro Osasuna y habríamos puntuado, no me cabe la menor duda.

¡Aúpa Osasuna!


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