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Una herencia envenenada

Por Leire Escalada 12 mayo, 2016 - 1:07

En "La asecendencia", el novelista francés Alexandre Postel narra con ironía un inquietante thriller sobre la culpa y el destino.

La llamada telefónica que le comunica la muerte de su padre, con quien no se habla desde hace años, es el punto de partida del relato que cuenta a su psiquiatra el protagonista y narrador de La ascendencia, publicada por Nórdica.

En esta segunda novela, el francés Alexandre Postel (Colombes, 1982) narra un inquietante y oscuro thriller a través de la voz de un vendedor de teléfonos móviles resignado, cuya rutina se verá trastocada de forma irreversible en solo cinco días.

El hombre, treintañero solitario y amante de la mujer de un político, viaja hasta la localidad donde reside su padre (viudo desde que él era un adolescente), para resolver diversos trámites funerarios y organizar la incineración. Al llegar a la casa paterna, un terrible hallazgo le introduce en una espiral de horror que lo va engullendo.

Su torpeza y su incapacidad de empatía, narrada con un lenguaje descarnado e irónico, propician hechos cada vez más terribles, de pesadilla. El lector, en permanente alerta ante lo que ocurre en la vivienda, en el bosque y en un pub nocturno, asiste atónito a cada paso en falso del narrador. Una cadena de interrogantes se abren frente a él.

La atmósfera, opresora y siniestra, está tan bien lograda como el terror psicológico, el estado paranoico y febril del protagonista, víctima y verdugo. Una potente e irónica novela de misterio, en la que Postel mira la culpa, la soledad y el destino con precisión de cirujano y sin pretensiones de juez. La tensión se mantiene viva hasta el final, un broche que no decepciona.

Además de esta novela, Nórdica ha publicado su debut literario, Un hombre al margen, obra por el que fue galardonado con el prestigioso premio Goncourt des Lycéens.

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Una herencia envenenada