• sábado, 27 de noviembre de 2021
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TOROS

Puerta grande para Diego García en la matinal de la Feria de Tafalla

Se lidiaron cuatro utreros de la ganadería Hermanas Azcona, de Olite, para Diego García y Clemente Jaume y un eral  del mismo hierro para el becerrista navarro “El Moro” en un festejo celebrado a las 12 del mediodía.

Novillada de las Ferias de Tafalla a cargo de Hermanas Azcona lidiada por Diego garcía, Clemente Jaume y Nabil ‘El Moro’. PABLO LASAOSA
Novillada de las Ferias de Tafalla a cargo de Hermanas Azcona lidiada por Diego garcía, Clemente Jaume y Nabil ‘El Moro’. PABLO LASAOSA

Rompía el segundo paseíllo de feria en Tafalla a las, para nada habituales, 12 del mediodía, con religiosa puntualidad taurina. Tras un accidentado encierro, en el que una persona recibía una cornada, los pupilos de las Hermanas Azcona eran protagonistas de un entretenido festejo en el que Diego García se erigía como máximo triunfador. Sabedor de lo que son las mieles del éxito en Navarra desde la pasada primavera, García salió a por todas con su primer novillo, recibiéndolo con una larga cambiada de rodillas en el tercio, prólogo de un ramillete de verónicas saliendo a los medios.

Tras un tercio de varas visto y no visto, el propio matador puso banderillas con rapidez y espectacularidad. No había que agobiar al novillo, cogido con pinzas pese a su nobleza, por lo que las primeras tandas de muleta consistieron en encontrar la altura a la que dar los toques y correr la mano. Dos tandas por la diestra y un arrimón final hasta hacer caer al novillo de una estocada trasera y caída.

Pero, lo mejor estaba por venir. El nº 6, ovacionado de salida, era un precioso utrero con más pintas de toro que novillo. Y no defraudó. Pese a parecer que su encuentro con el piquero no había sido beneficioso en un primer momento, el burel permitió al de San Sebastián de los Reyes torear a placer desde el los inicios por el pitón derecho. Había brindado previamente a toda su cuadrilla al completo. A lo largo de la faena, la profundidad de los muletazos iba creciendo, también con la mano zurda, logrando naturales muy buenos.

En un arrebato final, crecido ante el buen discurrir de la faena, hincó ambas rodillas en los mismos medios del ruedo, desde donde citó con verdad y valor a ese quasi toro, en el previo a un remate final por estatuarios y manoletinas. Había runrún en la plaza, que se tradujo en una masiva petición del doble trofeo tras un estocadón fulminante a la segunda, siendo desatendida por el palco. Al final, una oreja que, junto con la que ya tenía, le abría la puerta grande de la plaza tafallesa.

Clemente Jaume fue todo disposición desde que trenzó el paseíllo. Variado con el capote y no dudó en cruzarse con la muleta ante un novillo parado al que había que dejar la muleta en la cara. ¡Zapatillazo! Solo faltó darse cuenta antes de cómo tratar al animal para terminar alcanzando altas cotas de emoción, en una faena de menos a más, con dos tandas rotundas finales y manoletinas. Tras 1 aviso y varios golpes de verduguillo, perdió la posibilidad de tocar pelo.

Con el segundo de su lote volvió a mostrar sus intenciones con el capote, hasta que el picador se ensaño con el utrero, que se paró dificultando la colocación de las banderillas.

De hecho, uno de los peones calculó mal y clavó en el aire, cayendo al suelo y siendo arrollado por el animal, que tropezó con el cuerpo del banderillero sin poder arremeter contra él. Pese a que su oponente se había crecido, el novillero galo se arrodilló en los medios para citar de lejos al nº 91, que se venía como un obús. Tras el exigente inicio con derechazos, quedó claro que el novillo tenía motor, permitiendo una larga faena por ambos pitones, con momentos cumbre con ambos. Al rajarse el animal, vio Clemente Jaume el momento de cerrar por manoletinas y solo el repetido fallo con la tizona impidió el cortar trofeos.

El tercero de la tarde fue lidiado por el becerrista pamplonés “El Moro”, que hizo frente a un fuerte eral que respondió con garbo al recibo de capote, desde la larga afarolada rodilla en tierra hasta las cadenciosas verónicas saliendo del tercio. El inicio de faena genuflexo, con gusto y queriendo hacer bien las cosas caló en los tendidos con rapidez. La faena llegó al clímax por el pitón izquierdo, con una gran serie de naturales que permitió advertir las formas del joven novillero sin picadores. Un final pinturero cerrando al animal y una estocada a la tercera fueron el preludio de una cariñosa y fuerte ovación al coletudo navarro.

Ficha del festejo

Diego García: oreja y oreja con petición de la segunda. Salió a hombros.

Clemente Jaume: silencio y ovación de despedida.

Nabil “El Moro”: ovación con saludos.

Novillos de Hermanas Azcona (Olite): nobles y con clase, destacó el cuarto, ovacionado en el arrastre. 

Incidencias: medio aforo en horario matinal, último festejo de la feria.


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Puerta grande para Diego García en la matinal de la Feria de Tafalla