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Por un futuro en igualdad

Por La voz de los lectores 27 Mayo, 2018 - 0:04

Los convocantes de la manifestación del 2-J, "Por un futuro de todos en igualdad", explican los motivos de la marcha en la que llaman a participar a todos los navarros. 

Un momento de la manifestación en defensa de la bandera de Navarra el pasado mes de junio de 2017 en Pamplona. PABLO LASAOSA
Un momento de la manifestación en defensa de la bandera de Navarra el pasado mes de junio de 2017 en Pamplona. PABLO LASAOSA

Los firmantes de este artículo hemos hecho un llamamiento a la ciudadanía, convocando a todas las personas de nuestra Comunidad Foral para que salgan a la calle el día 2 de junio.

Proponemos a la sociedad navarra manifestarse sobre un tema que, sin duda, está siendo para muchos una fuente de preocupación, cuando no de enfado. El 2-J queremos reclamar concordia, respeto e igualdad de derechos para todos, tanto castellanoparlantes como vascoparlantes. El lema que hemos elegido para ese día es “Por un futuro de todos en igualdad”.

Salimos, por tanto, a defender derechos. Nos pronunciaremos en contra de abusos cometidos en nuestra Comunidad Foral de Navarra, y contra los planes de perpetuarlos y agudizarlos mediante medidas que son contrarias a la igualdad de oportunidades.

Pedimos a los ciudadanos que muestren su repulsa a cualquier tipo de imposición, y al ejercicio que se está comenzando a hacer en Navarra de clasificar a las personas como de primera o de segunda, en función de si hablan o no el euskera.

Hay quienes, sin sonrojo, ponen en duda que nuestra reivindicación tenga fundamento, pretendiendo con ello inducir una anestesia social colectiva y relegar al olvido sucesos verdaderamente graves, que constituyen flagrantes violaciones de derechos de la ciudadanía.

La lamentable historia de los desahucios de niños y familias que se impusieron en las escuelas infantiles Donibane, Printzearen Harresi y Hello Rochapea, supusieron un calvario que muchas decenas de padres tuvieron que aguantar; ese capítulo de la imposición lingüística incluye lo que todo el mundo pudo saber, y también otras cosas que el público en general ignora porque nadie les dio publicidad: discursos tramposos que buscaban disimular maniobras cuya ejecución inmediata ya estaba prevista, cambios de escuelas para privilegiar a las escuelas en vascuence y, en general, políticas de hechos consumados frente a unos niños, unas trabajadoras y unos padres a quienes no se permitió defender su postura en un tema tan delicado como es su propia educación, su organización familiar, etc.

El modo como se están convocando las oposiciones en Navarra son otro atentado a la igualdad de oportunidades.

Dos ejemplos de agravios comparativos recientes: para optar a una plaza de barrendero en Berriozar, tienen 5 puntos más los candidatos que saben euskera; y para acceder a una plaza de profesor de Dibujo, a quien tenga el Ega se le da de entrada 10 puntos más que al resto de candidatos.

Se podrían mencionar también muchas otras oposiciones en las que el euskera es requisito necesario de la convocatoria, por lo que una gran cantidad de ciudadanos (bastante más del 90% de la población) quedan excluidos de entrada; muchos conocemos personas que, ya hoy día, renuncian de entrada a presentarse a una oposición por este motivo.

¿Acaso no ha de tener cualquier trabajador los mismos derechos para acceder a un empleo público en las instituciones de su propio país?, ¿podemos callar ante las políticas que llevan a considerar a unos como trabajadores de segunda por no ser vascohablantes?.

Como ya dijimos en el manifiesto con el que convocamos la manifestación del 2-J, nada tenemos contra el vascuence, lengua que nos enorgullece porque forma parte de nuestra cultura; y entendemos que su uso debe ser promovido en Navarra, según un criterio de proporcionalidad, de acuerdo a la letra y al espíritu de la Carta Europea de Lenguas Minoritarias: allá donde sea “el modo de expresión de un número de personas que justifica la adopción de las diferentes medidas de protección y fomento”.

Como también consignamos en nuestro manifiesto, no aceptamos que en una sociedad muy mayoritariamente castellanohablante, abierta y democrática, el euskera se convierta en un permiso de trabajo o en un requisito obligatorio para poder acceder a ayudas públicas en igualdad de condiciones, ya que esto se opondría abiertamente a la Convención Europea de Derechos Humanos, y al más elemental sentido de la justicia.

Las normas inconstitucionales no se corrigen en la aplicación. Aprobar normas inconstitucionales e injustas es contrario a los derechos de los ciudadanos; y hacerlo proclamando al mismo tiempo que su aplicación las moderará, añade una cínica mofa al atropello de los derechos de los ciudadanos.

Es absurdo pretender que dé igual que una ley sea injusta porque está papá gobierno para moderarla. Admitir eso supondría dar carta de naturaleza al clientelismo social y a una absoluta inseguridad jurídica.

Queremos que la igualdad de oportunidades esté garantizada por la ley, ese es nuestro derecho y eso reclamamos. Lo reclamamos para todo ciudadano, sea o no vascoparlante, porque, por ser igualdad, lo es para todos.

El día 2 de junio saldremos a la calle, y esperamos que muchas decenas de miles de personas se unan a nosotros para, en un ambiente festivo y familiar, reclamar los derechos de todos.

No a las imposiciones. Por un futuro en igualdad. Por un futuro en libertad. #Futuroenigualdad

FIRMAN, los convocantes de la manifestación del 2-J:

Fernando Aranguren, Asociación Cultural Doble12

Maribel Vals, Asociación Vecinos de Paz de Berriozar

Patxi Mendiburu, Desolvidar

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