• viernes, 21 de enero de 2022
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TRIBUNALES

La policía confirma que los cartuchos del crimen de Cáseda salieron de la escopeta de los acusados

En la inspección del vehículo, se localizaron en el asiento delantero dos navajas; en el trasero, un chaleco con diversa munición, así como una escopeta y algún cartucho. 

Amparo Jimenez Jimenez durante su declaración en el segundo día de juicio del caso Cáseda, donde fueron asesinadas tres personas por tiros de escopeta en septiembre de 2018. MEGAN WALLS
Amparo Jimenez Jimenez durante su declaración en el segundo día de juicio del caso Cáseda, donde fueron asesinadas tres personas por tiros de escopeta en septiembre de 2018. MEGAN WALLS

Los agentes de la Policía Foral que persiguieron a los acusados del triple crimen de Cáseda en su huida y los detuvieron tras los hechos han señalado este miércoles que los procesados sí "trataban de escaparse" en su vehículo y que, al ser detenido Juan Carlos J.J. padre, dijo a los agentes que había sido él y que sus hijos no tenían nada que ver.

En la tercera sesión de la vista oral que se sigue en el Palacio de Justicia de Pamplona por esta causa, los agentes de la Policía Foral han explicado que, tras producirse los hechos, se les dio aviso de que tenían que dirigirse a Cáseda porque había habido unos disparos y les pasaron el modelo de vehículo y matrícula, así como que era procedente de Muniáin de la Solana.

Los agentes han explicado que la ruta hacia Muniáin de la Solana podría ser por la carretera N-132, por lo que "fuimos por esa carretera y lo vimos". "Cuando pasó a nuestra altura, vimos que la matrícula no coincidía, pero el modelo era, dimos la vuelta y aceleraron, emprendieron la fuga", han relatado, para señalar que la persecución fue de unos 4 o 5 kilómetros, "los perdimos de vista y dentro de la travesía de San Martín les dimos alcance" y poco después "frenaron".

Han comentado que el vehículo "sí aceleró más" al verles, "trataba de escaparse" y que pararon "cuando ya estábamos encima". "El padre salió diciendo que era él y que sus hijos no tenían nada que ver", han dicho, para señalar que "dijeron 'nos entregamos' y cuando se les detuvo el padre dijo que 'he sido yo, todo yo'".

Preguntados sobre el estado en que encontraron a los procesados, los agentes han señalado que "estaban desconcertados, asustados... no opusieron resistencia".

También han declarado los agentes de la Policía Foral que realizaron la inspección ocular del vehículo de los acusados, que han señalado que Juan Carlos J.J., padre de los otros dos procesados, les dijo en ese momento que "he sido yo el que he disparado y mis hijos no han tenido nada que ver".

Además, han detallado que el hijo mayor, Juan Carlos J.J., también comentó que "no había disparado" pero que había tocado la escopeta y que su hermano también la había tocado; y el hijo pequeño, Emilio J.J., "dijo que él no había disparado".

Por otro lado, dos agentes de la Policía Foral que custodiaron el vehículo y escoltaron el traslado hasta dependencias del cuerpo autonómico han explicado que "en ningún momento" se pudo manipular el vehículo hasta que Policía científica se hizo cargo.

CARTUCHOS DE BALA

Uno de los agente de la Policía Foral ha señalado que "los cuatro cartuchos" que mataron a los tres miembros de la familia Jiménez Echeverría "no hay duda de que han sido disparados" por la escopeta que encontraron en el asiento trasero del vehículo de los tres acusados.

El agente ha mostrado en la sesión de esta mañana una llamada telefónica realizada por un ciudadano al 112, a las 18.53 horas del día de los hechos, avisando de la reyerta, una llamada en la que se pueden escuchar las cuatro detonaciones. "Son cuatro detonaciones, tres seguidas y una un poco después", ha explicado.

Además, ha señalado que, tras aquellos hechos en Cáseda, se movilizaron los recursos y se encontraron a tres personas tumbadas en el suelo, "entre el primero -Fermín- y el segundo -Cristian- había unos 5 metros y entre el segundo y el tercero -José Antonio-, 10; entre el primero y el tercero había 15 metros".

Ha indicado que Fermín presentaba, tras los disparos, un orificio en el pecho por arma de fuego, "realizado desde muy cerca"; Cristian, un orificio en el vientre, "de un disparo desde un poco más lejos"; y José Antonio "recibió dos disparos, uno en la espalda y otro en hombro y cara".

En la inspección ocular del lugar, ha precisado, se encontraron cuatro cartuchos, así como un bastón cerca de Fermín y junto al vehículo, una manta.

Ha explicado que los tres acusados salieron del lugar en un vehículo y, en una persecución policial, este coche hizo "caso omiso de las advertencias policiales". "Atravesaron a gran velocidad San Martín", ha dicho, para señalar que al final el vehículo paró y se procedió a su detención en el kilómetro 144 de la carretera N-132.

En los análisis posteriores, se determinó que había "residuo de disparos" en los tres acusados y en el volante del vehículo; en concreto en Juan Carlos J.J. padre en las dos manos, en Juan Carlos J.J. hijo en una mano y en Emilio J.J. en las dos manos.

En la inspección del vehículo, se localizaron en el asiento delantero dos navajas; en el trasero, un chaleco con diversa munición, así como una escopeta y algún cartucho. La escopeta estaba cargada con cinco cartuchos. "Los cuatro cartuchos no hay duda de que han sido disparados por esta escopeta", ha comentado.

En el maletero, se encontró otro chaleco con cartuchería, una escopeta sin munición y cuatro cuchillos debajo de la rueda de repuesto.

GUARDIAS CIVILES

Han prestado declaración también este miércoles dos agentes de la Guardia Civil que acudieron al lugar al ser avisados de los hechos y han explicado que tardaron siete minutos tras el aviso y que fueron equipados porque "no sabíamos qué nos íbamos a encontrar".

Han explicado que encontraron los tres cuerpos de los miembros de la familia Jiménez Echeverría en el suelo. Y que, al hablar en el lugar con el hijo y hermano de los fallecidos y con la mujer y hermana de los acusados, él les dijo que "había venido la familia de ella y había matado a su familia" y ella le decía a su marido que "ya perdonarás que no sabía nada, dando a entender que no tenía que ver con lo sucedido". Al ser preguntados, además, dijeron que los autores habían huido, "se habían ido en coche".

El agente que tomó declaración en el cuartel a la hija y hermana de los acusados, tras ocurrir los hechos, sobre las 21 horas de aquel día, ha contado que "se le veía muy tranquila", "me llamó la atención que la veía muy tranquila ante una situación de este tipo, no estaba en shock". Ha añadido que en su declaración "no fue dubitativa", que "leyó o hizo como que leía la declaración" antes de firmarla y que finalmente la firmó.

Para concluir la jornada de este miércoles, han declarado un Policía Foral y un agente de la Guardia Civil que leyeron los derechos a los detenidos el día de los hechos y han contado que Juan Carlos J.J. padre llamó entonces a su mujer y le dijo que "sus hijos no tenían nada que ver, que él los ha matado". "Él le dice que ha sido él el autor de los disparos, que no se preocupara que sus hijos no habían tenido nada que ver", ha añadido.

Preguntados por el estado de ánimo del acusado, han dicho que "podía ser normal dentro de las circunstancias pero al final de la conversación se echó a llorar".


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