Blog / La cometa de Miel

El tierno oso de Bimbo

Por Pablo Sabalza 27 abril, 2020 - 9:12

En la casa que no hay pan, pocas cosas se dan.

Varios paquetes de pan Bimbo colocados en su lineal del supermercado.
Varios paquetes de pan Bimbo colocados en su lineal del supermercado.

Ya les adelanté la semana pasada que durante este confinamiento mi labor no es otra que la de echar una mano en el supermercado con el fin de surtir las demandas provenientes de la web.


A las ocho y media de la mañana ya dispongo de mi listado de productos e inicio mi recorrido de la jornada por los numerosos pasillos que conforman la sala de alimentación y productos de limpieza.

Llevaba un buen rato absorto frente al stand de pan de molde. Estoy convencido de que a todos ustedes les habrá ocurrido muchas veces la situación en la que se ven hipnotizados por los productos de los supermercados. Los miramos fijamente y cuando uno regresa de ese estado parece como si se hubiese encontrado detenido en el tiempo, ¿verdad? Otros pueden decir que te quedas como las vacas cuando ven pasar el tren. El caso es que me hallaba en ese nirvana cuando advertí a un compañero preguntarle a un reponedor de productos lo siguiente:

-¿Es cierto que van a quitar el osito de Bimbo?

Y al responder el señor afirmativamente una parte de mi infancia entró en hibernación.

Les explico de forma breve el motivo y continúo con mi relato.

Bimbo es una empresa mexicana fundada en 1945 por una serie de personas. Entre ellos, Jaime Sendra y Jaime Jorba. El primero recibió una carta de felicitación por Navidad con la imagen del osito y la mujer del segundo le dibujó un gorro, un delantal y un pan debajo del brazo generando, de tal modo, el icono de la empresa.

Cuentan que el nombre, Bimbo, nació de la fusión de dos palabras, Bingo y Bambi, aunque no existen datos oficiales. Hay quien también apunta que su origen proviene de Italia, ya que la palabra niño en italiano significa Bimbo.

El caso es que una nueva ley promulgada en el Diario Oficial de la Federación (en México) impide que el osito pueda seguir siendo una figura impresa en las envolturas de la compañía al señalar que “los productos preenvasados que lleven varios sellos de advertencia de azúcares, endulzantes y grasas saturadas no pueden tener la imagen de personajes infantiles, famosas celebridades, deportistas trascendentes y otros conceptos".

Antes del 2025 diremos adiós al osito tras siete décadas en nuestros hogares. A la triste despedida se le suman personajes como Chester de Cheetos y el Tigre Tony.

..pero regresemos al supermercado.

Tras escuchar semejante afirmación empecé a moverme como un loco por la sala. Los compañeros se quedaban atónitos al verme de lado a lado, de pasillo en pasillo revisando cada una de las estanterías.

Pensé qué ocurriría si saliesen nuevas leyes que limitasen la imagen de los animales en los productos. ¿Se imaginan?

Pues ya les digo yo…

Adiós a la oveja de Norit. Vete olvidándote del dulce perrito de Scottex que corría de lado a lado de la casa con su rollo en la boca y provocando mil risas en los más pequeños y no tantas en los mayores. Ya no nos sonreirá el conejo en el Nesquik ni reirá la vaca, sí, la vaca que ríe. Los Corn Flakes no tendrán un gallo. Tampoco la Miel Pops una abeja y del león de los Frosties no quedarán ni las rayas. No sé qué desayunaremos, ya que a los mencionados deberíamos añadir el perro de Chocapic y la rana Smacks.

La gallina blanca dejará de aovar Avecrem y si quieres limpiar el inodoro podrás hacerlo con WC pero sin el pato.

Me despido de todos ustedes mandándoles un abrazo, un abrazo de oso.

Escojan ustedes si prefieren uno tierno como el de Bimbo u otro, más afectuoso, como el de Mimosín.

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El tierno oso de Bimbo