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Maquírriain admite llevar 400.000 euros a Sevilla pero dice que no sabía que era para pagar por un partido

El exdirectivo Sancho Bandrés ha admitido el pago de 400.000 euros a jugadores del Betis como prima por ganar al Valladolid.

El expresidente de la Fundación Osasuna, Diego Maquirriain, en el comienzo del juicio por el Caso Osasuna; en el Palacio de Justicia de Navarra. IÑIGO ALZUGARAY
El expresidente de la Fundación Osasuna, Diego Maquirriain, en el comienzo del juicio por el Caso Osasuna; en el Palacio de Justicia de Navarra. IÑIGO ALZUGARAY  

El exdirector de la Fundación Osasuna Diego Maquirriain ha afirmado en el juicio del caso Osasuna que en mayo de 2014 llevó 400.000 euros a Sevilla pero que "nunca" le dijeron que le habían pagado a alguien por un partido.

Diego Maquirriain ha señalado que le llamaron un viernes por la mañana para decirle que ese mismo día tenía que llevar el dinero a Sevilla, donde se encontraban el entonces gerente Ángel Vizcay y el directivo Jesús Peralta, quienes, según le trasladaron debían hacer pagos "urgentes" relacionados con Osasuna.

Se da la circunstancia de que ese día, según Maquirriain, no habían estado en Pamplona, sino en Madrid, y de allí se desplazaron a Sevilla. "Si el viernes el club tiene que hacer unos pagos en Sevilla y tiene que ser en metálico, si está en Sevilla Vizcay, que tiene firma, y Peralta, que no tiene firma, no pueden sacar el dinero, y se tiene que sacar en Pamplona -por medio del entonces presidente Miguel Archanco y el vicepresidente Juan Pascual-, y alguien tiene que llevar el dinero y se me dice a mi. Si estas dos personas -Vizcay y Peralta- hubieran estado en Pamplona en vez de en Madrid, a mi no se me manda a Sevilla", ha dicho.

Maquirriain ha indicado que él nunca ha asistido a una Junta Directiva del Club Atlético Osasuna y en concreto que nunca fue informado de que se iba a primar a jugadores del Betis para que ganaran al Valladolid.

Durante su declaración, en la que sólo ha contestado a preguntas de su abogado, ha detallado cómo ocurrió el procedimiento por el que acabó llevando a Sevilla los 400.000 euros. Así, ha explicado que en mayo de 2014 recibió una llamada de Vizcay, quien le trasladó que "esa semana el Club Atlético Osasuna tiene que hacer una serie de pagos muy urgentes y me pregunta a ver si disponemos de tesorería en la Fundación, ya que el club no tiene".

"Miramos las cuentas de fundación y había un saldo de 40.000 euros. Vizcay me habla de que los pagos oscilarían entre 300.000 y 400.000 euros", ha explicado, para señalar que en otras ocasiones el club también había pedido dinero a la fundación. "Cuando lo solicitaban era porque el club debía afrontar pagos del día a día. Estos pagos eran con carácter urgente y me los solía pedir el gerente o el directivo responsable de Fundación Osasuna", ha apuntado.

Ante la falta de dinero, según Maquirriain, Vizcay le pidió que hablara con algún patrocinador y, en ese momento, se dirigió al presidente de Lacturale. "Él es tajante y dice que quien se lo tiene que pedir es Osasuna, no yo", ha apuntado.

Así, se concierta una reunión a la que asisten el presidente de Lacturale, Vizcay y el propio Maquirriain. El presidente de Lacturale "se muestra receptivo, dice que va a mirar si dispone de dinero, si va a poder prestar, pero deja tres condiciones: la primera, que el dinero se devuelva rápido; la segunda, que se haga vía Fundación Osasuna; y tercera, que se documente, el quería un contrato y se prepara".

Finalmente, cumpliendo con esas tres condiciones, Lacturale se muestra en disposición de prestar 220.000 euros, pero faltaría más dinero. "Veo que Vizcay está muy preocupado y me dice si yo podría prestar 60.000 euros. Yo le vi a Vizcay que estaba angustiado por la situación, muy preocupado, con continuas llamadas, había pedido dinero al patrocinador. En 1997 Osasuna vivió momentos económicamente complicados, y el señor Vizcay puso dinero de su parte para hacer pagos del club, y tal y como veo la cosa, presto dinero pero con las mismas condiciones que el patrocinador", ha apuntado el exdirector de la fundación.

Posteriormente, según el relato de Maquirriain, "el señor Vizcay me comunica que se está desplazando a Sevilla con Txuma Peralta, que tienen que hacer una serie de pagos ese día por importe de 400.000 euros y que ese dinero tiene que ser en metálico, que tengo que hablar con Archanco y Pascual, que tendría que ir yo a Sevilla a trasladar los 400.000 euros".

Así, acudió a la sede de La Caixa, recogió la documentación que debían firmar Archanco y Pascual para retirar el dinero, y una vez firmada volvió a por el dinero.

