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Opinión / Concejal de UPN en el Ayuntamiento de Tudela.

Un 'pero' al Ópera Prima de Tudela

Por Alicia Lasheras 16 noviembre, 2016 - 11:31

En mi doble condición de tudelana aficionada al cine y concejala del Ayuntamiento de Tudela, no quería dejar pasar esta ocasión para reflexionar sobre algunos aspectos de la última edición del certamen Ópera Prima. Mi preocupación por la óptima utilización de los recursos públicos en la gestión municipal me ha llevado a ello.

Atendiendo a los dos aspectos personales comentados anteriormente mi más sincera enhorabuena a todos aquellos que han sido partícipes y han hecho posible de alguna manera que una vez más el Festival Ópera Prima, en su 17º edición, haya sigo un ÉXITO con mayúsculas. Desde la Comunidad de las Hermanas Dominicas llevando a cabo el arreglo del antiguo cine de barrio - ha quedado precioso y con un sonido muchísimo mejor que el que había - pasando por los miembros del Cine Club Muskaria, trabajadores de la EPEL Castel Ruiz, Concejal de Cultura, presentadores de la talla de Luís Alegre y Pedro Blanco, periodistas, comerciantes que participaron engalanando sus escaparates y entradas con alfombras rojas y, sobre todo, a esos noveles directores que han hecho posible, con sus óperas primas presentadas a concurso, que todos los que hemos acudido día a día al festival hayamos disfrutado con cada una de sus películas.

Sin más preámbulos me centraré en la cuestión real que me lleva a escribir estas palabras.

Llega el día de la clausura del festival, tan deseado por aquellos que acudimos al cine. Una presentación de ¡DIEZ!, como viene siendo habitual. Por la sala aparecen los directores, actores, jurado, formado por personajes públicos conocidos por su trabajo relacionado con la pantalla y la información, y a los que a todos nos gusta ver en primera persona.

Cuál es mi sorpresa cuando al entrar en la sala me la encuentro, tres cuartos de hora antes de dar comienzo el evento y como era de esperar, prácticamente llena y con nada menos que tres de las primeras filas reservadas.

Sinceramente este hecho me "choca" sabiendo que en días pasados de proyección de películas personas, con el abono comprado o que querían comprar la entrada diaria, se quedaron sin poder entrar por exceso de cupo y que, en ese mismo día, una larga fila de posibles espectadores, incluidos de nuevo personas con abono, se quedaron en la calle sin poder entrar al cine Moncayo.

Sitios reservados ¿para quién?

Entiendo sitios para directores, actores, concejal y técnico del Área de Cultura y de la de Bienestar, Mujer e Igualdad, alcalde y presentadores que hacen y deben hacer de anfitriones, puesto que está en juego transmitir a todos que nuestra ciudad está a la altura que tal festival requiere por la proyección nacional que está adquiriendo.

Todas estas personas se levantan terminado el reparto de premios y ceden sus sitios a personas que quieren ver la película que posteriormente se proyecta.

Pero, ¿qué es eso de que se nos invite, - ahora hablo con conocimiento de causa -, a un político como representante de cada uno de los grupos municipales con un acompañante??

La invitación al político la puedo llegar a entender como ejercicio de transparencia, incluso de reparto equitativo de representación, cortesía, etc., aunque no comparto, pero la del acompañante no, no la entiendo ni comparto.

¿Qué hace en las primeras filas un marido, una mujer, un hijo, un amigo, un compañero de trabajo,…?

Digo no porque una de las responsabilidades de los políticos de nuestra ciudad, los de aquellos que representamos a los ciudadanos de Tudela, es la de apoyar lo que promovemos en la localidad con nuestro ejemplo.

Porque los ejemplos personales en la representación pública son, hoy más que nunca, fundamentales. Alguien dirá que antes se hacía así y que lo hacían personas de mi grupo. Lo desconozco y respeto la gestión anterior, pero, ¿no es cierto que estamos aquí para mejorar, para no alejarnos del ciudadano y no olvidarnos de que somos servidores suyos, ante todo? Esa es mi firme convicción personal y mi manera de ver la vida y la política, e intento anteponer esta creencia a cualquier otra cosa, incluida mi adscripción política. El tiempo político que nos ha tocado vivir es muy diferente del pasado. Además de hacer buena gestión, hay que dar ejemplo de humildad. Los ciudadanos cada vez nos ponen el listón ético más alto y a esa altura debemos estar porque ellos lo están en su día a día, cada vez más complicado por las dificultades económicas que todos hemos y estamos atravesando.

Como bien dice el refranero popular, que recoge la sabiduría y experiencia de nuestros antepasados, "el que quiera peces que se moje el culo", es decir, el que quiera ir al festival por los motivos que sean (ver películas nuevas, conocer in situ actores, presentadores, etc) que se lo pague y se sienta donde pueda.

Desde UPN, distintos miembros de nuestro grupo acudieron, por supuesto pagando su entrada, ocupando el sitio reservado por educación, porque se nos había invitado, pero dejando libre el sitio del "acompañante". No ocurrió lo mismo con otros grupos municipales que no sólo no fueron más de un representante (Izquierda Ezquerra) sino que llevaron a más de un acompañante (Tudela PUEDE), entre ellos a la parlamentaria Laura Pérez del partido PODEMOS que mucho predican sobre la participación en todo como un ciudadano más de a pie. Como no lo prediquen con el ejemplo... por mal camino van.

Desde mi más humilde opinión propongo a la Concejalía de Cultura que para las siguientes ediciones se tomen las medidas oportunas para que personas con el abono comprado, que para poder ir al cine entre semana tienen que hacer verdaderas virguerías a la hora de conciliar vida familiar, laboral y de ocio, no se queden sin poder entrar a la sesión que deseen.

Y, por supuesto, hacer hincapié en que se reserven las plazas mínimas viendo que el festival Opera Prima es un éxito año tras año y las previsiones son ir a más y no a menos.

Con este artículo de opinión he intentado ser crítica con un acto totalmente exitoso pero, como todo aquello que se analiza, mejorable.

No sabía cómo comenzar este mi primer artículo, pero creo que al final lo que he intentado transmitir lo he hecho como lo que soy, persona a la que le gusta ir al cine sin grandes pretensiones más que sólo pasar un buen rato de ocio y concejala del Ayuntamiento de Tudela.

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