Blog / El espejo de la historia

ETB en Navarra: una 'okupación' vergonzosa

Por Javier Aliaga 13 Enero, 2019 - 10:21

El cuatripartito foral ha perpetrado la okupación del espectro radioeléctrico navarro con las ondas televisivas de tres cadenas de ETB, convirtiéndola de facto en la televisión autonómica de la Comunidad foral.

Como antaño, ETB representa la imagen del satélite delimitando un mapa conjunto de Navarra, la CAV y el País Vasco-francés.
Como antaño, ETB representa la imagen del satélite delimitando un mapa conjunto de Navarra, la CAV y el País Vasco-francés.

El todo poderoso aparato mediátiko Euskal Irrati Telebista (EiTB), o ente públiko de radiotelevisión dependiente del Departamento de Cultura del Gobierno Vasco (GV) abarca: Euskal Telebista (ETB) con 6 canales de televisión -ETB 1,2,3,4 ETB Sat y Canal Vasco-; Eusko Irratia con 5 emisoras de radio –Euskadi Irratia, Radio Euskadi, Gaztea, EiTB Musika y Radio Vitoria-; y un site internet EiTB.eus.

Desde sus comienzos analógicos, ETB penetró con su señal, por bemoles, en las CCAA colindantes –La Rioja, Cantabria y Burgos- para que los vascongados, en sus segundas viviendas, pudiesen sentirse como en casa. Maña que también utilizó hacia la Comunidad foral, buscando adicionalmente: por un lado, que los nacionalistas autóctonos pudiesen vivir la arkadia euskaldún; por otro, impulsar la obsesión kolonizadora de incorporar Navarra a Euskadi.

Esta persistente estrategia invasiva ha kulminado el pasado septiembre con la okupación del espectro radioeléctrico navarro con las ondas sabinianas de 3 cadenas televisivas producidas en el centro, centro de Bilbao: ETB-1 y ETB-2 en dos canales del multiplex autonómico y ETB-3 en los multiplex locales de las merindades. De este modo, el cuatripartito ha convertido de facto a ETB en la televisión autonómica de la Comunidad foral. Ahora bien, llegar a esta situación ha sido una historia repleta de ilegalidades.

Allá por el año 2009, cuando Patxi López (PSOE-PSE) se convirtió en lehendakari del GV -gracias a los votos del PP-, las imposiciones del nuevo consejo de administración de EiTB trajeron consigo dos hitos que removieron los cimientos de ETB. El primero sucedió el 29 de junio, cuando el programa del tiempo, Eguraldia, cambió el mapa diferenciando Navarra de la Comunidad Autónoma Vasca (CAV) y del País Vasco-francés; hasta aquella fecha el mapa era un único territorio, sin límites, asimilado al concepto nacionalista de Euskal Herria.

El segundo fue el 24 de diciembre, una única cadena del ente, ETB-2, por primera vez, retrasmitió -al igual que el resto de cadenas públicas y privadas- el discurso navideño de S.M. el Rey; la Ertzaintza tuvo que custodiar la sede de EiTB, desde la noche anterior, en previsión de un posible atentado. El editorial del 26 de Deia -órgano del PNV-, describía la afrenta: «El más rancio nacionalismo español de este discurso irreal llevó a miles y miles de vascos a apagar el aparato de televisión o a cambiar de cadena…»

Coincidiendo con el Ejecutivo socialista de la Comunidad Autónoma Vasca (CAV) se produjo la transición tecnológica a la televisión digital terrestre (TDT) –el llamado “apagón analógico”-, en aquellas circunstancias el presidente vasco López visitó, en vísperas de los Sanfermines de 2009, a su homólogo en Navarra, Sanz (UPN). Ambos presidentes, en un ambiente de concordia repleto de gestos de complicidad, firmaron un protocolo, que entre otras cosas, incorporaría ETB-1 y ETB-2 al TDT autonómico navarro, con dos condiciones: Navarra sería representada «como una realidad diferenciada del País Vasco» y los costes correspondían a EiTB.

Meses más tarde, a pesar de haber sido autorizado por Industria el segundo multiplex autonómico, todo quedó en papel mojado, su coste de 1 millón €/año disuadió a EiTB de emitir en Navarra. La consabida frustración que generó entre los vasquistas locales, fue aplacada en 2012 por Eusko Alkartasuna (EA) instalando un repetidor “pirata” en El Perdón, tan ilegal que le supuso una multa de 49.500 €.

Las nuevas elecciones de 2012 en la CAV retornaron las cosas a su ser con Urkullu (PNV) como lehendakari, ¡y vuelta la burra al trigo! El mapa euskérico reapareció en las pantallas de ETB. El portavoz del Gobierno foral, Sánchez de Muniáin (UPN), manifestó que aquello suponía «el incumplimiento del acuerdo» de 2009, dándolo por roto. Unos meses más tarde el Ejecutivo navarro, convocó un concurso, adjudicando dos licencias para los canales TDT autonómicos, cuyos beneficiaros fueron Vaughan y Nafar Telebista (NTB).

