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Blog / La cometa de Miel

Dos vidas en un instante

Por Pablo Sabalza 19 abril, 2021 - 10:13

Si la oportunidad no llama, construye una puerta

Dos personas mayores caminan por un camino rural. ARCHIVO
Dos personas mayores caminan por un camino rural. ARCHIVO

Que la vida se divide en distintas etapas lo vamos descubriendo conforme se van completando cada una de ellas, ¿verdad?

La infancia, tan ingenua e inocente como remover con los dedos un charco en el que se reflejan estrellas.

La juventud, impulsiva y henchida de pasiones. Esa edad en la que te preguntas, enamorada, si te gustan más los labios o las rosas. Y te respondes que la rosa te sabe a beso y el beso, beso a beso, te sabe a rosa.

Y así, en el frescor de la fragancia pasada, la madurez te alcanza.

Esta breve introducción del escrito que esta semana les presento viene acompañada de una reflexión que llegó así, de repente:

Somos conscientes de la situación actual que estamos padeciendo y que no sólo se traduce, lamentablemente, en pérdidas de vidas sino, también, en ceses laborales.

Hace ya unos cuantos meses me encontré con un antiguo compañero de piso de los muchos, muchísimos, que a lo largo de los años tuve la oportunidad de disfrutar no solo por su compañía sino por las enseñanzas que me brindaron.

Le habían echado del trabajo.

Estaba el hombre algo desubicado, así que decidimos dar un paseo.

Escogimos tener la mar como compañía y comenzamos nuestro camino.

¿Sabes? -se sinceraba. Estudié económicas y a eso me he dedicado hasta que me han echado. Llevaba la contabilidad de la empresa. Un trabajo, relativamente, cómodo. Buen horario y buena nómina.

Me acomodé.

A mí, en verdad, - continuó, lo que siempre me gustó fue crear mi propia empresa, pero, ya sabes, te acomodas y lo dejas.

Le comenté si había pensado en algo.

Me hablaba de la estética. Apuntaba que ahora la gente se cuida más y se preocupa mucho de su aspecto físico.

¿Has visto el anuncio de Ernesto Alterio? -le pregunté.

¿Te refieres a ése en el que se pregunta el protagonista cómo hubiera sido su vida si hubiese tomado otra decisión?

Afirmé.

Sí, lo he visto. De hecho, he pensado en ese anuncio -respondió.

En cierta ocasión -le dije, vi una película protagonizada por Gwyneth Paltrow titulada, Dos vidas en un instante.

Resulta que la protagonista el mismo día que pierde su trabajo descubre la infidelidad de su pareja.

Un día de mierda -subrayó.

Reímos.

Sí, un día de mierda -repetí. El caso es que la joven se dirige al metro y allí tiene lugar un acontecimiento que desemboca en que su vida se bifurque. Por un lado continúa con la vida que llevaba y por el otro inicia una nueva.

Ella siempre había deseado dedicarse a su pasión, el arte.

Conoce a un buen tipo que la orienta en ese campo y la cuida bien.

Se enamora -me interrumpió.

Se enamora -sentencié.

Mientras tanto, por otro lado, aquélla que prosigue su vida perdona a su pareja la infidelidad, aunque éste continúa engañándola sin ella saberlo.

Para no aburrirte, -le dije mientras frené el paso y apoyaba mi mano sobre su hombro. Llega un momento crucial en la peli que ella debe elegir.

¿Y cuál escogió? -me preguntó.

Y le respondí: Elige tú.

Pasaron los meses y mi amigo me llamó.

Pablito, vi la peli. Un poco ñoña, ¿eh?

Reímos.

Me dio una página web. Ahora se dedica a vender por internet productos para el cuidado de la barba.

Está muy ilusionado. Le irá muy bien. Lo sé.

Que la vida se divide en distintas etapas lo vamos descubriendo conforme se van completando cada una de ellas, ¿verdad?

Y cuando llegue la vejez y miremos por el espejo retrovisor de nuestra vida no crees que te preguntarás…

¿Ayudé yo a alguien de alguna manera a construir su nueva etapa?

*Dedicado a mi padrino, David Motilva.

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