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El ‘Prenda’ y sus amigos estuvieron en cuatro hoteles de Pamplona la noche de la violación de San Fermín

Los investigadores concluyen que los cinco sevillanos trataban de ir al Hotel Yoldi cuando metieron por la fuerza a la chica en el portal de Paulino Caballero.

Uno de los acusados, J.A. Prenda, se apoya en la recepción del Hotel Yoldi de Pamplona minutos después de la violación denunciada por la chica madrileña en Pamplona a sólo unos metros del lugar.
Uno de los acusados, J.A. Prenda, se apoya en la recepción del Hotel Yoldi de Pamplona minutos después de la violación denunciada por la chica madrileña en Pamplona a sólo unos metros del lugar.  

El ‘Prenda’ y sus amigos visitaron la noche de la violación de San Fermín cuatro hoteles de Pamplona con diferente propósito. La minuciosa investigación que la Policía Municipal de Pamplona en colaboración con la Policía Foral ofrece poco a poco detalles más concisos para conocer con exactitud qué ocurrió en la madrugada del 7 de julio en la capital navarra.

Los hoteles de Pamplona Europa, Leyre, Yoldi y Avenida conforman ahora un recorrido necesario para entender los movimientos de la 'manada' (como se hacían llamar los detenidos en un grupo de WhatsApp) y la víctima.

Los cinco sevillanos permanecen en prisión después del contundente auto del juez de Instrucción nº 4 de Pamplona que mantiene que los acusados no mantuvieron relaciones sexuales consentidas con la chica madrileña de 18 años, como aseguraron en sus declaraciones, sino que sometieron a la joven a una “apabullante situación de superioridad física y numérica sin posibilidad de oponerse a las pretensiones lúbricas impuestas por sus agresores”.

La joven fue encontrada sobre las 3.45 horas de la madrugada por una pareja que la encontró llorando en un banco de la avenida Roncesvalles de Pamplona, junto al monumento al encierro. Allí desveló lo ocurrido ante agentes de la Policía Municipal de Pamplona, denuncia que corroboró posteriormente en el juzgado. Los cinco sevillanos fueron detenidos minutos después de terminado el primer encierro en el coso pamplonés mientras disfrutaban de las vaquillas.

¿Pero qué ocurrió entre las 3 y las 5 de la mañana del 7 de julio en Pamplona? ¿Por qué los cinco sevillanos visitaron hasta 4 hoteles de la ciudad? ¿Dónde estuvieron hasta acudir al encierro? ¿Huyeron después de los hechos del  portal de la calle Paulino Caballero?

EL ENCUENTRO

Los jóvenes y la chica estuvieron juntos entre las 2.45 y las 3.25 horas de la madrugada, según se desvela en la investigación, menos de una hora. La revisión de cámaras de seguridad confirma que poco después de conocerse en un banco de la Plaza del Castillo, los cinco sevillanos y la chica emprendieron camino hacia la calle Espoz y Mina. La joven se dirigía hacia su coche, aparcado en el barrio sur de Lezkairu, mientras los cinco hombres se apresuraron a acompañarla.

La versión de ambos difiere sobre por qué se marcharon juntos. Los sevillanos aseguran que la chica quiso mantener relaciones mientras ella confirmó que sólo pretendía volver a su vehículo donde ya pernoctaba el amigo con el que había llegado a Pamplona desde Madrid en la tarde del 6 de julio.

EL PRIMER HOTEL, EL EUROPA

Las cámaras de seguridad han descubierto que a los pocos minutos de conocerse todos estaban en la calle Espoz y Mina, a unos metros y un par de minutos de su primer encuentro. Un nuevo testigo que ha declarado hace unos días ante el juez, el portero del Hotel Europa, ha ratificado que un grupo de jóvenes andaluces se dirigieron a él para preguntarle si tenía una habitación “para follar”. El portero mantuvo ante el juez que la chica permaneció a unos metros de la conversación, por lo que no parece probable que estuviera al tanto de la intención de los detenidos.

La chica, de hecho, ni siquiera mencionó este episodio en sus dos declaraciones ante la Policía Municipal y el juez. 

Sin embargo, el portero del Hotel Europa ha ofrecido ahora alguna de las claves que faltaban en la investigación y que arroja luz al recorrido del grupo en la noche de San Fermín. Fue él quien recomendó al grupo buscar habitación en otros hoteles, como el Leyre o el Yoldi, todos en el II Ensanche de Pamplona, en un entorno muy cercano al portal de Paulino Caballero y al bullicio de la fiesta. 

EL SEGUNDO HOTEL, EL LEYRE

Tras el fallido intento de encontrar acomodo en el Europa, uno de los hoteles más considerados de Pamplona, todos caminaron juntos, según las cámaras de seguridad en distintos grupos, hasta el Hotel Leyre.

Entre ambos hoteles hay 350 metros, un recorrido de unos 5 minutos que hicieron por la avenida de Carlos III, aunque no se conoce con exactitud si alguna parte del itinerario lo pudieron hacer por la calle Amaya, contigua a la plaza de toros.

