Opinión / Sabatinas

Los perros no hacen gatos

Por Fermín Mínguez 26 octubre, 2019 - 8:56

Esta obviedad escrita no parece tan clara en la vida real y afecta a empresa, vida social, política y familia. Soy más de tigres y leones, pero hablemos de perros haciendo de gatos.

Sería tremendo que estuviésemos generando generaciones de gatos altivos consecuencia de perpetrar un modelo de estructura obsoleto.
Sería tremendo que estuviésemos generando generaciones de gatos altivos consecuencia de perpetrar un modelo de estructura obsoleto.

La frase viene de un refrán francés. Les chiens ne font pas des chats, que me dijo Celine en una de esas mañanas de rugby infantil, para que vean el nivel intelectual del deporte y lo equivocados que están ustedes cuando dicen que somos unos brutos. Por una vez y sin que sirva de precedente, haré caso de los franceses…

Pensaba mucho en esto de que los perros no hacen gatos durante esta semana, más bien pensaba en que los perros hacen perros y los gatos hacen gatos, cada vez que oía declaraciones de los perros referentes y veía luego las actuaciones de los perros seguidores.

(Permítanme aclarar dos cosas en este punto:

  1. Digo perros por seguir el hilo del refrán, no busquen segundas acepciones ni intenciones, saben que no me gusta malmeter.
     
  2. Elijan libremente a qué situación me refiero, tienen mucho donde elegir, así no hará falta que carguen la ira de sus conciencias contra este humilde juntaletras.

Gracias, seguimos. Fin de la cita)

Me cuesta creer que no seamos conscientes de la repercusión de los líderes o referentes en el desarrollo de la institución de la que participan. No sólo por lo que cuentan sino por lo que omiten o permiten, lo que se permite se incentiva ténganlo claro.  Si el cabeza de familia es un perro ladrador, estaremos favoreciendo cachorritos mordedores, que son muy monos de pequeños y os hacen gracia cuando nos muerden con esos alfilericos que tienen por dientes pero luego nos pueden dar un bocado que nos arrancan la mano. Sí en este caso me estoy refiriendo, por ejemplo, a perfiles abusadores que generan adolescentes chulescos que derivan en maltratadores, por ejemplo, supongo que ustedes estarían pensando en lo mismo.

Pero ¿y si el rol de perro o gato no lo decidiéramos cada uno?, ¿si hubiera un interés en que fuera así?, ¿se imaginan? Supongo que todos conocen a Maslow y su pirámide, al que se nombre igual para justificar una política social que el contenido de un bocadillo para la merienda, que describe la jerarquía de necesidades personales. La base de la pirámide recoge las más básicas y según estas se van cumpliendo, se aspira a las siguientes y así hasta que se llega a la excelencia de la realización personal donde deben vivir Paulo Coelho y pocos más. Son cinco peldaños y los dos más básicos, y por tanto más grandes, hablan de lo fisiológico y de seguridad, es decir, que para aspirar a bienes mayores y más espirituales primero uno tiene que tener resuelto el tema de respirar, comer, tener un techo y cuidar de los suyos. Parece obvio, ¿no creen?

Pues fíjense que esta semana que he dormido poco, y ya soy de natural retorcido, me ha dado por pensar que a ver si lo que interesa es que el debate esté en lo básico para no cuestionarnos lo avanzado. A ver si va a ser que sabiendo que los perros no hacen gatos haya alguien interesado en que seamos una generación de perros ladradores o mordedores. ¿Se imaginan?

Otro psicólogo al que tengo de referencia en lo que a gestión de organizaciones se refiere es Herzberg del que seguro que les he hablado. Tiene una teoría que divide la motivación profesional en dos grandes bloques, los higiénicos (que serán como los básicos de Maslow, situación laboral, sueldo, etc.) y los motivacionales (que tienen que ver con el reconocimiento y la realización personal). Frederick dice que si no tienes lo básico resuelto, es improbable que pienses en lo motivacional, y que además la frustración que generan ambos es diferente. La falta de lo motivacional produce hastío y sin embargo la falta de lo básico produce frustración y genera más conflicto.

Qué curioso.

Sería tremendo que estuviésemos generando generaciones de gatos altivos consecuencia de perpetrar un modelo de estructura obsoleto. Que estemos entrando en una guerra de perros y gatos por lo básico en lugar de aspirar a soluciones más altas. No creo que estemos cometiendo el gran error que decía Kubrick de usar el miedo como motivación para enseñar a los cachorros, en lugar de desarrollar el interés que es mucho mas poderoso y cuestiona más, ¿verdad? ¿No estaremos aspirando a conquistas de gato generando ejércitos de perros y viceversa? Prueben a cambiar la situación que han elegido antes, a ver si encaja también su reflexión. ¿A ver si va a haber a quien le interese que la pelea esté en los escalones de debajo de Maslow y en los factores higiénicos de Herzberg, sabiendo que si no está resuelto lo básico no se sube de nivel? ¿A ver si vamos a ser gatos o perros programados?

Pero no creo, ¿no? Ustedes y yo estamos por encima de eso, nos daríamos cuenta. Somos la cúspide de la evolución, ¿verdad? Sólo por debajo de Coelho.

Algunos creemos que no tiene por qué ser así. Algunos tenemos fe.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Los perros no hacen gatos