TRIBUNALES

Azcona reconoce ante el juez que las formas que utilizó en la exposición estaban consagradas

Abel Azcona y su abogado han negado que hubiera una búsqueda de ofensa gratuita y directa como mantiene la acusación. 

Abel Azcona declara en el juzgado por la exposición con hostias consagradas. PABLO LASAOSA 3
Abel Azcona declara en el juzgado por la exposición con hostias consagradas. PABLO LASAOSA 3  

Abel Azcona ha reconocido ante el juez que utilizó formas consagradas en su polémica exposición de Pamplona. Fue denunciado por la Asociación de Abogados Cristianos y por el Arzobispado de Pamplona por un presunto delito de profanación y otro contra los sentimientos religiosos. 

La exposición reunió decenas de miles de firmas contra la actuación blasfema y generó concentraciones en la ciudad. Bildu y Asirón, responsables de ceder la sala para la muestra, se negaron a clausurar la exposición. 

Abel Azcona ha llegado a las 9:15 horas al Palacio de Justicia de Pamplona para declarar como investigado (equivalente a imputado) por la polémica exposición con formas consagradas.

El artista ha acudido acompañado de su abogado, Jorge Morales, para su declaración prevista para las 9:30 de la mañana. En la entrada le esperaban un grupo de nueve personas que han mostrado carteles en los que se leía 'Adierazpen askatasuna, libertad de expresión'. Muchos de ellos eran de plataformas afines a la izquierda abertzale. De hecho, junto a este grupo han estado Dani Saralegi y Maider Beloki, ambos de Bildu en Pamplona. 

Azcona ha atendido a los numerosos medios presentes a la salida del Palacio de Justicia de Pamplona tras declarar como investigado ante el titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Pamplona, Fermín Otamendi.

El artista estaba citado a las 9.30 horas, aunque su declaración ha dado comienzo sobre las 9.45 horas y se ha prolongado algo más de media hora. 

Abel Azcona ha comentado que “ha ido bien”, que la declaración ante el juez ha sido "tranquila y normal" y que confiaba en que el proceso no tuviese “mucho más recorrido”.

Ha dicho haber podido dar su versión de los hechos y haber contestado a las preguntas que se han hecho por parte de su abogado y el juez, aunque se ha negado a responder a las de la acusación, la asociación de abogados cristianos y el Arzobispado de Pamplona. 

Según han comentado, las preguntas giraban en torno a la intención de ofensa de la obra, a este respecto ha aclarado que "en ningún momento" ha habido "una búsqueda de ofensa gratuita y directa".  

La exposición “ Desenterrados” que se exhibió en la sala de exposiciones de la Plaza de la Libertad (Antes Conde de Rodezno)  se mostraban 242 formas consagradas conformando la palabra 'pederastia'. Además, ha remarcado que su obra "siempre tiene un contenido crítico y subversivo" y que iba a continuar con esta línea con una nueva muestra sobre transexualidad con motivo de su hormonación y otra de “aspectos concretos del Opus Dei “.

Tanto el artista como su abogado han dicho confiar en que se archive la causa , “Nosotros vamos a solicitar nuevamente el archivo que entendemos que en el siglo XXI mantener todavía un proceso abierto por una cosa tan subjetiva como el sentimiento religioso es algo que no se corresponde con esta época ha señalado el abogado de Azcona, Jorge Morales.

AZCONA NO HA QUERIDO RESPONDER A LAS CUESTIONES PLANTEADAS POR LA ACUSACIÓN

"Simplemente el juez me ha invitado a contar mi versión, me ha hecho una serie de preguntas y ya está, todo muy tranquilo y normal. He contestado a las preguntas tanto del juez como de mi abogado y no he contestado a las preguntas de la acusación (la Asociación de Abogados Cristianos y el Arzobispado)", ha explicado.

El artista ha destacado que desde el principio ya dijo que su obra era "crítica" y ha subrayado que sus creaciones "siempre tienen un contenido crítico y subversivo".

Según ha dicho, lo que quería hacer "en todo momento" era "una crítica a la lacra que es la pederastia" y que la hizo "de esta forma porque consideraba que habría una reacción". "Eso era parte del proceso performativo y artístico", ha señalado Azcona, para agregar que "en ningún momento ha habido una búsqueda de ofensa gratuita y directa" y que "luego ahí entra la subjetividad de cada uno de la capacidad de ofensa o no".

Sobre su declaración ante el juez, Azcona ha considerado que "todo ha ido bien", que "se ha entendido perfectamente" y que "el proceso ha sido normal y lógico". En su opinión, por "lógica" su caso "no tiene mucho más recorrido" y ha opinado que "lo lógico sería que se archivara". "Pero ya veremos, no soy hechicero ni profeta", ha añadido.

Preguntado por si creía que acabaría prestando declaración como investigado por la exposición, ha contestado que no sabe si se veía o no, pero que "ahora estamos en un momento en el que la Asociación de Abogados Cristianos está poniendo querellas cada semana a cada cosa". "Está haciendo que los artistas tengamos que estar en los cines, los museos, los teatros y los juzgados".

Sin embargo, ha remarcado que esto no condiciona "en absoluto" su libertad creativa y ha asegurado que seguirá haciendo piezas "críticas y subversivas absolutamente igual". "Estoy en mi derecho. Defenderé siempre la libertad de expresión y seguiré haciendo exactamente mi trabajo como lo sigo haciendo hasta ahora", ha expuesto Azcona, para explicar que para él el límite de la libertad de expresión está "cuando entra la integridad física".

EL JUICIO COMO PARTE DE LA “PERFORMANCE”

Sobre la polémica generada por su exposición y que le ha llevado a declarar como investigado, el artista ha considerado que "hubo una manipulación buscando una especie de resquicio legal para una indignación colectiva que había por otra serie de temas", ya que "hablábamos de memoria histórica, del espacio que también era bastante controvertido" y había "un cambio político".

Ha afirmado Azcona que para él su declaración ante el juez es "parte de la pieza totalmente", dado que, según ha dicho, entiende "todo" como "un proceso performativo". "Ahora he hecho otra parte de un proceso performativo, siempre desde la educación y el respeto, porque yo respeto al juez y el proceso. Si hago una pieza en la que critico el fundamentalismo religioso, que evidencia más ese fundamentalismo que haya 2.000 personas en la puerta rezando rosarios y que acabe yo sentado en un tribunal", ha apuntado.

Cuestionado por si entiende que haya gente que se haya ofendido con la pieza en la que usó formas consagradas, ha respondido que el arte contemporáneo "siempre es crítico, social y político".


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