• martes, 25 de enero de 2022
  • Actualizado 01:53

 

 
 

TRIBUNALES

Los acusados de Cáseda piden perdón a las víctimas: "Estoy arrepentido, aunque yo no hice nada"

El padre, autor de los disparos, ha vuelto a reconocer su culpa y pide cumplir la pena que le corresponde, mientras que los abogados han reforzado la inocencia de los hijos en los crímenes. 

GRAFCAV5465. PAMPLONA, 24/05/2021.- Imagen tomada del televisor de la sala de la Audiencia Provincial de Navarra que acoge desde este lunes el juicio con jurado por un triple crimen perpetrado en Cáseda en septiembre de 2018, tras el enfrentamiento entre dos familias. En sus conclusiones provisionales, el fiscal solicita 60 años de prisión —20 por cada uno de los tres delitos de asesinato— para los tres acusados —padre y dos hijos— de la muerte de Fermín J.E., de 50 años, y de dos de sus hijos, José Antonio y Cristian, de 20 y 17 años, quienes fallecieron a consecuencia de los disparos de escopeta recibidos. En la imagen, el fiscal (i), el abogado de la acusación particular (detras), los abogados de los acusados y detrás los tres procesados.  EFE/ Jesús Diges
Imagen tomada del televisor de la sala de la Audiencia Provincial de Navarra que acoge el juicio con jurado por un triple crimen perpetrado en Cáseda En la imagen, el fiscal (i), el abogado de la acusación particular (detras), los abogados de los acusados y detrás los tres procesados. EFE/ Jesús Diges

Dos de los acusados del triple crimen de Cáseda, Juan Carlos J.J. padre y su hijo Emilio J.J. han pedido este viernes "perdón" a la familia de las tres víctimas, mientras que el otro acusado, Juan Carlos J.J. hijo, ha manifestado que acompaña en el sentimiento a los familiares de los fallecidos.

Los tres procesados han hecho uso de su última palabra en la vista oral que se ha celebrado en el Palacio de Justicia de Pamplona por esta causa, tras cinco jornadas. El primero en hablar ha sido el padre, Juan Carlos J.J., quien ha indicado que no habla para quedar libre porque "he cometido algo que tengo que pagar". "Y lo voy a pagar", ha dicho, para añadir que "sé que mi vida prácticamente se está acabando o se ha acabado ya, porque voy a estar en prisión el resto de mi vida".

El acusado, que ha indicado que "no me exime de la culpabilidad de haber acabado con la vida de esas tres personas", ha manifestado que quiere "pedir perdón a la familia". "Me podrán escuchar, lo siento, conocía a las tres personas y pido perdón, de verdad, no lo quise hacer, lo siento", ha indicado muy emocionado.

Seguidamente ha tomado la palabra Juan Carlos J.J. hijo, quien ha indicado que "en primer lugar quiero pedir disculpas por la actuación mía del otro día ante la sala, el jurado, ante los abogados, los agentes, les pido disculpas". "Y decir que les acompaño en el sentimiento a los familiares, no tengo nada más que decir", ha señalado.

En tercer lugar, Emilio J.J. ha querido transmitir su "más sincero pésame a las tres víctimas" y ha dado las "gracias" al jurado, a la sala y a la Policía Foral por "el trato que me está dando". "Estoy arrepentido de lo que pasó aunque yo no hice nada", ha aseverado, para pedir perdón a la familia, "espero que lo tengan en cuenta, yo solo deseo que se haga justicia, nada más".

Así se ha cerrado este viernes, en torno a las 15.15 horas, la vista oral del juicio que se sigue en el Palacio de Justicia de Pamplona por el triple crimen de Cáseda el 18 de septiembre de 2018, en el que el Ministerio fiscal pide 60 años de cárcel (20 por cada crimen) para cada uno de los acusados por sendos delitos de asesinato con alevosía, mientras que la acusación particular solicita prisión permanente revisable para cada uno de ellos.

