TRIBUNALES

Condenado un pamplonés a más de 8 años de prisión por estafar 6,6 millones de euros a familias navarras

La Audiencia de Navarra considera a Bankinter como responsable civil subsidiaria y tendrá que hacerse cargo de la mayoría de las indemnizaciones.

Vista del edificio del Palacio de Justicia de Navarra que alberga al Tribunal Superior de Justcia de Navarra. ARCHIVO.
Vista del edificio del Palacio de Justicia de Navarra que alberga al Tribunal Superior de Justcia de Navarra. ARCHIVO.  

La sección primera de la Audiencia de Navarra ha condenado al marchante de arte Alberto Tejada Salvatierra a 8 años y 6 meses de prisión después de haber estafado durante años más de 6 millones de euros a casi una veintena de familias navarras.

En la sentencia se le considera autor como autor de un delito continuado de falsedad en documento mercantil, en concurso medial con un delito continuado de estafa agravada concurriendo la atenuante de confesión. 

Por este motivo, también se le ha condenado a una multa de 20 meses, con una cuota diaria de 6 euros, e inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena e inhabilitación especial para el ejercicio de la cualquier actividad de administración de sociedades civiles y mercantiles durante el tiempo de la condena, y al pago de las costas causadas por dichos delitos, incluidas las de las acusaciones particulares.

Así pues la sentencia, le obliga a indemnizar a las 26 personas estafadas, lo que en total supone 6.508.214,82 euros.

Sin embargo, de este total de indemnizaciones Bankinter, entidad con la que operó de 2001 a 2015, se tendrá que hacer cargo de 6.452.214,82 euros al ser considerado como responsable civil subsidiario. El tribunal le ha absuelto al banco de tener que hacerse cargo de tres indemnizaciones valoradas en 56.000 euros.

El fallo no es firme y admite recurso.

CONFESIÓN

Estos inversores le entregaron a Tejada grandes cantidades de dinero para invertir en arte o en fondos. Lo que estas personas no sabían es que el dinero que le daban al subastador lo utilizaba para pagar sus deudas personales pendientes y ni siquiera existían los fondos de inversión donde decía depositar el dinero.

Tejada, que en 2017 ya confesó su estafa, ante la gran cantidad de afectados, dividió a los perjudicados en dos tipos: las que le prestaron dinero para invertir en arte y realmente el dinero se invertía en arte y las personas que pensaban estar invirtiendo en depósitos bancarios cuando en realidad Tejada utilizaba ese dinero para financiar las pérdidas de la empresa y pagar los intereses de los depósitos bancarios ficticios.

El marchante reconoció haber "realizado malas prácticas contra el patrimonio" e incurrir en "delitos continuados de falsedad en documento mercantil" ya que les entregó durante años documentos falsos sobre los depósitos que no existían.

Tejada explicó que tras décadas dedicado al mundo de la banca y finanzas decidió adquirir en 2004 Subastas Appolo S.L. una sala de subastas ubicada en Bilbao y que en 2009 decidió trasladar a la calle Galicia de Pamplona.

Según comentó, la idea de trasladar su negocio a Pamplona pretendía evitar grandes gastos fijos que se derivaban de la empresa cada mes. Sin embargo, en Pamplona la situación de la sala de subastas fue a peor ya que el mercado era más reducido y la crisis hizo mella en el sector. Por ello, dijo que buscó "medios alternativos de financiación" ante la inminente situación de ruina. 


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Condenado un pamplonés a más de 8 años de prisión por estafar 6,6 millones de euros a familias navarras