Opinión /

Las víctimas de ETA recelan, con razón, del PSN

Por Editorial 11 agosto, 2019 - 10:15

La equidistancia marcada por Chivite entre Navarra Suma y Bildu es una ofensa a todos los demócratas, además de un escarnio para las víctimas.

La consejera Ana Ollo, el vicepresidente Javier Remírez y la presidenta, María Chivite, durante la ofrenda floral ante el monolito "Puerta de la libertad" en recuerdo al subteniente del Ejército Francisco Casanova, asesinado por ETA en el año 2000, acto organizado por "Vecinos de paz". MIGUEL OSÉS
La consejera Ana Ollo, el vicepresidente Javier Remírez y la presidenta, María Chivite, durante la ofrenda floral ante el monolito "Puerta de la libertad" en recuerdo al subteniente del Ejército Francisco Casanova, asesinado por ETA en el año 2000, acto organizado por "Vecinos de paz". MIGUEL OSÉS

La presidenta de Navarra, María Chivite, fue duramente criticada el viernes, en Berriozar, en el acto conmemorativo por el asesinato a manos de ETA del subteniente Francisco Casanova. Las víctimas del terrorismo se consideran traicionadas por el hecho de que Chivite haya llegado al poder gracias a la abstención cómplice de Bildu, la formación heredera de la etarra Batasuna. 

Que nadie se llame a engaño. El PSN ha desdeñado a los partidos constitucionalistas y ha elegido como compañeros de Gobierno a formaciones que durante los últimos cuatro años han blanqueado el terrorismo de ETA y lo han equiparado a otros tipos de violencia. 

La equidistancia marcada por Chivite entre Navarra Suma y Bildu es una ofensa a todos los demócratas, además de un escarnio para las víctimas de UPN y PP, dos de las tres formaciones políticas que conforman esa coalición junto con Ciudadanos. Es una ignominia situar en el mismo nivel a los partidos de Miguel Ángel Blanco, Tomas Caballero y José Javier Múgica con la formación de Josu Ternera, Bolinaga o Arnaldo Otegi.

Y esa ha sido la estrategia marcada por Chivite al negarse siquiera a hablar con el partido más votado y con más apoyos ciudadanos de Navarra para llegar al poder.

Resulta indudable que el PSN siempre se ha mostrado al lado de las víctimas de ETA, y desde este medio no albergamos duda alguna de que va a mantener de manera firme los mismos postulados. 

Sin embargo, el PSN tiene un grave problema con sus socios de Gobierno, así como con el bastón —Bildu— que le va a sostener desde afuera. Este pentapartito no es de fiar en materia de libertades y contra el terrorismo de ETA.

La pasada legislatura impulsaron en dos ocasiones sendas leyes para equiparar supuestas acciones vinculadas a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y de grupos de extrema derecha con los criminales de ETA. Geroa Bai, por voz de su entonces portavoz parlamentario, abogó sin ambages por la marcha de la Guardia Civil de Navarra, una eterna reivindicación de los proetarras. Y los dirigentes de Podemos, con el flamante nuevo consejero de Justicia al frente, han cuestionado en diversas ocasiones decisiones judiciales adoptadas por la Audiencia Nacional. 

No es de extrañar, por tanto, que las víctimas de ETA en Navarra recelen del Gobierno de María Chivite. Ojalá, por el bien de la sociedad navarra y por la memoria y dignidad de los asesinados y perseguidos, que el PSN no abjure, por mor de sus socios, para mantenerse en el poder a cualquier precio, de los principios y valores que siempre ha enarbolado en defensa de las víctimas de la banda terrorista vasca. 


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Las víctimas de ETA recelan, con razón, del PSN