Opinión / A mí no me líe

A Txibite se le caen los puentes

Por Javier Ancín 07 octubre, 2020 - 9:28

Txibite, tus decisiones no son etéreas, tienen consecuencias en el mundo real. Esto no es una partida de esas vuestras de estrategia política para minimizar pérdidas de votos y maximizar propaganda para conseguirlos.

La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite (d), la consejera de Salud, Santos Induráin (i) y la consejera de Economía y hacienda Elma Saiz (c). EFE/ Jesús Diges
La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite (d), la consejera de Salud, Santos Induráin (i) y la consejera de Economía y hacienda Elma Saiz (c). EFE/ Jesús Diges

Y entonces se abrieron los cielos y desde ellos descendió con trompetería progre -lo que le gusta a mi izquierdita la fanfarria, rediós-, como una santa laica, Txibite, y se hizo carne de bricolaje sobre los navarros, anunciando que se había equivocado, que Navarra es un puto desastre porque ella es un desastre.

Hicimos mal la desescalada, dice. Ahora. Nos equivocamos, añade... y a otra cosa, que aquí mi izquierdita se piensa que la confesión en política tiene el mismo efecto que la católica, unos Sánchez nuestros y a seguir mamando presupuesto, con el contador de inmoralidad a cero.

No dice nada de que sus malas decisiones han costado vidas... y nos van a seguir costando, pero ya se lo digo yo. 

Txibite, tus decisiones no son etéreas, tienen consecuencias en el mundo real. Esto no es una partida de esas vuestras de estrategia política para minimizar pérdidas de votos y maximizar propaganda para conseguirlos. Esta partida de ajedrez la estás jugando en nuestro culo. Cada vez que deciden por ti, que esa esa es otra, y tú asientes obediente y mueves un peón o un alfil, sin rechistar, las consecuencias las acabamos sufriendo los demás a dentelladas en nuestras posaderas.

Mira, una confesión tan grave como que vuestra mala cabeza, vuestra absoluta inutilidad como gestores solo ha traído más caos y enfermos, más muerte a Navarra, si no viene acompañada de nada más, si no hay ni una dimisión, algo, un gesto, un maldito gesto, solo indica que es un acto de contrición falso, una trola, una jodida mentira. Un sí, vale, me he equivocado... ¿y qué? Si me he equivocado te jodes, facha.

¿Qué pensaríamos si Txibite en vez de ser una trepa del PSOE fuera ingeniera de caminos y se le cayera un puente, matara a unos cuantos, lo reconstruyera y se le volviera a ir al cuerno, matando a otros tantos, como en esta segunda ola de pandemia está ocurriendo? 

Podría incluso hacer la misma confesión, a ver qué pasaba.

“He construido mal, me equivoqué, tendría que haber calculado mejor el reparto de cargas, déjenme seguir intentándolo exactamente igual que como hasta ahora, seguro que la próxima acierto y ya no mato a nadie”.

¿Le dejaríamos seguir intentándolo una tercera vez o la apartaríamos para que se dedicara a las construcciones con fichas de Lego en el patio de su casa, con sus ya míticas gafas de seguridad para el bricolaje doméstico, para que no hiciese daño a nadie más, o previo paso por el juzgado, a la sombra en el de la cárcel?

En política no se pide perdón, en política se dimite, señora Txibite

Y esto no lo digo yo, esto es cosecha propia de su socio de gobierno Pablo Iglesias, que hasta un reloj parado da bien la hora dos veces al día. Y si nadie dimite... a lo mejor la que tendría que largarse es usted y dejarnos en paz de una santa laica vez. Piedad, joder, piedad. Y eso es todo.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
A Txibite se le caen los puentes