TRIBUNALES

El juicio por la doble agresión de los Sanfermines: "No tuve intención de hacerle daño, quise proteger a mi novia"

Juzgados un pamplonés por acercarse e intentar besar a una estadounidense y al novio de ella, por golpear y dejar en coma al vecino de Pamplona. 

Un momento del juicio celebrado en Pamplona por una agresión sexual y otro golpe en legítima defensa.
Un momento del juicio celebrado en Pamplona por una agresión sexual y otro golpe en legítima defensa.  

El joven estadounidense que propinó un puñetazo a un pamplonés en los sanfermines del 2014 ha aprovechado sus últimas palabras en el juicio para pedir perdón por lo ocurrido “Nunca tuve la intención de hacerle daño. Lo siento mucho”. Durante la vista, se ha juzgado la actuación de ambos hombres, al pamplonés por la supuesta agresión sexual a la joven y al novio por el puñetazo en su defensa.

Tanto el joven como su novia han viajado desde Estados Unidos hasta Pamplona para la celebración del juicio este jueves 30 de junio en el Palacio de Justicia de Navarra. El juicio ha tenido lugar en la Sección Primera de la Audiencia Provincial.

Según la fiscalía, en la mañana del 13 de julio de 2014, el pamplonés ahora juzgado se acercó de forma libidinosa a una chica americano con intención de besarla. El novio de la estadounidense, que volvía de correr el encierro, golpeó al pamplonés al ver los hechos. El vecino de Pamplona cayó, se golpeó contra el suelo y estuvo 12 días en coma. 

Las penas que se pedían durante el juicio han sufrido algunas variaciones. El letrado que defiende a la pareja americana ha cambiado la calificación de "delito de lesiones" a "falta"  y ha rebajado a 18 meses los 3 años que solicitaba para el pamplonés. Además ha solicitado la libre absolución para el americano.

La defensa del pamplonés ha mantenido los 6 años de prisión y 91.500 euros de pena para el estadounidense.

El fiscal, por su parte, ha mantenido la petición de 5 meses de prisión y 61.954,62 euros al joven estadounidense por la agresión al pamplonés, mientras que al hombre acusado de agredir sexualmente a la joven le pide 1 años de cárcel y 2.000 euros de multa. 

VISIONADO DE LAS IMÁGENES

El orden del juicio se ha visto alterado para proceder, antes de los testimonios, al visionado de las imágenes que captó una cámara de seguridad en la calle Estafeta donde se veía a la joven esperando apoyada en la pared a su novio cuando un hombre, con aparentes signos de embriaguez, se acerca a ella. La joven queda entre el hombre y la pared durante 1 minuto y 19 segundos con momentos en los que el hombre se aproxima más a la chica, como han señalado algunos de los testigos “con intención de besarla”.

Tras un minuto, aproximadamente, aparece el novio que corre hacia ellos y, sin mediar palabra, le propina un puñetazo al hombre. Este cae al suelo inconsciente y la pareja se aleja.

Preguntado en el juicio el pamplonés por los hechos del 13 de julio de 2014 ha señalado que tras 12 días en coma y 4 operaciones a vida o muerte no recordaba nada de lo que habría hablado o cómo se habría comportado con la joven americana. El pamplonés no ha querido contestar a las preguntas de la acusación aunque sí ha reconocido que había bebido durante la noche y que se estaba yendo a casa cuando se encontró a la joven, que vio que era extranjera y se dispuso a entablar una conversación con ella y le propuso ir a almorzar.

Fue entonces cuando sintió “como una explosión” en la cabeza y lo siguiente que recuerda es 12 días más tarde cuando despertó en el hospital.

LA DECLARACIÓN DEL CHICO AMERICANO

El joven americano, por su parte, ha señalado que se equivocó al propinarle el puñetazo “Sabiendo lo que sé ahora le hubiera empujado pero no sabía si era un hombre violento o llevaba un arma”.

