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Necesitamos un Gobierno que no nos mienta

Por Editorial 26 marzo, 2020 - 19:05

Necesitamos un Gobierno valiente. Y sobre todo necesitamos un Ejecutivo y una presidenta que no nos mienta a la cara.

María Chivite, presidenta del Gobierno de Navarra, durante el pleno parlamentario. MIGUEL OSÉS
María Chivite, presidenta del Gobierno de Navarra, durante el pleno parlamentario. MIGUEL OSÉS

El Gobierno de Navarra informó esta semana de que ningún paciente de más de 79 años estaba ingresado en la UCI del Complejo Hospitalario de Navarra. Los datos los facilitó el propio Servicio Navarro de Salud y los corroboraron en distintas informaciones publicadas por este medio médicos de urgencias y de la propia UCI. 

Usted, lector, puede comprobar la información en las tablas y gráficos oficiales. Más de la mitad de los hospitalizados son mayores de 79 años, pero ninguno puede acceder a la UCI. 

Navarra no acepta a pacientes críticos en intensivos si son mayores de esa edad, aunque son, precisamente, el grupo de edad más perjudicado y que más sufre el virus, con la tasa de mortalidad más alta. Esto es un hecho y una realidad incuestionable, algo que el propio Gobierno foral conoce y, por supuesto, no desmiente. 

Esta situación puede ser entendida por una priorización en la atención bajo un prisma médico, ante la posibilidad de que la sanidad y los espacios de cuidados intensivos se pudieran ver colapsados y desbordados ante la llegada de un pico de pacientes infectados por el coronavirus. Es necesario, parece, guardar camas y espacio para las personas que tengan más posibilidades de sobrevivir. 

Pero el Gobierno de Navarra no lo explica, carece de valentía y liderazgo para dirigirse a sus ciudadanos, para proteger a sus mayores y para advertir que la situación es muy grave. Desde el principio de la crisis María Chivite y su Ejecutivo optaron para tratar de vender a la ciudadanía un control que no existía, como cuando aseguraron que cerrarían colegios cuando hubiera focos descontrolados, aunque sólo unas horas después del mismo día tuvieran que detener el curso escolar en todos los centros de Navarra. 

Para tratar de protegerse, en lugar de dar la cara y atender a los navarros como se merecen, han recurrido a los matones del periódico oficial del Ejecutivo para intentar desacreditar las informaciones publicadas por este medios sobre los datos que ellos mismos ofrecieron e intentar así cubrir sus miserias

Los sicarios del periodismo subvencionado con el dinero que ahora no se puede destinar a respiradores en la UCI han tratado de vender como si fuera un bulo que a nuestros mayores de más de 79 años no se les atiende en las UCI. Preferirán ver morir a sus abuelos y a sus padres antes que reconocer que el Gobierno nacionalista de Navarra se ha quedado inmóvil ante una crisis que los ha pasado por encima. Capaces de eso y mucho más.

No culparemos jamás desde este medio al Gobierno de María Chivite de las dificultades encontradas para resolver una pandemia de escala mundial, pero sí de haber seguido las directrices equivocadas y erróneas que se ordenaron desde Moncloa para retrasar al máximo la toma de medidas, poder llegar así al 8-M a toda costa y sacar a la gente a la calle en plena epidemia de un virus letal, algo que ya conocían. 

Sólo unos días después de aquel domingo infausto, cuando los ciudadanos hicieron vida normal, fueron al fútbol, a las Javieradas o a la manifestación del 8-M, el Gobierno comenzaba a prisa y corriendo a echar la persiana que desembocó en un estado de alarma que ha llegado tarde, absolutamente tarde. 

Muchos de los navarros con más de 79 años que ahora llegan a urgencias y no son ingresados en la UCI fueron infectados durante los días en los que el PSOE y Podemos decidieron jugar con la vida de los ciudadanos por puro interés político. 

Y ahora toca no colapsar los hospitales y dejar morir a los ancianos, nuestros padres y nuestros abuelos, que levantaron con su trabajo, su sacrificio y sus manos el bienestar que disfrutamos. Ahora toca decirles que no llega para todos, aunque en Navarra sean ya 5 años de Gobierno nacionalista vasco y el cuento de los recortes y de la herencia recibida ya no tenga validez para saltar del barco.

Necesitamos urgentemente en Navarra un gobierno valiente. Y sobre todo un gobierno que no mienta. Un portavoz y una consejera de Salud que tengan las agallas de aceptar preguntas y réplicas a bocajarro en ruedas de prensa y no se escondan detrás de una pantalla, como hizo Rajoy con el plasma.

En definitiva, necesitamos que el Gobierno de Navarra salga de una vez a dar la cara y a contar la verdad algún día, que suministre material a los sanitarios y policías que velan por nuestra salud y que, si es preciso, informe con detalle de las dificultades para atender a todos los navarros.

¿No será mejor pedir a nuestros mayores de 79 años que no salgan a la calle ni para coger el pan del día, que no mantengan contacto con ninguna persona y que se cuiden, porque no hay sitio para ellos en las UCI ante una situación que tiene ya desbordados a los sanitarios con 54 personas en intensivos, todos ellos menores de 79?

Necesitamos un Gobierno que atienda a las residencias de mayores, donde hay centenares de personas con síntomas, mientras desde Salud se hace oídos sordos a sus peticiones y a sus llamadas constantes para que se haga algún test que les saque de dudas. Mueren los ancianos en las enfermerías de las residencias, mientras los teleñecos del Gobierno cuentan sus películas de fantasía parapetados sin dar la cara a través de una pantalla. 

Mueren nuestros mayores por coronavirus y ya son 49 los fallecidos en Navarra. Pero el Gobierno foral está a otro juego, a las florituras y a las comparecencias donde menosprecia e insulta a los medios que informan, aunque nadie de ellos tiene las agallas de descolgar un teléfono o de hacer un desmentido porque la mentira les come por dentro. 

El Gobierno de Navarra no atiende a mayores de 79 años en la UCI, quizá por un motivo médico y con el objetivo de salvar otras vidas con más opciones, pero no puede hacer recaer en las informaciones veraces el peso de la culpa de su falta de transparencia y de su escasa credibilidad

Necesitamos un Gobierno valiente. Y sobre todo necesitamos un Ejecutivo y una presidenta que no nos mienta cada día. 


Necesitamos un Gobierno que no nos mienta