Juan Iribas

Blog / Caracteres con espacios

Juan Iribas

Juan Iribas (Tafalla, 1973) es autor de 'Te condeno a vivir', ‘El guardián de la intemperie’, ‘El destino de Sofía’, ‘El cuaderno de piel vuelta’, ‘Antes de que huela a café’ y del libro colectivo 'El alma del vino'. Periodista en Thomson Reuters, ha colaborado en radio, prensa y revistas.

Nacer de pie

GRA583. PAMPLONA (NAVARRA), 07/07/2017. El diestro Román en su faena con la muleta durante la segunda de la feria del Toro de Pamplona esta tarde en la Monumental pamplonica, compartiendo cartel con Juan Bautista y Javier Jiménez, lidiando reses de Cebada Gago. EFE/Jesús Diges.

Dicen que hay personas que nacen de pie o que tienen una flor donde la espalda pierde su nombre. Y resulta que cualquiera de estas dos frases hechas es aplicable a un Cebada Gago que se ha pegado el verano haciendo turismo por la piel de toro.

Che

Che Guevara

Hoy he visto a Che Guevara en Tafalla mientras me tomaba en el bar Rafael un descafeinado de sobre en una taza donde podrían nadar Michael Phelps y Mireia Belmonte.

Palmira

Un hombre mira su teléfono móvil. ARCHIVO

El otro día me puse el mundo por montera y llamé a mi compañía de teléfono.

Droga

Dos niños se cambian unos cromos durante el recreo en su escuela ARCHIVO

Creo que acababa de cumplir nueve años cuando me drogué por primera vez.

Fotograma matinal

Barras de pan en una panadería.

Escribo este relato mientras la campana del reloj de la plaza indica las ocho de la mañana. Mi hora preferida del día. Sin duda. Estoy en Tafalla, vivo en Tafalla, aprendo en Tafalla.

Por un vaso de agua

Captura de una escena de la famosa película 'Poltergeist'.

El otro día, cuando todos los gatos son pardos, noté que tenía la boca seca y me levanté de la cama dando tumbos para beber agua.

Huevos con magras

Huevos con magras

Por primera vez en mi vida ayer no pude almorzar con mis amigos después del encierro de Tafalla.

Sabor salado

El mar

El mes pasado vi a un tipo que hacía autostop a la salida de Teruel y decidí que se montara en mi Clio.

Leer el pasado

Hojas de romero

El otro día, mientras daba una vuelta por Pamplona, además de cruzarme con algún conocido, tomarme una tónica sin hielos en el Café Iruña y sellar mi enésima quiniela, me paró una mujer.

Vecino nuevo

Un bodegón

El otro día coincidí en el portal con el vecino nuevo. Ya tenía ganas de que hubiera algún alma en el 8ºB, pues, desde que se marcharon los tres estudiantes, mi rellano había perdido vida.

Compañía

Unas personas utilizar el Wifi de una cafetería ARCHIVO

Enviudé un lunes por la mañana. Creo que a las cinco de la tarde. Le di la razón al verso de García Lorca: “¡Ay, qué terribles cinco de la tarde!”.

Kafka por un día

Un mosquito se posa sobre una superficie..

El otro día me dejaron una bici para hacer un recado y, mientras le daba a los pedales, tarareé ‘Y sin embargo’, de Joaquín Sabina, hasta que al pronunciar ‘por ti la vida entera’ me entró un mosquito por la boca.

Una gota de tinta en un vaso de leche

Hemingway brinda en San Fermín, ya en los años cincuenta. Julio Ubiña Ayuntamiento de Pamplona

Me resultó fácil localizarlo en el Café Iruña. Recuerdo que sucedió el día de San Fermín.

Olores

Libros

El viernes pasado llené el depósito de mi coche después de que el chivato me pegara un grito en plena autopista, a la altura de un acueducto que me distrae a diario.

Dos gotas de agua

Gotas de agua ARCHIVO

Los precios que se pagan por algunas obras de arte y las cláusulas de rescisión de los futbolistas son dos gotas de agua.

