TRIBUNALES

Las excusas de un acusado de Alsasua: "La rueda de reconocimiento fue con latinos y ucranianos"

Adur Ramírez y Oihan Arnanz, los otros dos acusados que permanecen en prisión, también se han negado a responder a la Fiscalía y las acusaciones. 

Dos personas encapuchadas se concentran a las puertas de la Audiencia Nacional para recibir el furgón que trae a los acusados por el caso Alsasua. EFE/Fernando Villar.
Dos personas encapuchadas se concentran a las puertas de la Audiencia Nacional para recibir el furgón que trae a los acusados por el caso Alsasua. EFE/Fernando Villar.  

No estaban en el lugar de los hechos, la rueda de reconocimiento fue con latinos y ucranianos y nada saben de lo ocurrido en el bar Koxka la madrugada del 15 de octubre de 2016.

Estos son algunos de los argumentos utilizados por Adur Ramírez de Alda y Oihan Arnanz, los otros dos jóvenes, junto a Jokin Unamuno, que permanecen en prisión acusados de la agresión de Alsasua. 

Los dos se han negado a contestar a las preguntas de la Fiscalía y de las acusaciones y sólo han respondido a sus abogados defensores. 

Oihan Arnanz, uno de los ocho acusados y contra el que se piden hasta 62 años de prisión por delitos terroristas, ha llegado a decir durante el juicio que en la rueda de reconocimiento las víctimas le señalaron porque sólo había latinos y ucranianos, lo que hacía muy sencillo reconocerle a él como vecino de Alsasua por su apariencia física. 

Arnanz ha reconocido que sí estaba en el lugar de los hechos en la noche de autos, pero ha incidido en que no mantuvo ninguna relación ni con los guardias ni con los hechos. 

"Un amigo me sacó de allí y me dijo que no me metiera, que no tenía nada que ver con ellos. No amenacé a nadie, menos con pegarle", ha declarado.

Arranz también ha negado que fuera él quien preguntó a uno de los guardias si era “un madero”, tal y como figura en la declaración de uno de los agentes. 

"Me enfrenté verbalmente con uno de ellos dentro del tumulto, pero enseguida me sacó de allí un amigo. Cuando salí del bar me quedé en la puerta del bar hablando. En ningún momento hice ningún gesto", ha mantenido. 

El acusado ha explicado que cuando se dirigió a alguno de los perjudicados ni siquiera sabía en ese momento que eran guardias civiles. “Nunca he tenido ningún tipo de problema con ellos ni tengo ninguna animadversión contra ellos”, ha señalado.

Además, ha negado tener ningún tipo de vinculación política ni relación con el movimiento Ospa. “Entre los procesados estamos como tres cuadrillas, pero nos conocemos todos porque somos de un pueblo”, ha señalado.

También ha negado haber borrado ninguna llamada, que eran con su madre, novia y amigos, “que no tienen ninguna relación con esta causa”.

Sobre su declaración inicial en la que indicó que nunca había estado en el lugar de los hechos, ha declarado que lo hizo con miedo. “Sí estuve en el lugar de los hechos”, pero nada más.

"ME ENTERÉ AL DÍA SIGUIENTE"

Adur Ramírez de Alda ha sido el segundo de los acusados en contestar a las preguntas de su defensa. Al igual que Unamuno, no ha respondido a las preguntas de las acusaciones ni de otras defensas.

Ramírez ha hecho un relato en el que se ha centrado en explicar que todas las llamadas efectuadas aquella noche en las horas previas a los incidentes tuvieron lugar porque entre los amigos se habían perdido.

“No recibí ninguna llamada sobre que la Guardia Civil estaba en el bar Koxka”, ha asegurado.

“Me enteré al día siguiente de los hechos de lo que había ocurrido la noche anterior. Fue la primera noticia que tuve. Recuerdo que salí a la calle para informarmarme de lo que había pasado”, ha explicado.

Su línea de defensa se ha centrado en decir que nunca estuvo en el lugar de los hechos, que no llevaba la ropa con la que fue identificado y que puede ser que le confundan con otra persona.

Ha señalado que nunca ha tenido enfrentamientos con la Guardia Civil, jamás los ha hostigado ni ha tenido problemas con los agentes en su vida cotidiana.

Sí ha reconocido que ha sido detenido en otras ocasiones por formar parte de Indar Gorri, pero quedar libertad.

Sobre el movimiento radical Ospa, ha dicho que lo conoce, que es un movimiento popular. “No soy uno de sus promotores ni he actuado nunca como portavoz de este movimiento”.

“Me suelo ir de vacaciones con mi familia cuando se celebra el Ospa Eguna”, ha dicho Ramírez de Alda.

“Estuve en una ocasión (2015) y hubo algún momento de tensión con la Guardia Civil pero nada más. Estuve con la charanga, era algo festivo de fiesta”, ha explicado.

Sobre una entrevista en una web el día del Ospa Eguna en la que él era el protagonista, lo ha achacado a un asunto puntual, “Estábamos más de 200 personas”.


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