"Cogí mi coche particular, me trasladé a Zaragoza, en Zaragoza cogí el AVE a Sevilla, una vez que llegué a Sevilla cogí un taxi, me trasladé al hotel donde me habían organizado el viaje, creo recordar que eran las nueve de la noche, entré al hotel y en el hall estaban Vizcay y Peralta. Solicité la llave de mi habitación, subí, me acompañó Vizcay, yo llevaba un bolso pequeño o neceser, con los 400.000 euros. Allá los contó el señor Vizcay y bajamos a la recepción del hotel, estaba Peralta, y ellos dos se fueron porque habían quedado para hacer frente a los pagos de Osasuna. Me subí a la habitación del hotel, me quedé allí y volvieron en una hora o algo menos", ha señalado.

Según ha dicho, "nunca" le dijeron que se pudieran estar haciendo pagos relacionados con los resultados de partidos que pudieran beneficiar a Osasuna.

BANDRÉS: PERMANECER EN PRIMERA PUEDE SER "CONTRAPRODUCENTE"

Por su parte, el extesorero de Osasuna Sancho Bandrés ha asegurado en su comparecencia en la Sección Segunda de la Audiencia de Navarra que estaba al tanto de las cuentas del club, sobre todo en lo relativo a la deuda con Hacienda, pero desconocía el destino que se daba al dinero en efectivo.

En su declaración en el juicio por presunto amaño de partidos, Bandrés ha señalado que, como tesorero, conocía la situación económica general de Osasuna, pero fundamentalmente se dedicó al convenio con la Hacienda foral para el pago de la deuda de 42 millones de euros.

También en 2013 se reformularon 23 millones de euros de pasivo (12 de saldos con Hacienda, 5 de un expediente de inspección y 6 de una cuenta a cobrar con un operador de televisión y activos intangibles de derechos de traspaso de jugadores) que no estaban en las cuentas del club.

Por tanto, ha dicho, no libraba los pagos, no facturaba, no controlaba el movimiento de caja, ya que "los ingresos y los gastos no son la tesorería". Sí sabía que había un déficit de caja "importante" en el club.

Bandrés ha comentado que en el club había dinero en efectivo por la gestión de la tienda y la venta de entradas y que el mismo se entregaba al club, pero desconoce a quién.

El extesorero ha indicado que nunca se le informó de reintegros en efectivo de las cuentas del club y ha subrayado que "todos conocían cuáles eran mi función y mi carácter", así como su tendencia a la "austeridad y rigor".

Sobre el recibo falso de 900.000 euros firmado por dos agentes inmobiliarios que presuntamente se habría utilizado para cuadrar las cuentas del club y pasar la auditoría externa en junio de 2013, ha aseverado que no tuvo conocimiento de ello.

En las cuentas anuales, ha precisado, no se recogen esos importes concretos. "Ni el administrador ni el auditor revisan la totalidad de los apuntes contables", ha dicho.

Ha comentado que tampoco participó en la junta en la que se decidió primar al Betis con 400.000 euros por ganar al Valladolid y en ese sentido ha resaltado que, a su llegada al club, hizo prometer al presidente Archanco "rigor y buen gobierno" de la entidad.

De este reintegro de 400.000 euros en efectivo, ha sostenido, no le informó el presidente y, de hecho, de haberlo sabido, "era algo por lo que yo no iba a pasar". Las actas de las juntas, ha explicado, las redactaba el gerente Ángel Vizcay.

Tras señalar que desconocía el supuesto pago a equipos rivales y amaño de partidos, ha considerado que permanecer en Primera puede ser incluso "contraproducente" para un equipo desde el punto de vista económico y ha agregado que descender a Segunda en la temporada 2013-2014 "no era un drama ni muchísimo menos".

Los agentes inmobiliarios Cristina Valencia y Albert Nolla en el comienzo del juicio por el 'Caso Osasuna' en el Palacio de Justicia de Navarra. IÑIGO ALZUGARAY

LOS AGENTES INMOBILIARIOS DICEN QUE NO RECIBIERON 900.000 EUROS

Los agentes inmobiliarios Cristina Valencia y Albert Nolla, acusados en el juicio del caso Osasuna, han afirmado este miércoles que no recibieron 900.000 euros de Osasuna ni de ninguna persona vinculada al club y que nunca actuaron con intención de delinquir.

Valencia y Nolla, que están encausados por presuntamente haber firmado un recibí falso de 900.000 euros, han señalado que el entonces gerente de Osasuna Ángel Vizcay les envió por correo electrónico un recibí por esa cuantía y que lo devolvieron firmado, creyendo que serviría para poner en marcha un proyecto para la iluminación del club, proyecto en el que ambos estaban implicados.

Los dos agentes inmobiliarios, que sólo han respondido a preguntas de sus abogados, han señalado que nunca tuvieron ánimo de delinquir y que no recibieron ese dinero.

Cristina Valencia ha explicado que antes del asunto relacionado con el recibí ella había hablado con el club dado que podría estar interesado en la remodelación del campo de fútbol y posteriormente, pasado un tiempo, las dos partes volvieron a retomar el contacto. En ese momento, se planteó la posibilidad de abordar el proyecto de la iluminación.

Según han coincidido en señalar los dos agentes inmobiliarios, decidieron firmar el recibí que les envió Vizcay considerando que serviría como arranque para poner en marcha el proyecto.


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Maquírriain admite llevar 400.000 euros a Sevilla pero dice que no sabía que era para pagar por un partido