A la hora del telediario

El exterior del Gran Café Gijón, en Madrid ARCHIVO

El otro día, sin comerlo ni beberlo, aterricé en el Café Gijón a la hora del telediario (qué más da si el de las 15.00h o el de las 21.00h).

Rondo

El defensa de Osasuna, Miguel Flaño pelea un balón. EFE/Jesús Diges.

Cuando era pequeño aspiraba a debutar en El Sadar diez minutos antes de que acabase el partido y meter el gol de la victoria ‘a lo Sergio Ramos’ tras un saque de esquina. Tengo tanta imaginación que creo haberlo vivido. ¿O solo lo he soñado?

Mover el pie

Alguien toca una guitarra

Yo, que había llenado estadios, pabellones, auditorios, jamás me había atrevido a actuar en mi pueblo.

De rompe y rasga

Una imagen de dos personas mayores

El otro día cometí la equivocación de acompañar a una amiga de compras. Prefiero que me claven astillas en las uñas…

Una bolsa

Una imagen de archivo de un supermercado

Mi nombre es Federico García, nací en Lorca (Murcia) y no, no soy poeta (qué más quisiera yo), sino arquitecto, me va razonablemente bien y quizá necesite contratar a algún colega para mi estudio, de momento a media jornada.

Mobyllete

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Hace tiempo me saludó un tipo de forma efusiva y yo, que no lo reconocí a primera vista, puse cara de conejo cuando le echas las largas.

¿Me lo dejas?

Un agente de la Policía Municipal de Madrid deja el recibo de una multa en el. EFE

Hizo un esfuerzo de arqueóloga para llegar a sus veinte años y contarme que fue la primera mujer que obtuvo el carné de conducir en la ciudad.

Pañuelos de papel

Una pareja de ancianos, de la mano

El otro día me llamaron por teléfono para hacerme una encuesta.

Teléfono inteligente

Imagen de un hombre manejando su smartphone mientras toma un café ARCHIVO

Tengo un teléfono que es inteligente según la letra grande del fabricante; lo compré hace un par de años en una gran superficie llena de escaleras mecánicas, y hoy aún sigo leyendo la letra pequeña…

Pianista ocasional

Piano.

Me pidieron que trasladara con mi furgoneta un piano de cola para colocarlo en la plaza de un pueblo turístico, así que presto y bien mandado allá acudí con mi socio, una tortilla de atún y un palmero de vino entre pecho y espalda.

Mudanza

Una maleta

Después de vivir 75 años en una casa de pueblo, de piedras robustas, paredes anchas y benditos silencios, avatares de la vida que no vienen al caso me hicieron dejar mi día a día rural y mudarme a un piso pequeño en una aglomeración de muchedumbre rodeado de asfalto y jaleo.

El primer libro de mi vida

La imaginción brotando de un libro ARCHIVO

“Aprendí a leer a los cinco años, en la clase del hermano Justiniano, en el Colegio de la Salle, en Cochabamba (Bolivia). Es la cosa más importante que me ha pasado en la vida”.

Paisaje

Marquesina de la villavesa en Pamplona.

Como el resto de los mortales, la inmensa mayoría de los días repito una serie de tareas antes de salir de casa: hacer la cama, ducha, desayuno… Somos rutina y somos costumbres.

Hablar por no callar

Personas esperando a un ascensor.

Hace tiempo me di cuenta de que, como canta Manolo García, “si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, no lo vayas a decir”.

Alopecia

Un hombre calvo junto a sus perros. ARCHIVO

El otro día me contó un amigo cómo superó la etapa en la que el otoño llegó a su cabeza.

Tenemos que hablar

Una pareja pasa un día de picnic mientras brinda con copas de vino durante una charla ARCHIVO

Nunca entendí el “tenemos que hablar” ni su posterior y obvio “se acabó”.

