Opinión /

El traslado de la Dolorosa, un acto centenario

Por Eradio Ezpeleta 03 abril, 2019 - 17:40

Uno de los actos más tradicionales y de mayor devoción que se celebra en Pamplona en los días previos a la Semana Santa, es el Traslado de Nuestra Señora de la Soledad, la Virgen Dolorosa, cuya imagen es propiedad del Ayuntamiento de Pamplona y se venera en la Parroquia de San Lorenzo.

Procesión de la Virgen Dolorosa en Pamplona. PABLO LASAOSA 2
Procesión de la Virgen Dolorosa en Pamplona. PABLO LASAOSA 2

Este año 2019 el Traslado tiene más sabor, si cabe, pues celebra su centenario como procesión pública y de profundo culto a Ella, la Dolorosa, la Madre más guapa, a pesar de su tristeza, de toda la ciudad. Fue en 1919 cuando la Hermandad de la Pasión tomó la decisión de solicitar al Cabildo de la Catedral y al Ayuntamiento de Pamplona las autorizaciones pertinentes con el fin de darle un mayor esplendor a este acto, que ya se celebraba con anterioridad, aunque pasaba prácticamente desapercibido. Felicidades por haber impulsado el Traslado como bien se merece la Dolorosa.

No hay que olvidarse en este centenario de otros protagonistas que han colaborado de la misma manera a mantener esta tradición y a dotarla de la elegancia y prestancia que merece. La banda de música La Pamplonesa es uno de ellos y celebra también su primer centenario este año. Desde su creación ha estado acompañando a la Virgen en su traslado desde la Iglesia de San Lorenzo hasta la Catedral y en la procesión de Viernes Santo con su música, que consigue que nos acerquemos con más intimidad a la propia Dolorosa. ¡Bravo maestros!

El propio Ayuntamiento de Pamplona es otro de los grandes protagonistas del Traslado. De hecho, es el propietario de la imagen y del Paso de la Dolorosa y es el responsable de mantener ambas cosas en perfecto estado. Es consciente de lo que la Virgen significa para todos los pamploneses y pamplonesas y siempre ha estado ahí, de una manera o de otra, con la presencia del alcalde, alcaldesa o de concejales, de ideologías distintas, que han permitido el uso y disfrute de la imagen por las calles de Pamplona y la han acompañado durante estos últimos cien años. No cabe duda que su presencia ha institucionalizado el Traslado y le ha dado la categoría que se merece.

La Parroquia de San Lorenzo también debe estar presente en este centenario pues acoge durante todo el año a la Virgen de la Soledad en su renovada y mejorada Capilla. Es quien mantiene y custodia la imagen que talló Rosendo Nobás y a la que acudimos miles de fieles a admirar su rostro, su mirada acompañada de lágrimas y sus manos apretadas por el sufrimiento. Solo mirándola la sentimos cerca, nos da la paz interior que necesitamos y nos invita a interceder mediante la oración ante su Hijo. Nadie debe dejar de experimentar esa sensación, ese gozo, no dejemos de ir a verla y ponernos bajo su mirada porque uno sale de allí con verdadera paz. Si emotivo es el momento cuando Ella sale de su casa de San Lorenzo hacia la Catedral, más aún lo es cuando regresa el Viernes Santo, tras la procesión, y es recibida de madrugada por los que hemos sentido su ausencia.

Los hombros de la Hermandad de la Paz y Caridad son los que portan este Paso procesional, el más antiguo de Pamplona, desde 1883, año en que el ayuntamiento de Pamplona decidió que así lo hicieran. Desde esa fecha son quienes pasean con verdadero orgullo, honor y devoción a la Madre Dolorosa por las calles de la ciudad. Cientos de Hermanos la han portado a lo largo de estos años que celebramos, con sus túnicas de penitentes, ahora de color verde y oro, siempre tapados, porque los protagonistas no son ellos, sino Ella, y asegurando que jamás se quedará sin sus hombros para sostenerla, los hombros de Pamplona entera. Son muchos los niños y niñas que le acompañan, cada vez más, con sus padres y abuelos cerca, manteniendo la tradición, pero sobre todo el amor y la devoción hacia la Virgen Dolorosa. La puerta de la Hermandad está abierta para todos los que quieran vivir más de cerca su fe y la presencia de María, la Madre de Dios, en sus vidas. A todos ellos, ¡felicidades y adelante!

Por último, no podemos olvidarnos de los hombres y mujeres de Pamplona, de su Comarca y de tantos pueblos de Navarra y visitantes que acuden con devoción a pedirle protección, salud o simplemente a mirarla un rato para encontrar el sosiego que necesitan. También para agradecerle su intercesión y su cercanía o para ofrecerle unas sencillas flores repletas de cariño. Todos ellos harán posible que el Traslado dure otros cien años más, porque la fe no es teoría, la fe es testimonio y el testimonio de todo un pueblo perdura.

Gracias Madre, Gracias Virgen de la Soledad, Gracias Virgen Dolorosa.

Eradio Ezpeleta Iturralde es Prior de la Hermandad de la Paz y Caridad.


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