Los responsables de seguridad aquella noche en el Hotel Leyre también han declarado ante el juez. Fueron un par de los chicos los que se adelantaron y preguntaron por una habitación en el local. La respuesta también fue negativa, porque ni siquiera les permitieron entrar en la recepción al comprobar que su nombre no figuraba en la lista de clientes con reserva. Era 6 de julio en Pamplona y todos los hoteles estaban desbordados.

El hotel ha entregado al juzgado las imágenes de las cámaras de seguridad, donde se puede comprobar que los sevillanos no llegaron a acceder al interior y donde tampoco se puede observar si la chica llegó a acercarse a la conversación, algo que niegan los responsables de seguridad. Lo mismo que declaró el portero del Hotel Europa: la chica no escuchó la conversación. Ella misma mantuvo en su declaración que no le dio importancia al hecho de que se acercaran al establecimiento. 

La joven madrileña declaró que no le dio importancia al hecho de que los jóvenes se acercaran hasta la puerta del hotel, que ella se quedó hablando con otros de los chicos, en especial con uno con el que se besó, pero que ella seguía en su empeño por caminar en dirección hacia su coche.

EL PORTAL DE PAULINO CABALLERO

Es en este momento cuando el grupo vuelve sobre sus pasos y se conoce ahora un nuevo dato importante sobre lo ocurrido. Los investigadores ya no dudan sobre si se desorientaron en una ciudad desconocida o si deambularon sin rumbo fijo. Los sevillanos tenían en ese momento muy claro su objetivo: llegar al Hotel Yoldi, el otro establecimiento recomendado por el portero del Hotel Europa.

Lo hicieron por la avenida de Carlos III, ahora en dirección de nuevo hacia la Plaza del Castillo. Caminaron hasta la avenida de Roncesvalles, donde se desviaron para tomar el camino que les conducía hasta su tercer hotel de la noche. En total otros 350 metros de camino.

Pero nunca llegaron junto a la chica al nuevo hotel, sino que interrumpieron el recorrido en Paulino Caballero. En el cruce de ambas calles se encuentra el portal 5, donde la chica declaró que fue agarrada para entrar a la fuerza en su interior. Cerca de 15 minutos donde los sevillanos forzaron a la chica, tal y como se puede comprobar en los 7 fragmentos de vídeo (6 de ellos del mismo móvil) que el juez tiene en su poder y que han sido claves en la investigación.

EL TERCER HOTEL, EL YOLDI

Cuando los sevillanos salieron del portal no lo hicieron corriendo. Las imágenes de las cámaras de seguridad muestran a los cincos hombres caminando con normalidad, incluso uno de ellos lleva una bolsa con pertenencias, posiblemente camisetas. Eran las 3.25 horas de la noche y se pararon a hablar con otro grupo junto al monumento del encierro. Uno de ellos, de hecho, entabló conversación con otra chica.

Allí los cinco sevillanos se separan en dos grupos. Tres de ellos, capitaneados por Prenda, volvieron sobre sus pasos al Hotel Yoldi. Hasta tal punto se movían creyendo en su impunidad, que los jóvenes se cruzaron o pasaron muy cerca del furgón de la Policía Municipal que en ese momento ya atendía a la chica en el banco de la calle Roncesvalles. La Policía llegó al lugar a las 3.42 de la mañana y permaneció allí unos minutos hablando con la chica madrileña junto a la primera pareja que la encontró.

A sólo unos metros, en la puerta del Hotel Yoldi, Prenda y otros dos chicos del grupo accedían a la recepción en busca de habitación. Permanecieron dentro un par de minutos, hasta que fueron atendidos, tal y como se puede ver en la imagen que ilustra esta información. El recepcionista les indicó que estaban completos y que no era posible atenderles.

El hombre salió con ellos a la calle y les señaló la plaza Príncipe de Viana para indicarles la ubicación de otro hotel donde preguntar si había sitio para pernoctar.

EL CUARTO HOTEL, EL AVENIDA

Prenda y otros dos hombres del grupo llegaron al Hotel Avenida, al que entraron junto a otros huéspedes que sí tenían alojamiento contratado. Al no saber qué hacer en el interior, se colaron por las escaleras hasta el primer piso hasta el restaurante del establecimiento. El recepcionista les localizó allí, tratando de acomodarse para dormir entre las mesas y las sillas, por lo que les indicó que salieran de forma inmediata del lugar.

Eran aproximadamente las 4.30 horas de la madrugada y quedaban un par de horas para poder acceder al recorrido del encierro. Rondaron juntos las calles de la ciudad, la cuesta de Labrit (donde supuestamente tiraron el móvil que le habían robado a la chica en el portal) y sobre las 7 se metieron en la zona acotada para corredores del encierro, entre la cuesta de Santo Domingo y la calle Estafeta.

Una agente de la Policía Municipal de Pamplona, que ya contaba con la descripción de los hombres a los que se buscaba gracias al testimonio de la chica, los localizó en el interior del recorrido. Desde ese momento se dio orden a la Policía Foral de que peinara el interior de la plaza tras el encierro, donde fueron localizados en la arena.

En el patio de caballos de la plaza, donde cada tarde los toreros aguardan al comienzo de la corrida, Prenda y sus amigos comenzaron a tratar de convencer a la policía de que todo había sido consentido.


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