En diciembre de 2013, ETB, desafiando la legalidad, anunció que emitiría en la comarca de Pamplona; la correspondiente reclamación del Gobierno de Barcina hizo que Urkullu interviniese para paralizar la konsumación del delito. Posteriormente, ETB volvió a las andadas, okupando ilegalmente un canal TDT para proyectarlo desde Campezo (Alava) hacia Estella, que el Gobierno de UPN denunció en marzo de 2015.

Las elecciones en Navarra de mayo de 2015 cambiaron el panorama polítiko, el cuatripartito invistió presidenta a Uxue Barkos (Geroa Bai) –en excedencia de ETB-; semanas más tarde, el Gobierno del kambio permitió a Itelazpi –sociedad de komunicaciones del GV- la okupación ilegal de recursos privados y canales TDT en los centros repetidores de El Perdón y San Cristóbal. La empresa navarra encargada de la distribución del TDT denunció las infracciones.

El Consejo de Navarra concluyó que las emisiones no tenían «cobertura legal», mientras que Industria ordenó el cese de la okupación «ilegal» amenazando con precintar los equipos; ETB paralizó muto proprio. Sin embargo, el nacionalismo sacó a relucir su tradicional victimismo, utilizando su aparato mediátiko para organizar manifestaciones acusando del apagón a UPN y al Gobierno central.

En 2016 los presidentes de los gobiernos navarro y vasco, Barkos y Urkullu, firmaron un konvenio para que ETB pudiera ser vista en los multiplex locales, en términos similares al de 2009: «en todas las emisiones de ETB se respetarán… y la identidad de Navarra», «La Comunidad foral será presentada y representada como una realidad diferenciada de la Comunidad Autónoma Vasca y de sus territorios históricos».

A partir de entonces, el Gobierno de Barkos ha revokado las dos últimas licencias autonómicas adjudicadas en la legislatura anterior: en 2016, la de Vaughan, cuyo canal fue asignado a ETB-1, además de baracalofi koncedió licencia a tres emisoras de radio -Euskadi Irratia, Radio Euskadi, Gaztea-; y en 2018, la de Nafar Telebista (NTB) asignando su canal a ETB-2. En ambos casos sin concurso apelando al konvenio de 2016, pero incumpliendo el artículo 27 de la Ley Gral. de la Comunicación Audiovisual: «…convocar el concurso para su adjudicación en el plazo máximo de tres meses».

Todas estas tropelías serían intranscendentes si ETB fuese neutral; pero nada más lejos de la realidad, la oposición al PNV acusa de ser la televisión del partido sufragada con dinero público. Razón, no le falta, la evidencia es palmaria, el presidente del PNV (EBB), Ortuzar, ejerció 8 años como director general del ente. Su falta de objetividad y pluralidad es manifiesta; el contenido de su programación lleva un notorio adoctrinamiento nacionalista con defensa a ultranza del procès catalán.

Realmente la desvergüenza del partido aranista no tiene límites, es capaz de defender en el Congreso de los Diputados un modelo de renovación, por concurso público, para RTVE; oponiéndose a hacer lo propio en EiTB, cuya directora general, Maite Iturbe –reprobada por el Parlamento Vasco-, fue elegida “a dedo” hace 6 años.

Recordemos el escándalo del programa de ETB-1, que insultaba a los españoles con lindezas como “catetos”, “paletos”, “fachas” y “chonis”. Añadiríamos que hace un año, tras la emisión de un programa sobre los hijos de ETA, el colectivo de víctimas del terrorismo Covite denunció que EiTB estaba «al servicio del blanqueamiento de ETA», y que defendía «un relato edulcorado de la trayectoria criminal de ETA».

ETB es visceralmente desleal a la identidad Navarra e incumple flagrantemente el konvenio Barkos-Urkullu. El polémico programa del tiempo, Eguraldia, actualmente presenta la imagen vía satélite delimitando un mapa conjunto de Navarra, la CAV y el País Vasco-francés; para que no haya ninguna duda la presentadora lo denominó Euskal Herria (06/01/19).

En definitiva, son pequeñas pinceladas de la televisión que el cuatripartito ha impuesto a los navarros, amparándose en la política lingüística del euskera; que en absoluto puede justificarse con la cadena generalista en castellano ETB-2, y difícilmente, con ETB-1 y ETB-3. Al respecto, recordemos que el share de ETB-1 es 2,2%, siendo su programa más visto el dominical “Meza Santua” (Santa misa) que llega a triplicar su audiencia habitual.

No deja de ser paradójico que los socios de Barkos -Podemos, EH Bildu e Izquierda Ezkerra-, sean fervientes promotores de una cadena con emisiones confesionales, totalmente contrapuestas a sus iniciativas en contra de la religión en el Parlamento de Navarra.

La justicia, hasta la fecha, ha preservado la identidad de Navarra. Si la ikurriña no puede ser enarbolada en las instituciones oficiales navarras, y si el escudo del País Vasco no puede contener un cuartel con el escudo de Navarra, ¿por qué la radiotelevisión de la CAV puede invadir el espectro hertziano navarro para convertirse, de facto, en la televisión autonómica foral?

  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
ETB en Navarra: una 'okupación' vergonzosa