Redacción

Un aula. ARCHIVO

La alumna se sentaba en el pupitre que había junto al radiador y la ventana, y esta circunstancia le hacía sentir a la vez calor y frío.

Inmortal

Alguien graba un vídeo en un concierto.

Me gusta la música y, de cuando en cuando, a uno le encanta escuchar buenas canciones, a poder ser en directo.

Trayectoria intachable

El comisario Varela contaba con una hoja de servicios que sus colegas querrían tener…

Sueños

Un libro sobre la arena. ARCHIVO

El otro día viajé en autobús por culpa de una avería en mi queridísimo coche.

Pesadilla

Una estación de tren

Duermo poco y, generalmente, mal. De vez en cuando sufro alguna que otra pesadilla. Hay una que no logro quitarme de encima y que ha pasado de ser un sueño a convertirse en un pensamiento recurrente.

¡No doy crédito!

Un cliente firma un contrato en un banco para soliciar un préstamo económico ARCHIVO

Pintor de éxito

Útiles de pintura.

Me llamo Rodolfo Tabuenca, nací en Torrelodones y soy un pintor de éxito, por cierto, muy cuadriculado.

Aquellos montañeros

Vista de una montaña

Me encantaría que me gustase el alpinismo como a Mari Abrego o a cualquier Ochoa de Olza, pero como no me tiraba lo suficiente, quise experimentar en primera persona después de haberme empachado a base de vídeos, charlas y de disponer de material suficiente para subir (y bajar) un ochomil.

Cuento de Navidad

Una persona muestra un regalo

Soy camarero en un bar de Manchester, donde la cocinera ya prepara tortillas de patatas y los mejores clientes han aprendido a chapurrear mi apellido después de cuatro birras.

Poligonero

Vista de un polígono industrial.

Reconozco que no soy sospecho de que me califiquen como poligonero. Ni por el aspecto ni por la filosofía de vida.

Perseverar

Palomas sobre un tejado.

No hay manera de que se me ocurra un relato.

A lo suyo

Televisión antigua en un vertedero. ARCHIVO

Llovía a mares. La fuerte tormenta caía sobre la ciudad acompañada de un viento que silbaba como una cuadrilla de albañiles.

Diez minutos de amor eterno

En absoluto resultó romántico. Ella y yo no tropezamos en una esquina ni nos tiramos una taza de café por la camisa como si estuviéramos protagonizando una comedia romántica.

El calcetín azul oscuro

Soy un mitómano y el mejor recuerdo que guardo de mi noche de bodas, ahora que no me lee mi mujer, se lo debo a lo que menos se figura ella…

El cromo de Iniesta

Un amigo mío de 40 años, serio, sensato y maduro, me tiene descolocado. El otro día lo vi con cuatro sobres de cromos de la liga.

Regalos

Un regalo.

La gente te regala frases. Yo suelo anotarlas en un papel y luego procuro aliñar algún que otro texto con ellas.

Discoteca

Dice David Trueba que las discotecas son inventos para que la gente no hable, para que la gente se mire, para que la gente se atraiga.

Encargo

Tengo un vecino que pasa largas temporadas fuera de su casa. Es un tipo que perfectamente podría resultar el ganador de la encuesta anual ‘¿Con quién te irías de cañas?’.

Barba

Decidí dejarme barba. Sí, pero no por moda ni estética ni siquiera pereza: no podía afeitarme desde aquel instante.

Quién será el millonario

No se hablaba de otra cosa en los bares, la calle, la peluquería. ¿Quién habría sido el afortunado que se llevó el bote de la Bonoloto?

Películas

Hay películas que pasan a la historia del Séptimo Arte y existen otras cintas que pasan a la historia de uno mismo. Vamos, que no tienen por qué haberse llevado no sé cuántos premios Óscar para ser recordadas. 

Confidencial

El otro día fui al hospital a conocer al recién nacido que tuvo una buena amiga.

Un euro

El otro día fui a una cafetería a matar el gusanillo y pedí algo para comer (no recuerdo qué) y un batido de chocolate frío.