Las defensas de los tres acusados del triple crimen de Cáseda han manifestado este viernes que los dos hijos, Juan Carlos J.J. y Emilio J.J., no participaron en los hechos y han quitado credibilidad al testimonio del hijo y hermano de las tres víctimas que a su juicio actúa por "venganza".

La abogada de la defensa de uno de los acusados del triple crimen de Cáseda, Juan Carlos J.J. padre, ha afirmado este viernes, en la presentación de sus conclusiones, que su representado es autor de tres homicidios, si bien ha dicho que "no fue consciente de coger esas escopetas y de utilizarlas". "Es el único autor de estas muertes", ha aseverado.

En su exposición en la quinta sesión de la vista oral del juicio por esta causa, la letrada ha señalado que, en la vista, "se ha pretendido acusar" a los hijos de Juan Carlos J.J., los otros dos procesados, y "no se les puede acusar, ni siquiera deberían estar aquí porque no hay prueba de cargo para ello". "Solo está la declaración del hijo y hermano de los fallecidos, quien además entra en serias contradicciones", ha expuesto.

La defensa ha lamentado "la pérdida" y ha indicado que "entendemos el dolor" del hijo y hermano de los fallecidos. "Solo han podido escuchar a una persona dolida, enfadada, con ánimo de venganza, que quiere llevarse por delante a los acusados y también a su exmujer. Esta defensa le resta toda credibilidad", ha dicho, para afirmar que existen "gran número de contradicciones en sus declaraciones".

Sin embargo, da "mayor credibilidad" a las declaraciones de la hija y hermana de los acusados, que "siempre ha mantenido que su padre sacó la escopeta y disparó sin tener sus hermanos participación en ello". Sí que ha realizado dos cambios en sus comparecencias, ha dicho, "uno sobre dónde estaba la escopeta", un asunto sobre el que "se podría haber equivocado" y "otro sobre cómo va a Cáseda, que no tiene mayor relevancia". "Ella no está movida por la venganza, ella dijo que ambas familia eran su familia, y en el momento de los hechos había elegido y no a su familia, sino a la de su marido", ha dicho.

La abogada ha señalado que "no se discute" en este caso quién realizó los disparos pero "sí quien sacó el arma". "Y ha señalado que las palabras 'saca, saca' están sacadas de contexto; puede perfectamente no referirse a la escopeta, y de hecho no se refiere a la escopeta", ha dicho, para señalar además que "la pelea comienza a las 18.48 horas y termina a las 18.53 y en ese rato una testigo protegida ha pasado por el lugar y ya estaban discutiendo, aparca su coche, baja andando a su domicilio, tiende la lavadora, habla con la mujer y escucha ese 'saca' y afirma que lo dice uno de los acusados cuando ni tan siquiera los conoce, como tampoco conoce a la otra familia".

Ha defendido la atenuante de arrebato en Juan Carlos J.J. padre porque sí existe un estímulo que lo justifique y ha relatado así que "el matrimonio parecía que había terminado y Fermín -uno de los fallecidos, padre de las otras dos víctimas- permitió romper el acuerdo, había roto su palabra; estamos ante dos familias gitanas y quizás no podamos entender sus costumbres, su forma de pensar... y esa rotura es como una humillación para una familia gitana".

La defensa ha señalado que hubo "una ofuscación tenaz y continua sobre el padre, una sobrecarga, y al ver romper el acuerdo no pudo soportarlo, se produjo un nublamiento del conocimiento, no podía pensar, no era consciente de lo que estaba haciendo y con sus facultades afectadas, hizo lo que hizo". "Hay que ponerse en la mentalidad de un gitano, de un padre de familia de etnia gitana, si no, no podemos entenderlo", ha apuntado.

Ha expuesto, además, que, ya en Cáseda, "Fermín le golpeó con un bastón de punta de acero" a Juan Carlos J.J. padre, "hubo una pelea previa, en la que se utilizó un bastón". "Y en este contexto, Juan Carlos en legítima defensa se acercó a su vehículo y con la mente nublada cogió la escopeta", ha dicho, para precisar que "cogió lo primero que pilló".

