Opinión / Sabatinas

Todavía

Por Fermín Mínguez 11 mayo, 2019 - 9:55

Machado escribió que hoy es siempre todavía en uno de los textos más bonito que conozco. La posibilidad que depende de la decisión, la oportunidad del ahora. Y además lo concentra en treinta y dos palabras, eso es talento.

"Hoy es siempre todavía, toda la vida es ahora". DANIEL MC CULLOUGH
"Hoy es siempre todavía, toda la vida es ahora". DANIEL MC CULLOUGH

Hoy es siempre todavía, toda la vida es ahora.

Que da un poco de vértigo y es cierto que la vida es algo más que un simple momento, pero también es verdad que es la suma de todos los momentos posibles, pero es una suma a pasado. Nadie sabe cómo va a ser la vida que queda por vivir, podemos planificarla y enfocarnos, pero no la conocemos. De hecho, no sabremos ni si será. Sólo conocemos nuestra vida hacia atrás pero, curiosamente, esa vida hacia atrás, ese resumen de lo que hemos hecho, va a depender de lo que ahora decidamos hacer a futuro. Ese “toda la vida es ahora” de Machado es la posibilidad de decisión de hoy.

Si ahora decido hacerme ermitaño, irme a vivir al Amazonas o montar un circo seguro que cuando dentro de un año mire mi vida hacia atrás será radicalmente diferente. O al menos tendría sentido que lo fuera. Las decisiones de ahora son las que marcarán la vida que dibuje. Algunas más que otras, y esto si lo podemos calibrar. Pero las decisiones además de tomarlas hay que cumplirlas, llevarlas a cabo, porque Antonio sigue así

Y ahora, ahora es el momento de cumplir las promesas que nos hicimos

Me encanta esta primera persona del plural, ese cumplir las promesas juntos. La percepción de equipo. Cierto es que la toma de decisiones es individual, pero puede tener mucho más valor si se decide en aras de un bien común. Y esto no lo digo como poesía, sino como posibilidad de mejora. Un equipo cohesionado, que decide junto, que sacrifica necesidades personales por potenciar las grupales es mucho más fuerte, infinitamente más. Para muestra el botón de la final de la Champions este año, piensen en dos jugadores de cada equipo de la final los no futboleros. Habrá quien tendrá que preguntar primero qué equipos están seguramente. Ni Messi ni Cristiano estarán en la final este año, fíjense. Llegan los equipos, no los individuos. Que no digo yo que las personas talentosas tengan que renunciar a su desarrollo, para nada, pero que pueden crecer mucho más en una dinámica de equipo también es cierto. Que el compromiso con otros ayuda a la consecución de objetivos también lo es. Los compromisos, las promesas, se hacen y se cumplen, y si esto nos compromete con un logro mayor y compartido, mejor todavía.

Porque ayer no lo hicimos, porque mañana es tarde

Tan bonita como traicionera la frase porque tiene validez todos los días. La parte buena es que siempre estamos en disposición de empezar, y la mala es que podemos postergar la decisión a mañana porque también mañana podremos empezar. Esto nos puede encerrar en una cadena de no decisión, de vivir en el todavía, y convertirlo en aún, que es un todavía más feo, más corto y algo más negativo, como de contrarreloj, ¿no les parece? Hoy es siempre aún suena de pena, no aporta nada, más bien “desaporta”, le quita valor.

Mañana es tarde principalmente porque habremos perdido un día, seguramente lamentándonos, en lugar de poner soluciones. Mañana siempre es tarde, porque nos fiamos demasiado de que haya un mañana, como si dependiera de nosotros, así de ilusos somos. Dar por hecho que volveremos a tener las mismas oportunidades que hoy mañana es fiarle demasiado al destino que es un tipo caprichoso, rencoroso y bastante inestable. Las oportunidades que hemos conseguido no son eternas, ojalá.

Ahora

Así cierra. Con la palabra que lo abre todo. Lo único sobre lo que realmente tenemos control. No sobre lo que hemos hecho en el pasado ni sobre lo que creemos que nos deparará el futuro, o creemos merecer, que eso es todavía peor. Apuesto o renuncio en el ahora, y esto tendrá sus consecuencias, pero aplazar la decisión significa decidir no hacerlo, porque las condiciones no serán otra vez las mismas. Ahora es ahora con sus cosicas, y el ahora de mañana será otro. Y podemos ir saltando de ahora en ahora hasta que la vida que construyamos, esa que miramos hacia atrás, sea un continuo de oportunidades perdidas. Marcel Duchamp decía que no se arrepentía tanto de las cosas malas que había hecho como de las buenas que no había conseguido hacer, totalmente a favor de Marcel. Y ojo que esta frase no tiene nada que ver con esa horterada de carpeta adolescente de “mejor arrepentirse que no probar” o “te arrepentirás de lo que no hiciste no de no intentarlo” o esas memeces para justificar la mayoría de imbecilidades que hacemos, no, esto significa que se pueden hacer cosas mal, incluso voluntariamente, pero que donde no hay que desistir es en las buenas, y esas ya saben ustedes cuáles son.

Al final todo va a ser bastante más sencillo de lo que lo hacemos. Fíjense, he escrito casi novecientas palabras para algo que, con el talento necesario puede resumirse en estas treinta y dos:

“Hoy es siempre todavía, toda la vida es ahora. Y ahora, ahora es el momento de cumplir las promesas que nos hicimos. Porque ayer no lo hicimos, porque mañana es tarde. Ahora.”

Pues eso. Gracias Antonio.


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