Colaboradores

¿Por qué se siguen celebrando homenajes a terroristas cuando salen de las cárceles?, Por qué se siguen celebrando festejos como el “tiro al fatxa” y similares de enaltecimiento del terrorismo en cientos de pueblos del País Vasco y Navarra bajo la premisa de garantizar la libertad de expresión?
Esa necesidad de seguir grandes líderes puede que sea culpa del exceso de coaches que hay hoy en día, y de esa necesidad de separar en bloques nuestra vida, aislando unos ámbitos de otros, cuando la verdad es que a menos que tengan ustedes el don de la ubicuidad, la vida la vivimos en primera persona, y una única vez.
Últimamente anda la izquierda queriendo instaurar el pecado laico en la sociedad, para controlarla. No les basta con que la gente cumpla o no las normas sino que quiere que las normas estén revestidas de un halo moral, que vaya el castigo más allá de la multa cuando las incumples.
Sí, así estaba escrito, en ese navarrismo puro sin tilde en una pared frente a la salida de una discoteca de Pamplona. “Reite, cojones” era la pintada completa, seguro que alguien más de mi quinta se acuerda, quizás sea el momento de volver a pintarla.
Teorías locas hay las que quieras. A mí me da por pensar en una que afirma que vivimos en una simulación virtual, hecha por ordenador.
Tuve un compañero de trabajo, un gentleman inglés de los pies a la cabeza, que cuando solía cerrar nuestras conversaciones con un “boy, do the right thing”, y ese “chico, haz lo correcto” tan simple se llegó a convertir en un mantra. Bien sencillo de plantear, pero no tan fácil de cumplir.
Seguro que alguien les ha dicho alguna vez aquello de  “pero cómo voy a ser homófobo yo, si tengo amigos gays”, en un intento de justificar actitudes escondiéndolas detrás de una normalidad social que no comparten. Qué quieren que les diga, me repatea. 
Antes éramos libres, hasta para dejarlo todo. Hoy no hay forma de revertir esta situación. No hay manera de saltar estos muros que no son físicos y por lo tanto, infranqueables

El choque de trenes de dos equipos parecidos alumbró un partido físico, poco brillante, intenso, al ritmo del corazón y la necesidad, con tantas ganas como miedo. Al final, esta vez funcionaron los cambios y Osasuna sumó tres vidas.

A veces es necesario aislarse del ruido que nos rodea y mirar de forma objetiva cómo hemos llegado hasta donde estamos.
Ninguno de nosotros. Repetimos patrones una y otra vez, y con ellos los errores. Buscamos culpables en lugar de soluciones. Igual es el momento de analizar los porqués en lugar de los cómos y los quiénes.
Hay quien divide siempre a las personas en dos grupos, desde lo más sencillo a lo más complejo, y esto, que parece un juego muchas veces, esconde esa necesidad de enfrentar posturas y de formar parte de un equipo donde no sentirse solo. Después, además, necesitamos hacer que ese equipo gane.
Y así llegamos hasta aquí, sin saber ni dónde ni por qué ni cuándo ni nada sobre contagios y transmisiones, trampeando y moviendo el gobierno papeles frenéticamente, como pollos sin cabeza, como los malos estudiantes o los trabajadores mediocres, 

Siempre habrá alguien peor, pero eso no nos hace mejores. Vivir en comparativa hace que siempre podamos justificar nuestra situación alegando que podría ser peor, aquello del mal de muchos, ya saben. El maldito mal menor como excusa.

Están nerviosos en Podemos con este tema de la factura de la luz y andan cometiendo errores de comunicación que, tranquilos, no les costará nada porque aquí a la izquierda le sale todo gratis, pero que no dejan de resultar curiosos.
Todo acaba siendo igual de deprimente. El año 2021, en el que tantas esperanzas pusimos, decepciona antes de cumplir las dos semanas de vida.
Mira que se veía venir, que cambiar de año no significa cambiar de vida, que no es un tema de pasar de pantalla como en los videojuegos, sino de continuidad. Aquello de los polvos que traen lodos.
Hoy las sabatinas descansan, pero como es época de publicar listas con las mejores canciones, películas, libros y hasta de lqs mejores pizzas del año, quería compartir con ustedes la lista de canciones que han acompañado a cada sabatina este año.

Me hace gracia esa fe en que los años tienen capacidad para decidir,  que el que  viene será mejor, y que le fiemos nuestras esperanzas a una unidad de tiempo que nosotros mismos nos inventamos. ¿No les parece bonita esa inocencia? Yo prefiero pedirles cosas a ustedes.

Es el aberchandalismo el que ha espolvoreado de miseria moral y mugre criminal todo lo que rodea a sus sainetes y son ellos los que tienen que llevarlas a la tintorería moral para empezar, que apestan. 
Articular una defensa de la tradición, que no se cifra en la defensa de costumbres ya extinguidas, ni en la nostalgia de tiempos no conocidos, sino simplemente en el derecho a no estar perdido, a tener un hogar, una historia, una familia y una cultura. 

Un punto de 21 posibles. Otra inapelable derrota en El Sadar, más colistas. El comisario político puede explicarlo en otra superproducción de su macro equipo, “Un ‘centenario’ triunfal”, de nuevo con el ‘factotum’ de protagonista estelar.

¿No les pasa a ustedes que ven más guapa a la gente desde que llevamos mascarilla? Esos cruces de miradas misteriosos entre ojos que esconden caras, ¿no les pasa? Pues es culpa suya, que lo sepan, como casi todo en esta pandemia ahora que lo pienso.

¿Han oído hablar de ella? Se llama así a la generación que han sido padres más tarde que la anterior y se ve en la necesidad de cuidar de sus hijos todavía pequeños y de sus padres ya mayores. Como nombre es un churro, pero como concepto es claro.

No importa tanto el hecho de que Osasuna no llegara a entre los tres palos de Joel durante todo el partido tanto como la sensación de agotamiento que mostró el equipo, caído ya a los puestos de descenso.

¿Los conocen?, ¿tienen alguno cerca? Son esas personas que siempre dicen que eso lo hace cualquiera pero que no asumen nunca ningún riesgo. Parece que florecen en este invierno pandémico.
El PSOE de Pedro Sánchez y María Chivite ha dado este jueves, con la aprobación de los presupuestos generales del Estado en el Congreso gracias al apoyo de los independentistas y proetarras, un paso más en el desmantelamiento del modelo de Estado nacido en la transición.  
No, ni está mal escrito ni he adoptado el acento de la ministra portavoz, no voy a escribir sobre presupuestos, sino sobre lo que se presupone y como se utiliza para tomar decisiones en nombre de otro. Y sobre Dominici, y Movember, y quizás de Maradona.
Sé que dije que no volvería a hablar de la pandemia, lo sé, pero es que esto de los perímetros me trae loco. Igual ustedes me pueden ayudar a entender.
Es la frase validadora por excelencia, cuando se juntan nueve de cada diez lo que sea para aprobar algo es definitivo, porque tanta gente que piensa lo mismo no puede estar equivocada. ¿O sí?