Durante el juicio se han mostrado las imágenes de las manos del acusado estadounidense con notables marcas de erosión en los nudillos, que podrían deberse al golpe. En su primera declaración el 15 de julio de 2014 señaló que se trataba de una manía: se mordía los nudillos, además de los dedos o las uñas. Así lo ha mantenido también durante el juicio, aunque al pedirle el fiscal que mostrase las manos no había marca alguna.

Durante el juicio se ha tratado la posibilidad de que el americano fuese una persona agresiva o celosa, a lo que su novia, también presente en el juicio, ha señalado que no era así, que era una persona simpática y sensible.

En su primera declaración, el joven estadounidense acusado y un testigo señalaron que no le había propinado un puñetazo sino un "pequeño empujón". Esto fue antes de saber que había cámaras que habían captado la escena en la que se ve el puñetazo.

"YO NO PODÍA MOVERME, CERRÉ LOS OJOS"

Uno de los momentos más significativos del juicio ha sido la declaración como testigo de la joven americana. La chica, que ha permanecido fuera arropada por una amiga pamplonesa hasta su turno de declaración, se encontraba visiblemente afectada. Durante la declaración apenar ha podido hablar y ha habido momentos en los que se le han saltado las lágrimas al recordar lo sucedido.

Durante la vista ha señalado que en el primer curso de la universidad había sufrido una violación, de la cual no hubo juicio porque “quedó en un trámite administrativo de la propia universidad”. No se ha adjuntado documentación sobre el tema.

Es por está razón por la que su novio, que según la joven conocía este suceso, podría haber tenido un impulso más intenso a la hora de defender a la joven de lo que parecía una agresión sexual.

“Me dijo hola, le dije hola y se pudo delante, muy cerca de mí. Yo entiendo algo de español. Me dijo si quería comer algo. Le dije que no, que estaba esperando a mi novio. Cada vez se acercaba más, me tocaba el pelo, la cara y le dije no hagas esto, tengo novio” ha declarado la joven “Tenía mucho miedo, tenía las manos en los bolsillos y no podía sacarlas”, ha comentado la joven que ha añadido que estaba llorando y temblando cuando consiguió ver a su novio y gritó para alertarle. “Yo no podía moverme, cerré los ojos, no podía hacer nada, giré la cabeza, pensé que el chico me iba a besar.”

ESTABA MUY PREOCUPADO

Al preguntarle al joven estadounidense por su reacción justo después del puñetazo y su interés o preocupación por el pamplonés los meses siguientes,el joven ha señalado que “estaba muy preocupado” y que se interesó a través de personas de Pamplona por su estado, aunque no a sus familiares directamente porque le dijeron que no podía comunicarse con ellos.

En las imágenes que se han mostrado en el juicio del momento posterior al puñetazo, se ha visto como la pareja se alejaba del lugar de los hechos tras el golpe, dejando al hombre inconsciente en el suelo y habría sido una persona que estaba en la zona la que les dijo que volviesen para esperar a la policía. A esto el americano ha respondido que no se marchaban y que “nadie preguntó cómo estaba ella”.

DOLO O IMPRUDENCIA

El joven estadounidense ha declarado que alertó al hombre antes de golpearle “stop, stop, para, para”, sin embargo nadie durante el juicio, ni su propia pareja, han podido respaldar esta información.

La defensa de la pareja americana ha mostrado su sorpresa por la personación del Servicio Navarro de Salud que solicita 60.430 euros al considerar los graves daños que sufrió el pamplonés consecuencia del golpe contra el suelo. La defensa argumenta que esos daños no son responsabilidad directa del joven estadounidense al entender los daños como una imprudencia y no una responsabilidad directa de su defendido.

ÚLTIMA PALABRA

Ejerciendo su derecho a la última palabra, el pamplonés ha querido dar las gracias al hospital, a su familia, a su novia y a todas las personas que le atendieron en la calle Estafeta. Además ha destacado que “nunca ha agredido sexualmente ni abusado de nadie”.

Por su parte el joven americano ha pedido disculpas por lo ocurrido: “Nunca tuve la intención de hacerle daño, quería proteger a mi novia. Lo siento mucho”.


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