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Blog / La Claqueta

La Doctora de Brest abre el Festival de San Sebastián

Por Santi Irurtia 17 septiembre, 2016 - 10:29

Basada en hechos reales, es la lucha de la Doctora Iréne Frachon contra una farmacéutica.

Doctora de Brest
Fotograma de 'La doctora de Brest'.

La primera película del Festival de Cine de San Sebastián se proyectó el viernes 16 para prensa y público, sin asientos libres. Seguramente Tiff, el Festival de Toronto previo al donostiarra, sea una guía para muchos de los espectadores que acuden al festival, ya que hay varios títulos que vienen directamente desde allí (La Doctora de Brest, Snowden o Un Monstruo viene a verme). Lo digo porque ésta recibió muy buenas críticas al otro lado del charco.

El film está protagonizado por Sidse Babett Knudsen, un nombre complicado pero que nos hemos tenido que aprender desde que protagonizó la aclamada Borgen, una serie danesa con una mirada diferente de la política y obligatoria para los amantes de las ficciones televisivas.

Basado en unos acontecimientos de los que no había oído hablar, la película nos introduce en el mundo de los medicamentos y la farmacología, es una película de investigación como lo puede ser Zodiac o la ganadora del Oscar, Spotlight. Al igual que en cualquier caso policial, aquí las víctimas son mujeres pero el causante no tiene rostro sino un logotipo. Nos muestra la lucha de una doctora que descubre que un medicamento podría estar provocando unos efectos secundarios mortales en algunos pacientes. Todas las trabas imaginables ocurren para hacerle imposible a la doctora conseguir que se demuestre los efectos del medicamento durante sus cuatro años de investigaciones.

Aunque la película sobre el papel tenga la carga emocional de una experiencia real y a un personaje carismático femenino, la directora se encuentra con el reto de construir un thriller en el que no hay ni disparos, ni persecuciones o explosiones, solo resultados estadísticos. Los elementos de la directora para dinamizar son el humor (en repetidas ocasiones el público se ha reído al unísono), sin perder el tono dramático cuando sea necesario, algunos saltos en la norma del eje, una banda sonora interesante y una escenas bastante reales dentro del quirófano que pueden molestar a algunos.

Una de las trabas que tiene la película es que no hay protagonistas, solo a la que hace referencia el título, el resto son secundarios que van y vienen. Es de agradecer la entrada que nos hace la película en el mundo que solo oímos en las noticias que es el de las farmacéuticas y que hayan sabido hacerlos sin saturar a la audiencia con datos y nombres impronunciables tiene mérito.

La duración de 2 horas y diez minutos a veces juega en su contra, pero es obligatoria para todos aquellos relacionados con el mundo de la salud. No volvería a verla pero si creo que está más que  justificado su visionado, especialmente por la actuación de la actriz y la importancia de la historia que vive la protagonista.

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