PREMIUM  INUNDACIONES

Ocho carreteras de la Ribera permanecen todavía cortadas tras el desbordamiento del río Ebro

Este sábado el río Ebro a su paso por Castejón lleva un caudal de 1.804 m3/s y una altura de 6,76 metros. 

Dos personas toman imagenes de la carretera N-113 que permanece cortada hacia Castejón tras el desbordamiento del Rio Ebro.La alerta por inundaciones se mantiene a estas horas en Navarra en dos estaciones de aforo, la del Ebro en Castejón y la del
Dos personas toman imagenes de la carretera N-113 que permanece cortada hacia Castejón tras el desbordamiento del Rio Ebro.La alerta por inundaciones se mantiene a estas horas en Navarra en dos estaciones de aforo, la del Ebro en Castejón y la del  

La punta del máximo caudal del Ebro, crecido por las lluvias de los últimos días y el desembalse de varios pantanos, retrasó este viernes varias horas su llegada a Tudela, aunque dejó varias carreteras cortadas en su avance por la Ribera.

Según informó el Ayuntamiento de Tudela, pese a que inicialmente se preveía la avenida a las 8 horas, finalmente esta llegó a partir de las 15 horas, dejando algunas calles del Casco Antiguo de la capital ribera completamente invadidas por el río Ebro. De hecho, desde el Consistorio señalaron que esta riada "podría dejar efectos iguales o superiores a la crecida de 2015".

Además, el deslizamiento de un talud obligó a cortar este viernes la A-21, Autovía del Pirineo, desde el kilómetro 51,600 hasta el 50,600, según el Gobierno de Navarra, que también anunción la suspensión de forma preventiva de las clases en el colegio de Funes.

LA MOTA SE ROMPE EN CASTEJÓN

El alcalde de Castejón, David Álvarez, indicó este viernes que la rotura de una mota o dique de contención por la punta de caudal del río Ebro a su paso por la localidad podría haber superado las afecciones previstas, aunque valoró que tras el paso de la avenida "el nivel del caudal ya está bajando".

En declaraciones a Efe Álvarez señaló que las expectativas de las inundaciones por la crecida del río Ebro "se han superado", y explicó que estaba siguiendo la evolución del curso de las inundaciones a pie de carretera en la confluencia de la N-113 y el acceso a la autopista AP-15 junto a efectivos de Policía Foral, Policía Local de Castejón y Guardia Civil.

El alcalde de Castejón, localidad en la que se ha producido la rotura de una mota del río debido a la fuerza del caudal, señaló que en un principio el pico de crecida en Castejón estaba previsto para las 3:45 de la madrugada, aunque SOS Navarra dio aviso de un cambio en las previsiones.

"En principio se estimaba que el caudal alcanzase los 2.500 metros cúbicos por segundo pero lo cierto es que el pico de la crecida ha llegado a los 2.800 metros cúbicos por segundo", subrayó Álvarez.

"Debido a este incremento las afectaciones y el impacto van a ser mayores de las esperadas. Lo positivo ahora mismo es que parece que la crecida ya está de bajada pero vamos a esperar a ver cómo evoluciona la situación", añadió. 

LA UME SE PREPARA PARA ACTUAR

Seis tramos de la cuenca hidrográfica del Ebro se encontraban este viernes en alerta por crecidas de los cauces, que en el caso de Castejón en Navarra fue de carácter extraordinario y que en Aragón obligó a movilizar a todos los efectivos de la Guardia Civil y de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

De los seis tramos, uno corresponde al Jalón en Calatayud, que la madrugada de este viernes alcanzó un pico máximo de 66,91 metros cúbicos por segundo y 2,82 metros y ya comenzó el descenso, igual que en sus afluentes.

El alcalde de Calatayud, José Manuel Aranda, notificó en un comunicado que no se habían registrado afecciones a garajes ni viviendas de la ciudad y que este viernes estaba previsto evaluar las afecciones a caminos y fincas, al tiempo que pidió a la población que mantuviera la precaución porque seguía en pie el estado de aviso.

Aunque estaba en aviso, también comenzó el descenso del Ebro en Logroño, que se encuentra con un caudal de 758 m3/s.

En Zaragoza, el río llevaba este viernes un caudal de 1.750 m3/s, todavía de carácter ordinario, pero en previsión de que se convirtiera en avenida extraordinaria y ante "el peor escenario posible", como subrayó ayer el presidente de Aragón, Javier Lambán, se activó a la UME y se movilizó a la Guardia Civil.

Lambán junto al delegado del Gobierno en Aragón, Gustavo Alcalde, presidió este jueves en Pradilla (Zaragoza) una reunión de coordinación con los treinta alcaldes de las localidades ribereñas del Ebro en Aragón con el fin de prevenir los mayores daños posibles ante la previsión de que la riada tenga consecuencias similares a la de 2015, cuando se alcanzaron los 2.448 m3/s.

En declaraciones a EFE, José Ayesa, alcalde de la primera localidad zaragozana de la ribera del Ebro que recibirá la crecida, Novillas, mostró su pesimismo por la situación, dado que el caudal del Ebro seguía en aumento, en su municipio ya había alcanzado algo más de 8 metros y había anegado cerca de 1.400 hectáreas, cien menos de las que se vieron afectadas en la crecida de 2015.

"Esto empeora a paso ligero", se lamentó Ayesa, quien apuntó que se había tenido que desalojar alguna vivienda de la ribera y aunque el agua no había llegado al pueblo, había un problema de desprendimientos en una mota, que estaban siendo revisados por los técnicos, y si se acababan colapsando "sería un espanto".

"A ver si hay suerte y pasamos el día" porque por buena voluntad que se ponga "el río es el río". "Es muy agrio esto", apuntó.

Aguas abajo de Zaragoza, la Confederación Hidrográfica tenía activado este viernes el aviso del Ebro en Tortosa, con 1.557 m3/s, y en Ascón, con un caudal que llegó a alcanzar los 1.671 m3/s.

En preaviso se encontraba también el Ebro en Mendavia, con un caudal estable de 951,7 m3/s y 4,13 m3/s, y en Andosilla, que fue en descenso con 175 m3/s y 3,30 metros de altura tras alcanzar una punta de 230,6 m3/s y 3,96 metros.


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