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Navarra y el camino de las 'smart city'

Por Gustavo Galarreta 05 agosto, 2020 - 9:11

Imagen de un candado sobre un ordenador. ARCHIVO
Imagen de un candado sobre un ordenador. ARCHIVO

Los últimos días, en los medios de comunicación estamos viendo como la capital de Navarra y la capital de la Ribera han puesto en marcha distintas acciones encaminadas a conseguir sus objetivos respecto al modelo de ciudades inteligentes.

Los dos consistorios navarros cuentan con estrategias claras en esta materia para poder posicionar a sus vecinos dentro de los puestos cabeceros en el ranking de ciudades inteligentes (queda mucho trabajo por hacer).

Lo que hace ya unos años empezó como una preocupación sobre como nuestras ciudades tendrían que adaptarse para tener unas políticas eficientes en materia de medio ambiente y eficiencia energética, ha crecido hasta intentar involucrar a todos los segmentos que participan en nuestras ciudades a través de la utilización de las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial.

El lector puede conocer estos modelos de ciudades inteligentes asociados directamente a la movilidad y sostenibilidad, que es la imagen con la que empezaron a conocerse las ciudades inteligentes, pero en la actualidad ese modelo primario ha evolucionado hasta la implicación de todos y cada uno de los sectores relevantes, como; el sector político, económico y social, uniendo a todos ellos en una palabra que ahora mismo está  muy de moda; gobernanza. 

Por eso mismo, ahora, los modelos de Smart City involucran a todos y cada uno de los sectores que componen el tejido vivo de una ciudad. Los modelos de las distintas ciudades del mundo convergen en unas líneas maestras a la hora de diseñar sus patrones de ciudad; sostenibilidad ambiental, accesibilidad, eficiencia energética, equidad social y salud son los que más se repiten. Pero a mí me gustaría poner sobre la mesa una materia que nunca es protagonista en estas líneas de trabajo, la seguridad.

La seguridad como valor social, tiene que tener su  peso específico a la hora de desarrollar los modelos de ciudad. En todos los modelos de Smart City que he analizado en esta materia incluyen la movilidad urbana como  máximo exponente de la seguridad, pero  me refiero a la seguridad en su conjunto, no tenemos que olvidar que la seguridad no es solo ver policías en la calle, cuando hablamos de seguridad global, hablamos de seguridad; alimentaria, sanitaria, informática, respecto a las personas, etc. en definitiva, una herramienta que entiende la seguridad como un valor para nuestra sociedad.

Hace ya muchos años se pusieron las bases del urbanismo inclusivo, donde se analizó la relación casi simbiótica entre urbanismo y seguridad, la recopilación de datos nos ayuda a realizar mapas con distintas capas cruzando los datos delincuenciales y de victimización, generando unos mapas del delito que ayudan a generar estrategias eficientes para frenar el delito.

Ese tipo de tecnología se denomina SIG (sistema de información geográfica) la cual necesita de aplicaciones informáticas que analicen la información aportada, este tipo de tecnología es la que durante años de estudio se ha puesto sobre la mesa para cambiar los modelos policiales basados en la reacción y cambiarlos por los de prevención y detección, poner a la tecnología como principal herramienta de trabajo de la seguridad.

Pero claro, no es lo mismo de cara a la opinión publica gastar cientos de miles de euros en materia de repercusión inmediata como una obra dotacional, a gastarlos en un sistema de identificación de posibles vulnerabilidades en materia de seguridad.

Para crear un buen modelo de Smart City, en materia de seguridad pública, debemos comenzar por la elaboración de una buena estrategia apoyándonos en instituciones que pueden parecer alejadas del ámbito de la seguridad, como pueden ser las universidades, escuelas tecnológicas y todo el tejido social de una ciudad que crea que pueda aportar algo en esta materia. 

Navarra, ahora mismo no está a la cabeza  del plan nacional de ciudades inteligentes, pero sí lo está en materia de universidades, desde la Universidad de Navarra, una de las personas que mejor conoce el devenir de los distintos modelos de ciudad es el Profesor Pascual Berrone, quien indica que; “ Los grandes desafíos que enfrentan las ciudades no serán resueltos simplemente con tecnología, son necesarios, además, una visión a largo plazo, una sincera voluntad de colaboración y un foco claro en las necesidades de la ciudadanía”.

Esta reflexión llevaba al campo de la seguridad pública engloba todo lo que está por venir en el desarrollo de nuestras ciudades, el modelo de policía comunitaria unido al uso y desarrollo de nuevas tecnologías, tiene que dar como fruto unas ciudades más seguras, pero antes tenemos que tener claro que la seguridad es cosa de todos y saber identificar nuestras debilidades para hacer una buena prevención.

De esta pandemia que estamos viviendo tenemos que extraer una derivada; que la inversión en prevención y detección es mucho más eficiente que la estricta reacción con las herramientas que tenemos. Las capacidades de quien se dedica a la seguridad pública tienen que estar por encima de quien se dedica a delinquir y es por eso, que en los planes de futuro de nuestras ciudades, la seguridad de todos tiene que tener también su papel protagonista.


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