Blog / La cometa de Miel

Leer, tal vez llorar

Por Pablo Sabalza 14 Abril, 2019 - 23:22

El lunes pasado viví un momento inolvidable por “culpa” de la literatura.

Una tortuga enredada en una red.
Una tortuga enredada en una red.

Desde hace años desarrollamos un taller de escritura en Ámbito Cultural en el que se invita a escritores locales a que nos presenten sus conocimientos literarios a través de distintas sesiones a todos los inscritos.

No les miento si les digo que se apuntan más de cien personas cada año y tenemos, otras tantas, en lista de espera. Lo iniciamos en febrero y lo finalizamos el 23 de abril, con motivo del Día del Libro, con entrega de diplomas, foto grupal y lectura pública de un libro. Este año leeremos Conversación en La Catedral de Mario Vargas Llosa, ya que se cumplen 50 años de su primera publicación.

Así fue como el lunes día 8 de abril la escritora y poetisa invitada, mi amiga Teresa Iturriaga, presentó cuatro imágenes a los asistentes con las que debían crear un poema.

Las fotografías eran las siguientes:

-La orilla de una playa con plásticos cubriendo toda su superficie.

-La imagen acuática de una tortuga enredada literalmente en una red que a su vez, mordía.

-Una foca emitiendo un gemido dentro del agua rodeada de redes, cabos, plásticos y cuerdas.

-Otra tortuga con todo su cuerpo (patas,  cabeza,  caparazón y cola) enganchado por plásticos.

Las imágenes venían acompañadas  por una música de olas de mar que zambulló a los presentes en una acentuada concentración.

Ya no existía mundo más allá de la sala donde estábamos reunidos.

Ya éramos solo mar, animales y plástico.

Y llegó la hora de leer los escritos ([email protected] que quisieron, obviamente).

Una asistente, con una voz frágil (como si fuese una figurita de cristal) comenzó a emocionarse como una niña pequeña.

‘Me enfado conmigo misma’, -apuntaba entre sollozos.

‘Qué he hecho yo para aportar mi grano de arena a esta situación’

Nos arrancó una lágrima a todos.

Ya no eran imágenes proyectadas.

Quizá ya éramos esa tortuguita o ese plástico que se nos escapó un día de viento y no salimos corriendo a cogerlo.

Otros leían y volvíamos a emocionarnos.

Ya éramos tristeza y emoción.

Momentos que surgen en un instante de la vida con personas hermosas de sentimientos hermosos que nos emocionan, que nos hacen llorar.

Decidimos conservar esos escritos para leerlos el próximo viernes 21 de junio a las 20.00h en la playa de Las Canteras o junto al río Arga o Aragón, o en el arroyo de tu pueblo o en la fuente que describía Machado donde el agua canta, ríe, vuela y sueña.

…o, quizá, ya no ríe ni canta ni tampoco sueña.

  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Leer, tal vez llorar