Marcelo

El día que el transbordador espacial Challenger reventó en el cielo estadounidense Marcelo tenía 20 años recién cumplidos, un coche nuevo y ganas de exhibirlo por Buenos Aires.

Primera vez

Siempre hay una primera vez. Para todo. Incluso cuando uno promete no traspasar ciertas líneas rojas.

Túnel de lavado

Me empeñé en hacer algunas cosas la mañana del día de mi boda que crisparon a más de cuatro: jugar a pala, almorzar huevos con jamón ya con el ‘uniforme de recién casado’ y lavar el coche que me llevaría, poco más o menos, hasta el altar.

Reyes Aranguren

A lo largo de mi vida he coincidido con diferentes Reyes Aranguren, con quienes nunca me ha ido mal. Es un nombre que siempre me ha caído simpático.

Gonzalo

No me preguntes cómo ni por qué, pero me ha venido a la memoria Gonzalo. Gonzalo, por cierto, del que no recuerdo su apellido, aunque jamás olvidaré su pronto y, sin duda, tantos buenos ratos.

Gonzalo

No me preguntes cómo ni por qué, pero me ha venido a la memoria Gonzalo. Gonzalo, por cierto, del que no recuerdo su apellido, aunque jamás olvidaré su pronto y, sin duda, tantos buenos ratos.

Tarde de toros

El 14 de julio coincidí en la última corrida de San Fermín con un tío que se comió un salchichón de dos palmos como quien engulle una barrita energética a la salida del gimnasio.

El rito

Se puso el despertador a las seis de la mañana, aunque para entonces sus ojos abiertos eran dos plazas de toros.

A que voy yo y lo encuentro

“A que voy yo y lo encuentro” es una frase que se escucha de pequeño a más no poder y que se pronuncia cuando alguien ya es adulto y titular de un libro de familia.

Lector a domicilio

El otro día leí un anuncio de alguien que se ofrecía para leer a domicilio poemas, ensayos, relatos, teatro, novelas, cuentos...

Notario de mí mismo

Me han contado varias personas el mismo asunto. Yo pensaba que era imposible, que no podía ser cierto. Parafraseando al libro de los libros, necesitaba un “mete tu dedo aquí y ve mis manos; y da acá tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente”.

Armario

Hace un mes fui a una tienda con mi sobrino a poco más que a pasar el rato, y el chaval me dijo: “A que no te metes dentro de ese armario”.

Fotos

La semana pasada me preguntó una pareja si le podía hacer una foto. Me llamó la atención su aspecto, por decirlo de alguna forma, un sucedáneo de los mediáticos Alaska y Mario Vaquerizo.

Confusión

Llevo haciendo recados desde que cumplí tres años.

Casualidades

Dicen que se dan de ciento a viento. Yo, hace un par de años, tuve el ciento y ayer tocaba el viento. 

Encargo

Me han cambiado de departamento en el trabajo y me han hecho polvo.

Cazadora

El otro día me pidió una vieja amiga que la acompañara a un concierto tributo a Presuntos implicados.

Muñozmolinista

Llevaba repitiendo desde hacía mucho tiempo que su sueño no era otro que tomarse un café con Antonio Muñoz Molina.

¿Por qué lloras?

Leticia no solía ver por televisión los programas que filmaba; con “cumplir” con la grabación se daba por satisfecha.

Supermirafiori

El otro día, al salir de trabajar, me adelantó un coche del año de la polca: un Supermirafiori blanco, por cierto, con unas llantas espantosas; lo conducía un pipiolo que con suerte habría soplado dieciocho velas.

Tarjeta de visita

Compré una estantería en Ikea para organizar mis libros preferidos, pero como fui incapaz de montarla, llamé al manitas de mi vecino para que me echara un capote con las baldas y la tornillería.

Romper los esquemas

Han llamado a la puerta de mi casa a las diez y pico de la noche, he mirado por la mirilla y era Lola, mi vecina de enfrente, con delantal y todo.