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¿Un eurocuerpo real?

Por Gustavo Galarreta 22 marzo, 2017 - 7:42

Mientras el debate interno en España en materia de Defensa se centra en la posible compra por parte de nuestro Ejército del caza de combate F35, en la capital europea solo se habla de la creación del nuevo Cuartel General de Eurocuerpo con sede en Bruselas.

Imagen de la bandera de la Unión Europea EFE
Imagen de la bandera de la Unión Europea EFE

A este nuevo Cuartel General de Eurocuerpo formado por un pequeño grupo de treinta expertos que dirigirán las acciones militares no ejecutivas en los países de Mali, República Centroafricana y Somalia, la prensa europea lo califica con grandes dosis de optimismo (en mi opinión) como el embrión del futuro Ejército Europeo.

La realidad que tenemos sobre la mesa, es la siguiente; Europa ya cuenta con un Eurocuerpo desde 1993 formado por los siguientes miembros permanentes Alemania, Francia, Bélgica, España y Luxemburgo y los países asociados son Grecia, Polonia, Turquía e Italia, dicho Ejercito emana de la construcción de la Unión Europea pero solo cinco países son miembros permanentes y tiene su Cuartel General en Estrasburgo.

Que Europa necesita de una política común en materia de seguridad alejada de una mentalidad nacionalista es algo que no se le escapa a nadie. Así podrá mirar más allá de la dimensión estrictamente militar y entender que las amenazas que se analizan desde los distintos países coinciden en que la frontera sur de Europa con la franja del Sahel como máximo exponente y la frontera oriental de Europa son los focos más importantes de una posible desestabilización de Europa.

El Sahel y la guerra de Ucrania como único conflicto armado en suelo europeo son los escenarios en los que Europa desde hace tiempo tiene puesto su ojos en materia realmente operativa, en el ámbito diplomático; la crisis de refugiados, la salida del Reino Unido de la Unión Europea y la nueva política militar de los Estados Unidos en Europa copan los asuntos de importantes que se tratan en Bruselas.

Para poner una serie de ejemplos sobre la política nacionalista de cada país europeo, se podría citar cómo en la zona del Sahel, una zona de gran extensión que engloba entre otros los países de Mali y República Centroafricana - donde la historia y los intereses hacen que el país con más peso en la zona sea Francia- lleve años desplegando en la zona más de 3000 soldados que luchan contra el terrorismo yihadista en la zona.

Los terroristas anhelan hacerse con el control total de las rutas de contrabando de personas y droga, y solo la presencia de las tropas francesas hace que esa vasta extensión no esté ya en sus manos. España en la citada zona ha estado aportando una serie de instructores del Mando de Operaciones Especiales que realizan misiones de mentorización al ejercito de Mali y de la República Centroafricana, así como un avión para misiones logísticas. Este es un pequeño ejemplo de la Europa de las dos velocidades en materia de Defensa.

Si nos trasladamos al flanco oriental de Europa observamos como el grupo del Visegrado compuesto por Polonia, República Checa, Eslovaquia y Hungría, todos ellos miembros de la Unión Europea, están desarrollando una estrategia propia de colaboración en materia de defensa.

Su intención es crear un grupo de batalla que tendrá que tener su encuadre dentro de la Unión Europea. Esta zona tan expuesta a las inercias de las acciones geopolíticas de Rusia demanda de más interés por parte de la unión europea del que tiene en la actualidad, en mayo parten hacia Letonia los carros de combate españoles para reforzar la estabilidad de la zona, no debemos olvidar que el conflicto en Ucrania comenzó en 2014 y son más de 50.000 las vidas que se estima se han perdido en dicho conflicto.

Si nos trasladamos al norte, a la península escandinava, otro escenario donde los intereses rusos chocan con los europeos, podemos observar como las políticas de defensa de Finlandia y Suecia demandan una revisión desde la anexión de la península de Crimea por parte de Rusia, según indican representantes finlandeses. Por eso, en 2018 activaran el Servicio Militar obligatorio al igual que Noruega y Finlandia.

En Finlandia por ejemplo cada vez son más las personas que entienden que la materia de la defensa es cosa de todos y por ejemplo son ya más de 12.000 mujeres las que han solicitado formar parte temporalmente  del ejercito por lo cual el alto grado de compromiso y preparación harán que el Ejercito se nutra de personas de un gran nivel.

Que el debate de crear un Eurocuerpo real y de proyección está encima de la mesa, es así, pero también es cierto que la Europa de la diplomacia y la burocracia; es la Europa real. La de cientos de reuniones antes de tomar una decisión, la que avanza con pies de plomo en terrenos muchas veces en los que habría que con ligereza. Falta un tejido de compromiso europeo que aúne el interés de todos en uno propio y es hora de cambiar nuestra mentalidad hacia una política de defensa común real en Europa.

Esta serie de ejemplos ponen sobre la mesa la Europa real, la del día a día y ahora tienen que ser los ciudadanos los que elijan la Europa que quieren. 


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