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'El vicio del poder' te cuenta por qué el mundo está jodido

Por Santi Irurtia 27 enero, 2019 - 14:48

El filme dirigido por Adam McKay cuenta con más de seis nominaciones a los Óscar.

Fotograma de 'El vicio del poder'.
Fotograma de 'El vicio del poder'.

El vicio del poder, en Estados Unidos titulada Vice y hasta hace unos meses Backseat, nos cuenta la historia del meteórico ascenso de Dick Cheney, que pasó en 11 años de ser un estudiante expulsado de la universidad, que se dedicaba al cableado de las antenas, a ser el jefe de Gabinete de la Casa Blanca más joven.

Está protagonizada por Christian Bale, Amy Adams, Steve Carrell y Sam Rockwell, mientras que Adam McKay, responsable de algunas comedias de principios de siglo y que dio el salto con La gran apuesta (2015) se ha encargado del guion y la dirección. Esta y El vicio del poder tienen mucho en común, casi podrían considerarse capítulos o crónicas de la historia estadounidense reciente.

La primera nos contaba con gran detalle las causas próximas de la crisis económica del 2008, dramatizada a través de unos personajes carismáticos. Empleaba el humor y grandes actores (Christian Bale, Ryan Gosling, Steve Carrell o Brad Pitt) con el fin de resultar atractiva para el público y que el mensaje calase: las causas de la crisis no son tan complicadas de entender cómo algunos quieren hacernos creer.

El filme no tenía complejos y no le importaba romper la cuarta pared para explicarnos qué son las triples A. Mckay y la productora de Brad Pitt, PLAN B, entendieron la importancia de dar dinamismo a la historia que querían contar, hacerla entretenida y dinámica, un ejemplo es el estilo documental que emplearon (la cámara se mueve mucho, zooms in, zooms out...). El resultado fue un éxito de taquilla y crítica.

Un momento de la filmación de 'El vicio del poder'.

McKay y PLAN B han repetido la jugada con una especie de biografía de Dick Cheney, vicepresidente durante el mandato de Bush Jr. (2001-2009) y que es conocido como la persona que más poder ha concentrado a través de ese cargo. Por supuesto, dos legislaturas en la Casa Blanca dan para cambiar la historia.

La película me ha encantado y la considero casi obligatoria para tener una visión un poco más global de lo que pasa en el mundo. Entré en la sala ya muy interesado porque: primero, todo lo relacionado con la política norteamericana me parece fascinante; y segundo, por la interpretación de Bale. Y salí recompensado.

EQUILIBRIOS

Por muy alabada que haya sido la transformación física de Christian Bale, pienso que el mérito es realmente de McKay, como director y guionista, y del editor. Lo digo porque hay muchos equilibrios en esta película.

Primero: el balance entre la información accesible que nos dan para que nadie se pierda y el justo grado de información sofisticada para no querer perderte ni una frase. El segundo equilibrio: los responsables repasan más de 40 años de historia norteamericana, por lo que no puede pararse ni ir más despacio, porque tienen mucho espacio que cubrir.

Tanto que si fuera un poco lenta más uno sentiría que no se profundiza en los personajes, por eso de vez en cuando hay una escena más cercana a Dick, ya sea en el ámbito familiar o el político. La estructura del filme, sustentada por un narrador con su propia historia, es sublime.

Por último, el más importante. Los responsables tienen un punto de vista crítico sobre Cheney, pero no lo suficiente para dar la sensación de ser propaganda. Dan al personaje el justo espacio para verlo en diferentes ámbitos y para defenderse de la opinión que el público acaba teniendo de él.

MÁS ELEGANTE

A diferencia del estilo tan exagerado de La gran apuesta, aquí ha depurado su técnica, es más elegante manteniendo ciertos momentos que te sacan del cine en un sentido que nunca hemos visto en una película.

Recomendación importante, el público rodada de risa y pasaba miedo al mismo tiempo con la realidad que nos exponen; siempre hay que contrastar pero uno sale culpándole de los principales problemas a los que se enfrenta el mundo hoy, la tardía respuesta al calentamiento global o el origen del ISIS al usar a Abu Musab al Zarqaui de cabeza de turco del 11-S y provocar su empoderamiento al popularizarlo.

 

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