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Opinión / A mí no me líe

Ione Belarra y el conejo de ministras

Por Javier Ancín 16 julio, 2021 - 10:16

Ione, amante y amanta de enseñarnos su vida laboral, nos deleita con dos fotos consecutivas en Instagram de lo mucho que se esfuerza en cambiar las cosas, de mejorarnos la existencia.

La polémica imagen que ha subido a redes sociales Ione Belarra. INSTAGRAM
La polémica imagen que ha subido a redes sociales Ione Belarra. INSTAGRAM

Ah, el verano y sus cosas, sus dedicaciones suspendidas y sus placeres, sus días y sus grandes decisiones vitales, como la mía, que ante tal cúmulo de ansiedades que me afligen en estas fechas he decidido ir dejando Twitter poco a poca a poque, siempre tan avinagrado medio, para abrazar el mundo de Instagram, más dado al sosiego y la sosiega. Hay que cambiar el estar de morros por los morritos, es el futuro, amigos. 

El caso es que mientras me familiarizaba con mi nueva red social, me topé con el perfil de Ione Belarra, el algoritmo es bastante cabroncete y sabe dónde hacer sangre para que acudas a ella, la flamante y flamanta ministra de no sé qué nacida en Irroña. ¿De qué es ministra? Ni idea. Un misterio más que un ministerio ocupará le señore Ione. Yo qué sé.

A lo que iba, Ione, amante y amanta de enseñarnos su vida laboral, nos deleita con dos fotos consecutivas de lo mucho que se esfuerza en cambiar las cosas, de mejorarnos la existencia, de solucionar problemas que la gente corriente tiene. En una aparece una a tachando la o del membrete de Consejo de ministros de un taco de folios, que pasa a ser consejo de ministras -yo que estoy en el mismo rango mental infantil que ella, hubiera tachado también la s de consejo, confieso-.

En la otra tirada, en una hamaca de esas que cuelgan de dos árboles, nos informa de que sigue trabajando, pero a la fresca. 

Y claro, le ha caído la del pulpo y la pulpa... que como todo el mundo sabe es del chachachá, que no checheché en este caso y sin que sirva de precedente, que ella es comunista. Viva Cuba libre y, de paso, también los gintonics.

Pero no hagas caso, Ione, todos esos ataques son solo porque eres mujer, si lo sabré yo también, que las que somos mujeres, lesbianas con pene recientemente autodeterminada, peneportante, como es mi caso o casa o case -ni te cases ni te embarques si es martes y trece, recuerda-, los sufrimos igual y nos solidarizamos. 

Los fachas se meten contigo únicamente porque eres mujer, no porque no des un palo al agua o hayas enchufado en el congreso de asesor al maromo con el que tienes un hijo, dicho sea de otro modo, regalándole 70.000€ al año por la jeta con quien compartes vida, por ejemplo. 

Dicen que en Podemos todo funciona así, que ella está en el cargo porque es amiga de la carrera de la que al final tuvo hijos con el jefe que las puso ahí, porque si el jefe que las puso ahí llega a mantener su antigua pareja esta historia se habría borrado como las fotos de Regreso al futuro cuando alguien altera la línea espacio temporal del asunto. Es decir, si Tania llega a seguir su relación con el Chepas, habría sido una amiga de Tania, a la que hoy nadie conoce, la que habría ocupado el ministerio de Belarra. 

Pero eso son habladurías de la derecha rancia y casposa que no acepta que una mujer pueda tener testículos para rascárselos tumbada en una hamaca. Aquí, trabajando duro, móvil en mano, me pesa la vida y los cojonazos, pero a la fresca.

Maledicencias, puras maledicencias, porque todo el mundo sabe que Ione se habría abierto camino en la jungla política por su valía personal y curricular y habría llegado a un ministerio fuera quien fuese la pareja del chepas. 

En cualquier caso, hermana, no hagas caso a todo lo que te dicen los fachas, y de mujer a mujer te digo que yo sí te creo que puedas tener unos cojones cuadrados y de plomo para poder tocártelos a conciencia. Y eso es todo. 


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Ione Belarra y el conejo de ministras