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Opinión / A mí no me líe

Viva Navarra

Por Javier Ancín 03 diciembre, 2020 - 9:37

Vivan las navarras, los navarros y... qué demonios, un día es un día, viva también Navarra.

Manifestación en defensa de la bandera de Navarra. PABLO LASAOSA 14
Manifestación en defensa de la bandera de Navarra. PABLO LASAOSA

Aprovechando que hoy es el día de Navarra y, como a los aberchándales les importa un carajo y solo quieren nuestra historia para echarse unos lloros y a otros muchos nada de lo que pasó después de 1512 les interesa, me apetece para celebrarlo soltar unos pocos nombres de estos últimos 500 años. Al buen tuntún, sin mayor o menor importancia y sin más criterio que el de ser nacidos aquí, para sentir un poquito de orgullo navarro, que hasta a mí me lo pide el cuerpo un día al año. 

Al lío, que no todo va a ser ponerse cencerros el culo. Hay más vida ahí fuera que merece ser contada, cansalmas.

Juan de Goyeneche. Nacido en Arizcun en 1656. Además de fundar La Gaceta de Madrid, una publicación periodística que acabaría derivando en lo que hoy es el BOE, ahí queda eso, el Boletín Oficial del Estado, crea el primer polígono industrial de la historia de España: el nuevo Baztan. El palacio Goyeneche, por si no tenías suficiente, es la sede de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en la calle Alcalá. Toma, toma y toma.

José Lázaro Galdiano. Nacido en Beire en 1862. Uno de los mayores coleccionistas de arte del mundo. Siempre se ha dicho que su colección rivalizó en importancia nada menos que con la del Prado. Telita con el colega. Tenéis su museo en la madrileña calle Serrano, un impresionante palacio repleto de arte, historia y belleza que da gloria verlo. Si no lo habéis visto ya estáis tardando, mal navarros.

Fernando Remacha. Nacido en Tudela 1898. Además de poner en pie el conservatorio Pablo Sarasate de Pamplona en 1957, que dirigió hasta 1972, es uno de los compositores navarros más importantes del siglo XX. Colabora con el oscarizado cineasta Luis Buñuel, es conocido de Lorca y se le considera uno de los mejores músicos de lo que podríamos llamar la generación del 27. Casi nada al aparato.

Joaquina Eguaras. Nacida en Orbaiceta en 1897, fue la primera profesora que tuvo la Universidad de Granada en 1925 y desde 1930 hasta 1967 directora del Museo Arqueológico de la misma ciudad. Granada, arqueología... no sé si son ustedes conscientes de la dimensión de esas dos palabras juntas. Otra pionera navarra de la que nadie se acuerda, feministas incluidas.

José Yárnoz. Arquitecto nacido en Pamplona en 1884 que además de por sus innumerables restauraciones del patrimonio navarro, Castillo de Olite, monasterios de Irache, Leire, Iranzu... será siempre recordado por diseñar la cámara acorazada del Banco de España en Madrid, que tan de moda ha estado últimamente por la serie televisiva "La casa de papel".

Juan de Palafox. Vino a este mundo en 1600 en Fitero y acabó de virrey en el Virreinato de Nueva España en 1642, que es como decir que gobernó de Canadá a Costa Rica, México y EEUU incluidas. Gran defensor de la educación y la cultura, funda en Puebla la biblioteca Palafoxiana con más de 5000 volúmenes para que todo aquel que quisiera estudiar, sin restricciones de clase o condición, pudiera consultarla. Un gran tipo, como quien me lo descubrió en la carrera, mi profesor de barroco, Ricardo Fernández Gracia, que además de ser también de Fitero es un sabio.

Isabel Virto y Luna. Corellana nacida en 1653. Durante más de 40 años al frente de una de las ganaderías de toro bravo más importantes de la época, consolidando la llamada casta navarra, los toricos royos, la raza más antigua de toros de lidia de España. Los toros de la viuda de Lecumberri, que así se le conocía a la ganadería, fueron muy apreciados por todas las plazas de norte de España, llegando incluso a lidiarse en Madrid. En el siglo XIX, Nazario Carriquiri, este les sonará más, compra los restos de esta ganadería y lleva el encaste navarro, los míticos Carriquiri, al Olimpo de la tauromaquia. El toro navarro tiene nombre mujer pero ninguna feminista de hoy tampoco os lo contará porque viniendo de ese mundo sería machirula seguro.

Y hasta aquí ha dado el folio. El año que viene, si aún estamos y somos, para celebrar el día de Navarra, prometo continuar soltando más nombres.

Vivan las navarras, los navarros y... qué demonios, un día es un día, viva también Navarra. Y eso es todo.


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