Opinión / A mí no me líe

El totalitarismo del euskera

Por Javier Ancín 22 noviembre, 2019 - 8:49

Ya es oficial. El bilingüismo en el País Vasco ha muerto. El gobierno vasco, formado por el PNV y sostenido por el PSOE, ha decretado que los ayuntamientos podrán dirigirse al ciudadano solo en euskera.

María Chivite e Íñigo Urkullu, durante un acto reciente en Pamplona. IÑIGO ALZUGARAY
María Chivite e Íñigo Urkullu, durante un acto reciente en Pamplona. IÑIGO ALZUGARAY

El bilingüismo les ha dado siempre igual. Era el paso previo a imponer su idioma ideológico, el que articula un pueblo, nuestra lengua, para que sea pastoreado por un único cacique... que deriva  del tranquilizador eslogan, nótese la ironía, amado lector, en volk, Rin reich, en fühher de la Alemania de los años 30, la etapa más oscura de la Europa en la que por ahora vivimos.

Lo llevo escribiendo desde que tengo uso de razón, el euskera es un idioma ideológico puesto no al servicio de la comunicación sino de la diferenciación. No hay inocencia en él. Solo es un chapapote que, silenciosamente, se quiere ir extendiendo para monocromatizarlo todo... para imponerse como un pringue que no deja lugar al matiz.

Se vio venir, pero se le dejó hacer, como cuando había que traducir al euskera del español hasta los topónimos, pero nunca mostraron interés en traducir del euskera al español nada. Según sus propios criterios, Mendigorria habría tenido su equivalente en español, Monterrojo. O itrurrama el suyo, por ejemplo. Pero nunca lo tuvieron. Allí donde se le permite llegar al euskera, ya todo es en euskera y desaparece todo rastro del español.

El euskera no pretende convivir, pretende borrar toda muestra de pluralidad de la sociedad. Fundar un régimen donde todo quedaría controlado por la ideología nacionalista vasca, es decir, por el partido. No hay más proyecto que ese, el control social. Si no hablas nuestro idioma no existes ni como sujeto de comunicación. Búscate un traductor y no molestes. Solo se te permitirá vivir donde vives si callas.

Trump quiere levantar un muro de metal, el nacionalismo vasco lo quiere construir con su idioma. El objetivo es el mismo, crear sociedades homogéneas basadas en el miedo al extranjero, porque una sociedad acojonada siempre puede ser controlada mejor. Quieren venir desde fuera de Euskadi y no vamos a permitir que Euskadi deje de ser como nosotros queramos que sea. O se es vasco de una forma, la nuestra, o no eres. Make América great again... y wasp... y euskalduna por narices

A mí me gusta el español porque es sucio, transfronterizo, con mil variantes, giros y ninguna pureza. No hay un español batua porque es un idioma vivo, no un producto de laboratorio con el que crear una sociedad a su medida. Se  puede expresar una ideología y la contraria sin que nadie apele al idioma ni se fije en él. Sin amo ni dueño, el español es una herramienta con la que construir pensamiento, al euskera solo lo quieren como pensamiento. El euskera solo es del nacionalismo vasco. Y el que no quiere asumirlo, ahí tiene la puerta.

La locura racista y xenófoba del nacionalismo está ya en un punto, que hasta en el nuevo estatuto que ha pactado el PNV con Bildu, se diferencia entre de aquí y vivir aquí, entre ciudadanos y nacionalizados, es decir, entre tienes derecho a hablar en nuestro idioma o a callar. O eres como ellos quieren que seas o te piras. Ospa, largo.

Pues a este juego perverso del nacionalismo, a ese apartheid 2.0 se ha lanzado de cabeza el PSOE, siendo socio del PNV. Y eso es todo.


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