A su juicio, las armas "no se metieron en el coche ex profeso para ir a Cáseda, llevaban ahí en el coche una semana, ojalá no estuvieran ahí". "Nada de lo que había en ese coche fue colocado para ir a matar a Cáseda", ha manifestado, para señalar que "él solamente quería llevarse a su hija a casa".

La abogada ha señalado que, en este caso, "no se cumple el dolo, conocimiento y voluntad en lo que se está haciendo, requisito más importante para que sea asesinato con alevosía". "No era consciente de lo que hacía, estaba como en una nube. Había perdido el grado suficiente de conciencia y lucidez sobre cómo llevaba a cabo su agresión, no era consciente de que había cogido una escopeta", ha dicho, para defender que, tras los hechos, los acusados "se dirigían al cuartel de Tafalla".

Ha manifestado que Juan Carlos J.J. padre "debe cumplir condena por ello, pero las circunstancias del momento le llevaron a ello, no fue deseado, ni querido ni consciente".

"NINGÚN PAPEL FUNDAMENTAL"

Por su parte, el abogado defensor de Emilio J.J. ha manifestado que su representado "no tuvo ningún papel fundamental" en este caso, "no sabía que su padre iba a disparar". "Nadie dice que Emilio hubiera participado, no hizo nada e imputarle tres asesinatos con este bagaje probatorio sería tener una idea retorcida de la Justicia", ha dicho.

Ha criticado que, por parte de las acusaciones, "se magnifiquen las contradicciones" de la mujer en sus declaraciones y no las del hijo y hermano de los fallecidos, que, ha dicho, son hasta "siete contradicciones" y son "unas declaraciones contaminadas por cuestiones de índole personal".

El abogado ha recordado que se trata de una familia gitana y que los dos hijos acompañaron a Cáseda a su padre, quien "iba a por la hija", porque "están acostumbrados a acompañarse a todos los sitios". "¿De dónde sacan que van a pelearse?", se ha preguntado, para señalar que "los primeros que intentan agredir son los fallecidos".

Ha expuesto además que los tres acusados son cazadores y que las armas las dejaron en el coche tras haber ido cazar unos días antes. Y ha continuado que "no se acredita que se hayan puesto de acuerdo" para llevar a cabo los hechos y ha señalado que "no hay dolo en la participación de estos dos hermanos en las muertes".

"NO GRITÓ DISPARA, DISPARA"

Finalmente, el abogado de Juan Carlos J.J. hijo ha aseverado que "no se ha demostrado" que los tres acusados fueran a Cáseda "con un propósito criminal" y ha defendido que "los tres han dicho que fueron a buscar a Amparo". "Si tuvieran ese propósito, hubieran salido del coche armados, se ven envueltos y no utilizan ni palos, ni cuchillos..., salieron desarmados", ha dicho.

Tras afirmar que "no hay ningún indicio de que haya un pacto" entre los tres, se ha preguntado "por qué una de las escopetas está descargada, por qué llevan un chaleco de caza con cartuchos... porque se demuestra que el coche lo utilizaban para ir a cazar".

El abogado ha subrayado asimismo que "no hay el más mínimo indicio que de que la escopeta fue cargada el día de los hechos" y que las navajas y cuchillos "roñosos" del interior del vehículo eran "para la huerta". "Ninguno cogió ningún cuchillo, ninguna navaja... ¿era un arsenal de adorno en el coche?", ha señalado.

Ha afirmado, además, que "se ha demostrado que Juan Carlos hijo no gritó en ningún momento 'dispara, dispara'". Ha relatado que "un testigo dijo que solo oyó insultos y ruido de palos y que el otro testigo dijo que escuchó la palabra 'pásame' y después los disparos". "Solo lo ha dicho Julián, hijo y hermano de los fallecidos, y mucho después de los hechos", ha detallado, para no dar credibilidad a las declaraciones de Julián en el proceso, porque las "ha cambiado" y "además miente".


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Los acusados de Cáseda piden perdón a las víctimas: "Estoy arrepentido, aunque yo no hice nada"