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La seguridad europea a debate

Por Gustavo Galarreta 01 abril, 2017 - 7:30

El Reino Unido ha comenzado su proceso de desconexión de la Unión Europea en un momento crítico en lo que materia de seguridad se refiere.

Agentes británicos acordonan la zona del Parlamento de Westminster tras el ataque terrorista cometido en Londres. EFE
Agentes británicos acordonan la zona del Parlamento de Westminster tras el ataque terrorista cometido en Londres. EFE

Algunos representantes británicos han indicado su intención de abandonar la política común europea en materia de defensa y seguridad. Esta afirmación en términos tan graves, tiene y debe de ser reflexionada con mucho cuidado ya que en materia de seguridad internacional nadie sobra a la hora de luchar con las distintas amenazas globales: el Reino Unido necesita a la Unión Europea y viceversa.

Transcurridos pocos días del atentado terrorista en el Parlamento y el puente de Westminster de Londres, Europa en su conjunto tiene y debe analizar cómo hacer frente a este tipo acciones terroristas con la mejor arma con la que cuenta: la unidad. Europa como conjunto de países tiene que ser consciente que con el trabajo en equipo de todos es como lograremos acabar con esta lacra que es el terrorismo internacional.

La pérdida real de territorio por parte del DAESH en los países de Siria e Irak es una realidad que a nadie se le escapa, pero ahora y no más tarde es el momento de preparar la estrategia de como Europa se debe enfrentar a este nuevo escenario. Se debe definir cómo actuarán en Europa los grupos que proclaman el mensaje de la yihad global una vez que hayan perdido la gran cantidad de recursos económicos que emanan de esos territorios y cuál va a ser su nuevo mensaje una vez no cuenten con ese califato real sobre el terreno que tienen en los citados países.

La inteligencia en materia de seguridad es tener la capacidad de adaptación ante los cambios venideros, ya sean amenazas propias sobre nuestro país o adelantarse a los cambios de estrategia de nuestros adversarios. Que el relato idílico del DAESH realiza sobre su califato real sobre el terreno se va desmoronado a la vez que los ejércitos de la alianza recuperan terreno es una realidad.

Una vez que se ha roto el cerco se ha roto también el silencio periodístico sobre la realidad de ciudades como Mosul o Palmira, también se ha roto el relato único que el DAESH realizaba sobre su idílico califato. Aquellos llamamientos a los musulmanes de todo el mundo para que se dirigieran al territorio controlado por el DAESH a construir su califato soñado ya no tiene eco en el planeta porque el mundo entero está observando como poco a poco pierden terreno y se van conociendo historias de matanzas, ejecuciones y otras atrocidades que hacen ver que el relato único del DAESH no se sostenía por ningún lado.

Pero si el DAESH pierde su terreno sobre estos países, ¿qué estrategia va a seguir Europa? Debemos tener en cuenta los siguientes factores y después analizar la gran cantidad de personas con formación en combate que saldrán de esa zona de guerra, contar con las personas retornadas con pasaportes limpios, la pérdida de terreno real que puede llevar a un aumento del terreno en la red virtual, la idealización de lo que fue el califato por las plataformas de propaganda, los retornados como figuras con estatus ante posibles personas que puedan ser captadas, los retornados con perturbación mental después de una guerra y la más importante: las acciones terroristas internacionales tras la pérdida de ciudades vitales para el DAESH.

Estos son solo algunos parámetros que se deben tener en cuenta a la hora de analizar una amenaza real sin perder de vista las bolsas de combatientes en Siria e Irak que se espera se formen en el Sahel, frontera sur de nuestro país.

Se debe tener especial interés en el control de lugares de culto musulmán que se dan fuera del ámbito oficial: pisos, lugares públicos frecuentados habitualmente por musulmanes o grupos poblacionales en riego de exclusión social. Se han dado casos de personas que han estado combatiendo en Siria e Irak y han seguido cobrando rentas de inserción social. Este ámbito de ayudas sociales es usado por captadores fuera de la esfera de las redes sociales e Internet por la facilidad de calado del mensaje victimista hacia todo lo islámico, mensaje más enfocado a acciones reales que no al de una realidad virtual que se difunde en redes sociales.

En mi opinión, se deben separar los perfiles del captador real con potencial e infraestructura suficiente para perpetrar un atentado, del difusor del mensaje del DAESH en las redes sociales. Aunque en el Código Penal tanto para un perfil como para el otro recoja la misma pena, debemos prestar más atención a la amenaza con más potencial real de atentar y éste es el que con diálogos cara a cara es capaz de convencer a personas para que realicen acciones terroristas. 

En este ámbito es importantísimo el control de los posibles retornados por su estatus ante la comunidad islámica radicalizada que procesa el mensaje más radical y aboga por la yihad global en su contexto de guerra contra el infiel. Debemos tener en cuenta que para personas con una mentalidad maleable y fácil de influenciar este tipo de retornados son ejemplos a seguir y se debe tener en cuenta que su formación y convicción son de peso.

Lo ocurrido en el corazón de la democracia de Londres, en la puerta de sus principales instituciones, se debe considerar como un ataque a todo lo que representa la democracia y la forma de vivir en Europa. Es casi imposible controlar por los servicios de inteligencia y seguridad todas las amenazas reales; por eso ahora más que nunca la unidad y coordinación en materia de seguridad es vital y ante esta amenaza nadie puede pensar que aislándose conseguirá mejores resultados.


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