PREMIUM  TERCERA CORRIDA DE TAFALLA 2019

Los 'saltillos' se adueñan de la plaza de Tafalla y Sánchez Vara consigue salir por la puerta grande

El diestro Raúl Rivera fue fuertemente abroncado por negarse a intentar la faena en el sexto de la tarde e ir directo a por la espada de matar. 

El diestro Sánchez Vara sale a hombros de la plaza de Tafalla después de cortar dos orejas en la corrida con toros de Saltillo. PABLO LASAOSA
El diestro Sánchez Vara sale a hombros de la plaza de Tafalla después de cortar dos orejas en la corrida con toros de Saltillo. PABLO LASAOSA  

Disfrutó el público con la corrida de Saltillo en Tafalla, por la presentación de los toros, a los que se aplaudió de salida y a dos de ellos en el arrastre, y por el juego que ofrecieron, menos en alimaña e incluso colaboradores. A pesar de todo ello, la corrida se adueño de la plaza y desarboló a las cuadrillas en muchos momentos de la tarde. 

Sánchez Vara tuvo la fortuna de sortear en su lote un toro de Hermoso de Mendoza, ya que uno de los titulares que Saltillo trajo a Tafalla quedó inutilizado tras el desencajonamiento. Pero no sólo tuvo suerte Sánchez Vara con dos buenos toros en su lote, sino que además puso las ganas, el coraje y la verdad torera que su compañero de terna Raúl Rivera no conoce. 

El primero de Saltillo ofreció dudas, salió rebrincado del caballo, buscó la puerta de toriles y luego se enceló con el montado en su tercer encuentro. Le pegaron lo suyo e hizo pasar un mal trago a los banderilleros. Casi en los medios Sánchez Vara lo llevó a media altura e incluso fue capaz de esbozar un par de naturales largos. El toro no se empleó, pero repitió y pasó sin mucha codicia, lo necesario para una faena inteligente de un torero bregado en muchas batallas. 

Consiguió matar a la segunda y fue premiado con una merecida oreja solicitada por el público con entusiasmo. 

Con el cuarto, del hierro de Hermoso de Mendoza y muy bien presentado, Sánchez Vara se atrevió y se lució en banderillas gracias al buen son y galope del toro. Humiló Luchador por ambos pitones y metió bien la cara, permitiendo una faena más clásica y con gusto. Mató de una perfecta y certera estocada y el toro cayó redondo. 

Se pidieron las dos orejas, pero el palco de Tafalla está duro en esta feria y sólo concedió la primera. Decisión correcta en este caso, ya que el segundo trofeo corresponde en exclusiva al palco y no consideró que la faena fuera merecedora del doble premio, aunque la plaza y el público si lo solicitaran.  

Le metió Nuno Casquinha una colección de trapazos al segundo de la tarde, el toro que había corneado a un mozo en el encierro matinal. El toro blandeó en el caballo y le pegaron lo justo. Pidió el espada el cambio con cuatro palos, pero el palco no lo aceptó. Al colocar el tercer par, uno de los subalternos fue prendido por el de Saltillo, aunque todo quedó en un susto y un varetazo. 

La faena fue de feo estilo, sin poder ver a un toro que no estaba tampoco sobrado de fuerza ni de calidad. Al menos mató rápido y dio una vuelta al ruedo por su cuenta. 

El segundo de Casquinha, el quinto de la tarde, fue el más hondo y serio de la corrida. Salió con muchos pies y empujó con mucha fijeza al caballo. Fue bravo en este tercio y pidió el público colocarlo para un segundo puyazo de lejos. Acudió de nuevo con prestancia, aunque no a una gran distancia. 

El toro desarboló por completo a la cuadrilla en banderillas, se hizo fuerte en el ruedo. De la misma manera superó en todo momento al portugués en una faena inexistente y una estocada mal colocada a la cuarta. Hubo ovación para el toro en el arrastre. 

El toledano Raúl Rivera afrontaba una de sus pocas actuaciones de la temporada en Tafalla, pero podría parecer todo lo contrario. Es de entender y comprensible siempre la falta de experiencia cuando hay ganas, pero no se puede comprender el no querer ni intentarlo, en especial en el sexto. 

Su primero fue también un toro muy bien presentado, escarbador y que recibió un puyazo trasero. El toro embistió templado e incluso pudo bajarle la mano, aunque las series fueron muy cortas, sin conexión ni remate. Un buen toro que se le escapó por completo al torero, que metió media estocada al segundo intento

Lo del sexto fue de bochorno y recibió una sonora pitada. No quiso ni ver al toro, ni él ni su cuadrilla, que protagonizó una charlotada en el tercio de banderillas después de más de 10 intentos para colocar los palos. Tal era la situación que el palco de Tafalla, el exigente, cambió el terció con solo tres banderillas. 

Fue coger la muleta e irse a por la espada de matar, en una actitud incomprensible y fuera de lugar. Ni quiso ver al toro ni se esforzó en enseñarlo a los demás. Deplorable la actitud. Hubo sonora pitada para Rivera y fuerte ovación para Cazaconejo, que tuvo la mala suerte de terminar sus horas en manos de un mal torero. 

FICHA

Cinco toros de Saltillo, bien presentados, complicados pero menos. Potables y manejables, bravo el quinto. Uno de Pablo Hermoso (el cuarto), muy bien presentado, de buena condición y con clase.

Sánchez Vara: oreja y oreja

Nuno Casquinha: vuelta al ruedo y silencio

Raul Rivera: ovación y bronca.

Presidencia: José Ignacio Moros, asesorado por Francisco Sagardia y Jesús Mª Razquin como veterinario. Cumplió bien su cometido.

Incidencias: tarde de mucho calor y media entrada en la plaza.


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