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Carlos, último chófer agredido en las villavesas de Pamplona: "Me estampó una botella mientras gritaba hijo de puta, abre la puerta"

Este es el relato de los hechos del último conductor del servicio público de Pamplona que ha sido agredido mientras trabajaba. 

Una de las nuevas villasvesas para el transporte urbano comarcal (01). IÑIGO ALZUGARAY
Una de las nuevas villasvesas para el transporte urbano comarcal (01). IÑIGO ALZUGARAY  

Ha pasado cerca de una semana desde que ocurrió todo, pero Carlos todavía tiene pesadillas cuando consigue dormirse. En ellas, aparecen situaciones de peligro mientras trabaja o agresiones como la que sufrió hace escasos seis días. 

Conductor desde hace 30 años, lleva once 'patrullando' la ciudad sobre los autobuses urbanos de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona. El pasado domingo, sobre las 19 horas de la tarde, y a la altura del planetario de la capital navarra, Carlos Villa sufrió una brutal agresión en su mismo puesto de trabajo. 

En dirección Villava, controlaba uno de los trayectos de la línea 7 cuando una persona se montó en el autobús. "Ya comprobé que estaba ebrio en cuanto subió en Barañáin, pero le cobré el billete y se fue para atrás", arranca el testimonio de Villa, natal de Oricáin. 

Fue al llegar a la altura del hospital de Navarra, en la parte trasera de las antiguas urgencias, cuando el autobús se detuvo para recoger a dos mujeres que esperaban su llegada. El conductor no abrió las puertas para que los pasajeros descendiesen ya que "nadie había tocado el botón". 

El agresor se acercó entonces en actitud agresiva hacia la cabina del conductor cuando el autobús continuaba por la avenida de Barañáin. Parados en un semáforo, comenzó a recriminar al chofer el no haberle abierto la puerta. "Hijo de puta, ábreme la puerta", recuerda que le gritaba.

"Le expliqué que no había tocado el timbre y que no podía abrir las puertas si estaba fuera de la parada, entonces sacó una botella de cerveza de cristal que llevaba escondida y me la estampó en la cabeza", resume Carlos, de 50 años. La botella estaba abierta y no se hizo añicos. 

Por este motivo, el comité de empresa de TCC ha convocado una concentración para este próximo lunes 3 de julio, a las 10 horas, frente a la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona. Su intención es volver a denunciar, como ya han hecho más de dos veces este año, la situación de indefensión que viven los conductores del autobús urbano de Pamplona. "Aunque ahora se va a cambiar la ordenanza, seguro que se puede hacer un poco más", explica Carlos. 

HERIDAS PSICOLÓGICAS Y FÍSICAS

Ahora de baja, el último de los chóferes agredidos en las villavesas de Pamplona cuenta cómo tiene distintas lesiones que sufrió a causa de la agresión. Esta, por su parte, terminó con un forcejeo en la parte trasera del autobús y de la que fueron testigo las 20 personas que viajaban en aquél momento. "Lo dominé hasta que llegó la Policía Municipal", cuenta el agredido. 

Algunas de las lesiones que sufre en este momento Carlos Villa, que está de baja, se centran en daños en las piernas y en las rodillas. "Me rompió la camiseta y me pegó en el pecho sin parar de insultarme. Fue un momento de muchísima tensión", señala. 

Miembro del comité de empresa de las villavesas de Pamplona, la intención de este vecino de Gazólaz es denunciar públicamente estos hechos, que espera que no se repitan. "La gente nos ve tan indefensos que se cree que pueden hacer con nosotros lo que quieran", termina. 

Esta misma semana se presentaron doce nuevos autobuses híbridos que, además, incorporan mamparas de seguridad para proteger a los conductores.


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Carlos, último chófer agredido en las villavesas de Pamplona: "Me estampó una botella mientras gritaba hijo de puta, abre la puerta"