Opinión / La vida misma

Nafarroa no se toka

Por César Martinicorena 22 Abril, 2019 - 10:22

¡Qué pereza! Y no padezco una pereza pedante, de resabidillo. La que sufro es una pereza temaria. Ni intelectual, ni electoral, ni leches. El diagnóstico reza ...Pereza nacionalista. Así que vamos a ella.

Acto de inicio de la campaña electoral de Geroa Bai con Koldo Martínez, Anika Luján y Uxue Barkos. IÑIGO ALZUGARAY
Acto de inicio de la campaña electoral de Geroa Bai con Koldo Martínez, Anika Luján y Uxue Barkos. IÑIGO ALZUGARAY

Navarra no se toca. Mejor se le folla. Y el artículo debería acabar aquí. Suena bruto pero no hay más cera. La Manada política no da para más. El batua, las fronteras, el modelo D, los agurparlantes, la alcaldía, las peñas, Urkullu, ETB, el inexistente Mikel Induráin, el concierto, la Xavierada, las txoznas...no dan para más.

Llegan unas elecciones con un menú desmesurado. Como toca hablar de “Navarra no se toca” no queda más que tirar de metáforas.

Así que vamos a imaginar a un bobo rupestre troyano oteando un bonito caballo de madera soberbio y solitario en la playa. Mira tú que majete. Sus vecinos le avisan con cierto desdén. - A caballo regalado, mándalo a la mierda que muerde el muy cabrón-. El oteador, curiosamente vendedor ambulante de alfalfa para equinos gigantes de madera, insiste en que a la ciudad le vendría muy bien adornar la plaza del pueblo con el citado rocín. Los vecinos, algo cansados, le insisten en que ya tienen caballos, de carne y hueso, seculares, que son más mejores aupa, y que se meta a Imperioso por el culo. Pero nasti de plasti. ¡Gora el podenko!

La cuestión es que esta Babieca no solo es un caballito. Si usted acude al diccionario- extraño libro- comprobará que el vocablo en cuestión- recuerden, babieca - no responde en exclusiva al nombre del famoso jaco del mercenario caudillo. También- amo el castellano- significa “persona boba y de poco carácter”. Y aquí es cuando he llorado de risa. Yo  intentando perpetrar una metaforilla para describir a los Nafarroa no xe Toka y me llega el diccionario con toda la carga simbólica que uno jamás podría haber esperado.

Ahí tenemos a nuestro corcel, Babieca, intentando ser inoculado en Troya por mesnadas de babiekos y babiekas-  qué coño, y babiekes-  y yo sin saberlo. La humildad es lo que tiene. Acudes a Google para comprobar como se escribía el nombre del maldito mamífero perisodáctilo- Wikipedia ofkors- y tu ignorancia autoreconocida es recompensada con el simil más perfecto con el que nunca te has topado. El virus es bobo. El caballo es bobo, torpe, de poco carácter. Carente de significante y significado. Su potencia depende de los confiados troyanos, de los buenistas, de los confiados, de los indignados a medias y de los Mili Vanillys de la política

Navarra no se toka, pero el bobo equino dispone de todos los resortes posibles y necesarios para que los propios troyanos lo acojan como el regalo de los dioses que aquellos inmensos idiotas decidieron aceptar. También algo babiecos, estos troyanos ¿no creen?. Y dejemos las metáforas que ya me estoy cansando y acudamos a la verdadera Biblia que todo ser viviente debería estudiar, aprender y aprehender. Si les mento el nombre de Jartum quizá no les suene a primera leída, aunque estoy seguro de que a algún enfermo como el que escribe ya lo ha adivinado. Si les doy un par de pistas, todo resuelto. Jartum es el nombre de un caballo. Jartum aparece en una película.¡ La película! Jartum nos da una pena enorme porque el cabrón del dueño no quiere darle un papel protagonista a Johnny Fontane- habráse visto-  por tanto, don Vito no tiene otro remedio que cortarle la puñetera cabeza al pobre bicho y metérsela en la cama al desalmado productor jolivudiense que, no sabemos muy bien por qué motivo, acaba dando el trabajo al meloso cantante.

 Como siempre, en El Padrino se encuentra la respuesta. Hay que cortar la cabeza de todo nacionalismo.


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Nafarroa no se toka