TRIBUNALES

La emprende a manotazos con la Policía foral para que no le requisen la droga que escondía en el ano

El hombre llevaba de copiloto a un joven con la nariz llena de cocaína y se negaba a sacarse el paquete que descubrió el perro policía alojado en su cuerpo.

La avenida Zaragoza de Pamplona.
La avenida Zaragoza de Pamplona.  

Un vecino de Lodosa de 31 años ha sido condenado a dos años y dos meses de prisión por varios delitos resultantes de un registro de su vehículo por parte de la Policía foral el 17 de julio de 2015 en la avenida Zaragoza de Pamplona.

El hombre circulaba por la avenida Zaragoza de Pamplona de forma temeraria cuando una patrulla de la Policía foral le dio el alto. Los agentes procedieron al registro del vehículo ayudados de un perro policía al comprobar que el copiloto del hombre llevaba la nariz llena de droga blanquecina.

El perro detectó que el conductor llevaba droga alojada en su canal anal. El acusado se negó a sacar voluntariamente lo que llevaba y comenzó a agitar los brazos y lanzar golpes contra los agentes para que no se acercasen a él. Finalmente cedió y sacó el paquete que portaba en el cuerpo. Aún así se resistió a que la policía cogiese el paquete y continuó braceando contra los agentes a uno de los cuales le provocó varios arañazos.

El hombre portaba dos bolsas que sumaban 21 gramos de anfetamina, que hubieran alcanzado un valor de 600 euros en el mercado.

Durante el juicio se ha considerado la situación del acusado "consumidor abusivo de sustancias estupefacientes" que además sufre otros trastornos psicológicos y en el momento de los hechos se encontraba afectado en sus facultades por estos factores.

El joven ha sido condenado por un delito contra la salud pública, a dos años y dos meses de prisión, a pagar 840 euros de multa y a indemnizar al policía con 150 euros por las lesiones sufridas.


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