PREMIUM  TOROS

El toro 'Pasacalles' de Buenavista redime a la plaza de Estella tras la fechoría de Bildu con el 'pipicán'

Esaú Fernández y López Simón salen a hombros en una tarde entretenida en la que Joaquín Galdós abandonó la plaza por un viaje. 

Esaú Fernández recibió al bravo 'Pasacalles' de Buenavista, el quinto de la tarde, con una larga cambiada. MIGUEL OSÉS
Esaú Fernández recibió al bravo 'Pasacalles' de Buenavista, el quinto de la tarde, con una larga cambiada. MIGUEL OSÉS  

Una gran toro del hierro de Buenavista dignificó este sábado en Estella la fechoría cometida por el anterior alcalde de Bildu, que quiso mofarse y humillar a la afición taurina de la localidad convirtiendo la plaza en un pipicán

Koldo Leoz ya recogió la respuesta de la ciudadanía, que lo mandó para su casa en las elecciones. Este sábado, Pascalles, el quinto de la tarde, volvió llevar la casta y el coraje de un toro bravo a la arena de la plaza, la misma que el abertzale quiso convertir en un meadero sin honor. Era la primera corrida en la localidad tras el desprecio de Bildu dentro del ciclo de festejos organizado por la empresa Macua y que llevará este domingo 4 de agosto a los Hermoso de Mendoza, padre e hijo, como plato fuerte de la feria de Estella

A Pasacalles hubo que darle la vuelta al ruedo y Esaú Fernández le cortó las dos orejas, aún habiendo estado por debajo del toro y con una estocada mal colocada. 

Fue, además, el toro mejor presentado de la corrida, al que el torero recibió a porta gayola tras conseguir que el torilero cerrara la puerta para irse a recibir de rodillas antes de que saliera el toro. Pasacalles remató en tablas y apretó en banderillas. Sus hermanos anteriores habían blandeado y, quizá, gracias a esa circunstancia, no fue muy castigado en el caballo. 

Se arrancó desde el principio en el último tercio con fiereza, embistiendo con mucha codicia y queriendo coger la muleta. Fueron dos buenas series de inicio las de Esaú, que pronto comprendió que tenía ante sí el toro de la corrida y de muchas otras. Pasacalles repitió con fijeza por ambos pitones, embistió clavando los cuartos traseros en la arena y fue todavía a más, hasta el punto de terminar la faena más entero que el propio Esaú, que se atropelló ante la embestida desbocada del bravo toro de Buenavista. 

Le faltó darle algo de espacio, enseñar al toro arrancarse de lejos y mostrar todavía más la espléndida bravura de un toro al que la plaza despidió con una sonora ovación tras una sosegada vuelta al ruedo. 

A Esaú Fernández le había pasado algo parecido en el segundo de la tarde, un toro con movilidad, repetidor, pero más brutote en su embestida. Era un toro noble, pero lo atosigó el torero. Quizá las ganas y el empeño. Mató a la primera y cortó una oreja. 

CAMBIO EN EL ORDEN

Abrió plaza el peruano Joaquín Galdós, que en realidad, por antigüedad de alternativa, estaba anunciado como el diestro que cerraba la terna. Sin embargo, una corrida prevista al día siguiente en Perú le obligaba a viajar con celeridad y pidió a sus compañeros modificar el orden de lidia. No hubo impedimentos y la Policía Foral autorizó también la modificación. 

Fue especialmente curioso y sorprendió al respetable ver a un torero abandonar la plaza en mitad del festejo junto a toda su cuadrilla. Había cortado una oreja Galdós al cuarto de la tarde y, sin dar la vuelta al ruedo, emprendió camino al patio de caballos para rápidamente viajar hasta Madrid y tomar un vuelo hasta su país, donde tiene un compromiso en Palca. 

El primero de la tarde, como el resto de la corrida, estuvo bien presentado para la plaza de Estella, aunque fuera de manera desigual. Era un toro noble, muy escaso de fuerzas y que dobló las manos en varias ocasiones, además de dolerse en banderillas. 

Tuvo que esforzarse Galdós para no bajarle mucho la mano e hizo las cosas a media altura, mejor con la mano izquierda. Mató de manera muy desafortunada.

El cuarto toro fue el más feo y pequeño de la tarde, también noble y también con las fuerzas justas. Se dejó en la muleta y Galdós demostró mucha clase y calidad, con un par de naturales como el mejor apunte de su tarde. Cortó una oreja en ese toro y salió para su viaje. 

También salió a hombros López Simón, torero que acumula tardes en Navarra tras su paso por Pamplona y Tudela. Como en sus otros compromisos, demostró no ser ni la sombra de lo que llegó a ser hace unas temporadas. 

Desaprovechó al sexto de la tarde, un burraco muy bonito y serio que fue aplaudido de salida y al que se le castigó en exceso en varas. Era un toro también de mucha calidad, pero la faena de López Simón no conectó ni entusiasmó. Cortó una oreja como a su primero, otro toro de embestida noble, pero que se rajó a mitad de faena. 

Aprovechó esos momentos en las tablas para pasarse al toro con los pies pegados al suelo y disfrutar muy cómodo con un toro que terminó embistiendo sin codicia. 

FICHA

Seis toros de Buenavista, bien presentados para la plaza, aunque desiguales. Muy nobles y colaboradores, todos embistieron en distinto grado y manera. El mejor el quinto, al que se premió con la vuelta al ruedo. 

Joaquín Galdós: silencio y oreja tras aviso.

Esaú Fernández: oreja tras aviso y dos orejas tras aviso.

López Simón: oreja y oreja.

Presidencia: Ana Duarte Morentin, asesorada por Juan José Crespo y Rosa Loranca Crespo como veterinaria. Estuvo correcta, aunque algunos aficionados le reprocharon la tardanza para sacar el pañuelo durante los cambios de tercio. 

Incidencias: Casi media plaza. Buen ambiente con especial mención a la banda de Estella, que deleitó con seis pasodobles en cada una de las faenas con especial mención a Churumbelerías y Olé Torero. Joaquín Galdós toreó en primer lugar en lugar de en tercer puesto al tener que coger un avión para estar este domingo en otra corrida en Perú. 


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
El toro 'Pasacalles' de Buenavista redime a la plaza de Estella tras la fechoría de Bildu con el 'pipicán'