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Opinión / Es periodista, uno de los fundadores de Telemadrid y su primer director de informativos.

No a la "tercera vuelta"

Por Fermín Bocos 02 julio, 2016 - 10:53

Esta vez parece que Mariano Rajoy no declinará el ofrecimiento del Rey para formar gobierno. Pero hay que reconocer que sigue siendo un hombre muy suyo.

Puesto a iniciar los contactos para allegar apoyos ha empezado por Coalición Canaria, lo que quiere decir que está dispuesto a negociar de uno en uno los votos -o las abstenciones- que necesitará para seguir de inquilino en La Moncloa. Quizá sea una táctica para que afloren las contradicciones de los posibles compañeros de viaje como se está viendo ya en el caso de Ciudadanos.

Los resultados del 26J dejan varias combinaciones que permitirían alcanzar los 176 de la mayoría. La más contundente, pero menos probable, sería la suma de PP, PSOE y C's, los tres partidos que se reclaman constitucionalistas y por lo tanto ajenos a convocar consultas de impulso separatista en Cataluña o el País Vasco.

Otra combinación, suficiente, sería la suma de PP y PSOE pero, de entrada, parece descartable. Así las cosas, todavía quedan dos más. Una probable y la otra incierta. Esta última podría salir adelante en segunda votación y estaría formada por los 137 diputados del PP, más los 32 de Ciudadanos, a los que se podrían sumar la aguerrida diputada canaria Ana Oramas. Saldría en segunda votación, tras abstenerse el Partido Socialista. Ya digo que es improbable que así suceda salvo que a última hora, forzado por los barones de su partido, Pedro Sánchez cambie de idea.

Otra combinación que dada la ideología de sus componentes es la que tiene más posibilidades de salir adelante es la que a los votos del PP uniera los de Ciudadanos, el PNV, Coalición Canaria y el último -el decisivo- el voto de Nueva Canarias, el partido del muy a su pesar famoso y requerido diputado Pedro Quevedo. Este diputado tiene dicho que no piensa apoyar a Marian Rajoy.

Su razonamiento destila argumentos similares a los que hemos escuchado en boca de Pedro Sánchez pero estamos en la fase inicial de los tanteos y no hay que descartar que un análisis más sosegado de la situación del nuevo bloqueo institucional que podría producirse le lleve a pasar del voto en contra, a la abstención. En ese supuesto a Rajoy le correspondería asumir reformas que permitan salvar la cara a los líderes de los partidos que faciliten la investidura.

Todos tienen que ceder porque pactar es dividir las diferencias. Y unos y otros deben tener en cuenta que los ciudadanos ni entenderían, ni a quien fuera responsable perdonarían, un bloqueo que llevara a repetir elecciones por tercera vez en un año. Quien juegue a ese juego podría estar abriendo las puertas para que el PP pudiera conseguir mayoría absoluta. No puede haber "tercera vuelta".


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No a la "tercera vuelta"