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Blog / La cometa de Miel

El 'Guinness' del amor

Por Pablo Sabalza 02 noviembre, 2020 - 9:57

No sé cuántas vidas me faltan, pero en cada una, espero encontrarme contigo.

Waldrita y Julio César.
Waldrita y Julio César.

La pandemia del coronavirus no solo afecta a la salud y a la economía, sino también a las relaciones familiares. El teletrabajo, compaginar tareas domésticas con un rol más intenso de padres…

Muchas relaciones se han visto abocadas a su disolución a tenor de la situación que, lamentablemente, estamos viviendo.

Sin embargo, esta semana me he encontrado una noticia que es la otra cara de la moneda. Una preciosa historia de amor que podría haber firmado el mismo William Shakespeare. 

Ecuador. Corría el año 1934. El joven Julio César ejercía de profesor en una escuela de la zona norte de la ciudad de Quito. Tras su jornada laboral pasaba las tardes despachando con un primo suyo y la esposa de éste. Tomaban su taza de morocho, una de las bebidas más populares que se consumen en Quito y que tiene como base el maíz blanco de grano pequeño y duro y  a la que se le suma leche, azúcar y canela, y día sí y día también lo acompañaban con las famosas empanadas de viento.

Una tarde de verano la compañía sumó un nuevo miembro al venir de visita la hermana de la mujer de su primo. Se llamaba Waldramina, aunque todo el mundo la conocía por Waldrita. Era una joven con una belleza deslumbrante, un corazón de oro y un temple indomable.

De esta manera y no de otra se conocieron granjeando con el tiempo una preciosa amistad en la que el joven Julio César, con su potencial literario, sorprendía de cuando en vez a Waldrita con poemas románticos y declaraciones de amor. 

Como toda gran historia de amor que se tercie la de nuestros amigos también tuvo su punto de dificultad, ya que los familiares de los novios no estaban de acuerdo con el matrimonio. Sin embargo, siete años después de su primera cita se casaron en la Iglesia de El Belén, sita en la misma capital. Fue una celebración íntima y secreta, y pese a todos los prolegómenos estuvieron en ese día tan señalado acompañados de sus padrinos y amigos más cercanos. Este enlace tuvo lugar el 7 de febrero de 1941.

Hasta aquí la historia no dista mucho de aquella que puedan tener el resto de los mortales

Lo que hace de ella diferente es que esta pareja formada por Julio César y Waldrita posee, según recoge el libro guiness, el título de ser la pareja de casados más longeva que había en el planeta. Escribo había, ya que el pasado jueves día 22 de octubre falleció Julio César por ‘demencia no especificada’ con 110 años de edad. Waldrita es más joven, pues solo tiene 104.

El matrimonio se ha mantenido unido durante 79 años.

Los protagonistas lo tenían claro: "El amor y madurez que tuvimos como pareja desde el inicio del matrimonio nos permitió conocernos y crecer emocionalmente para definir nuestro futuro. No fue fácil porque las familias no tenían buena relación de amistad, mas con el tiempo y paciencia pudimos unirlas y pasamos a ser ejemplo y el mejor referente para las generaciones más jóvenes."

A esto añaden que: "La unidad familiar bajo reglas de amor, respeto mutuo, trabajo honesto y una adecuada educación basada en valores familiares son las claves de una convivencia sana", 

Quizá en este tiempo que nos toca vivir podamos aprender de las palabras que manifestaron, Julio César y Waldrita, para Guinness el pasado mes de agosto: "Para nosotros Julio César y Waldramina es un gran honor y motivo de sano orgullo tener un título de Guinness World Records. Es verdad que en este momento es difícil porque estamos agobiados por una pandemia que afecta a todo el mundo y todavía no tenemos un camino de solución, pero el primer paso es que nos disciplinemos, respetemos y amemos la vida de cada uno. También es un recordatorio para heredar a nuestras generaciones, el ejemplo de ser digno para seguir adelante".

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El 'Guinness' del amor